En el centro, reconocible por su turbante, el propagandista del régimen iraní Hossein Khaliloo. A su izquierda, Patricia Pol (Attac Francia). En el estrado, junto a la bandera cubana, la bandera de la dictadura islámica.
S. Lu-Zinne, 22-5-2026
Emancipation Lyon 69, 20-6-2026
Traducción de Correspondencia de Prensa, 3-7-2026
Del 26 al 29 de marzo de 2026 tuvo lugar en Porto Alegre, Brasil, una conferencia internacional titulada «Conferencia antifascista y antiimperialista», la primera con este nombre según los organizadores. No obstante, a la luz de los informes de dicha conferencia y de la orientación del documento final aprobado, cabe plantearse la pertinencia de dicho título, así como el futuro de esta iniciativa.
Con entre 1.000 y 4.000 participantes, según las fuentes, procedentes de 40 países, esta conferencia combinó sesiones plenarias y once mesas redondas temáticas, así como un foro en el que se reunieron representantes de gobiernos y parlamentarios.
¿Quién tuvo la iniciativa?
La iniciativa de esta conferencia (calificada inicialmente simplemente como «antifascista») surgió de las secciones regionales de dos partidos brasileños, con el visto bueno de sus órganos nacionales: el Partido de los Trabajadores (PT), en el poder en Brasilia, y el PSOL (Partido Socialismo y Libertad), así como con el apoyo de dos sindicatos del sector educativo y del Movimiento de los Sin Tierra (MST) y, posteriormente, se sumó el Partido Comunista do Brasil (PCdoB).
En un primer momento, la iniciativa no avanzó y la fecha prevista inicialmente tuvo que aplazarse. Posteriormente, a finales de 2025, fue retomada mediante un nuevo llamamiento impulsado por Éric Toussaint y el CADTM (Comité para la Abolición de las Deudas Ilegítimas), del que es portavoz, con el apoyo de Attac (Asociación para la Tributación de las Transacciones Financieras y la Acción Ciudadana). Con este nuevo llamamiento se añadió la palabra «antiimperialismo» al título inicial de la conferencia.
Bajo la influencia del poder brasileño
Primera observación: esta conferencia no fue precisamente independiente del gobierno brasileño. El PT, el partido de Lula, es la pieza clave de este Gobierno, formado en alianza con partidos burgueses y con la participación del PCdoB (y del PSOL, ndt).
Es cierto que, según Toussaint, «el Gobierno de Lula no aportó ninguna financiación», pero eso no garantiza en absoluto la independencia de los trabajos. Y es que el PT, el PSOL y el PCdoB son partidos nacionales que respaldan a un gobierno federal que, en Brasilia, lleva a cabo, por ejemplo, una política favorable a los grandes terratenientes, quienes arman milicias para enfrentarse a los campesinos sin tierra, expulsar a los pueblos indígenas y destruir los recursos naturales.
El gobierno de Lula, por estas razones, es un gobierno burgués cuyo objetivo es convertir a Brasil en una «gran potencia», un imperialismo de segunda fila capaz de desempeñar un papel regional.
Ahora bien, Toussaint justifica la elección de Brasil para esta conferencia por el hecho de que, en ese país, el profascista Jair Bolsonaro fue derrotado en las urnas en 2022 gracias a la «unidad» lograda, en particular, entre el PT, el PCdoB y el PSOL (véase el link n.º 4)… Pero lo que olvida Toussaint es que esa unidad en torno a Lula se tradujo en un gobierno que incluye a partidos burgueses, y que la política actual del gobierno de Lula da credibilidad a la futura candidatura del profascista Flávio Bolsonaro o a cualquier otra candidatura de ese mismo tipo.
Otra precisión: dentro del PSOL, una corriente, el MES (Movimiento Izquierda Socialista), se mostró muy activa (el MES es, desde 2025, miembro de la misma agrupación internacional que el NPA-A en Francia). En cuanto a Éric Toussaint, está vinculado a la misma organización.
Un “llamado amplio”
Este llamado internacional surgió como un «llamado amplio» (en palabras de Éric Toussaint) y se difundió con 236 firmas iniciales, entre las que, por parte de Francia, figuran Jean-Luc Mélenchon, Aurélie Trouvé, diputada de LFI en la Asamblea Nacional, y Olivier Besancenot (NPA–A). Hendrik Davi, diputado y miembro de APRÈS (Alianza por una república económica y social, de izquierda; ndt); Patricia Pol, representante de Attac Francia en el Consejo Internacional del Foro Social Mundial.
Se trata de un grupo igualmente «amplio», incluso más amplio si se tienen en cuenta las firmas procedentes de otros países.
Nociones evanescentes
La segunda característica de este llamado es que no da ninguna definición del fascismo —a pesar de que se pretende combatirlo— ni ningún ejemplo concreto.
Del mismo modo, tampoco se define el imperialismo, ni tampoco da ningún ejemplo concreto.
Sin embargo, esta conferencia fue organizada en un momento en el que la agresión imperialista rusa contra Ucrania, iniciada en 2014, lleva cuatro años desarrollándose plenamente: ni el llamado a la conferencia ni el comunicado final mencionan nada al respecto.
Cubre ese imperialismo…
El propio Éric Toussaint explica el motivo:
“Si se hubiera mencionado la agresión imperialista rusa contra Ucrania, está claro que gran parte de las fuerzas de izquierda latinoamericanas y norteamericanas, así como algunas fuerzas de izquierda europeas o asiáticas, se habrían negado a firmar. El PT, el PCdoB, una parte importante del PSOL, el Movimiento de los Sin Tierra, la CUT de Brasil, los partidos comunistas latinoamericanos y varios sindicatos […] no habrían firmado.
“Preferimos proponer para su firma un llamado que muchas fuerzas pudieran suscribir», que insta a combatir «cualquier agresión imperialista y colonial, sea cual sea su origen» y que precisa «incluso con las armas en la mano cuando sea necesario”.
Entonces, «ocultemos ese imperialismo que no queremos ver» (referencia a Tartufo, de Molière, ndt)… Si se evita calificar a Rusia de imperialista para no ofender a quienes la protegen, la conferencia queda bajo la égida de ese imperialismo.
“Una simple cuestión táctica”, responden los defensores de esta decisión: el objetivo era iniciar el debate y hacer oír la voz de la resistencia ucraniana. La mayoría de la RESU (Red Europea de Solidaridad con Ucrania) aceptó estos términos para permitir que sindicalistas y militantes de izquierda ucranianos tomaran la palabra en Porto Alegre.
Sin embargo, a estas voces ucranianas no se les permitió expresarse en la sesión plenaria, sino que fueron relegadas a uno de los talleres. Y no alteraron en absoluto la “putinofilia” dominante en Porto Alegre: la declaración final no hace mención alguna al imperialismo ruso. Algo que no podía sino satisfacer a Lula, quien rechaza cualquier sanción dirigida contra Rusia.
Y, para no molestar a nadie, los demás imperialismos quedarán igualmente difuminados, tanto Francia, que oprime al pueblo Kanak, como China, que está aniquilando al pueblo Uigur.
¿Una conferencia “antiimperialista”, dijo usted?
A la sombra de los mulás iraníes
El mismo silencio rodea la brutal represión llevada a cabo por el régimen islámico contra el pueblo iraní, y contra las mujeres en particular; y este terror de carácter fascista no comenzó con la masacre de más de 30.000 iraníes entre el 8 y el 10 de enero de 2026. La histórica movilización “Mujer, Vida, Libertad” también había sido brutalmente reprimida.
Este silencio se deriva de un silogismo infernal: dado que EE. UU. es el agresor, el régimen islámico sería una víctima… ¡y qué importa que las multitudes sean ametralladas y que haya ahorcamientos!
El nivel máximo fue alcanzado con la presencia de un imán iraní, Hossein Khaliloo, quien defendió la dictadura teocrática iraní.
Al ser preguntado al respecto, Éric Toussaint prefiere eludir este tema: “Creo que su invitación no fue bien recibida”.
¡Con qué delicadeza se expresan estas cosas!
Otros, incómodos, hablan de una “presencia inesperada”.
Sin embargo, fue una invitación meditada, que permitió al imán Hossein Khaliloo recibir un aplauso en la sesión plenaria y ocupar un lugar en la tribuna de una mesa redonda junto a Patricia Pol, representante de Attac Francia. ¡Y, en la tribuna, ondeaba la bandera de la República Islámica! Así lo demuestra una serie de fotografías, entre ellas una difundida por Solidaires (central sindical Solidaires, Francia, ndt) que, con toda razón, se había negado a asistir a dicha conferencia.
Pero Éric Toussaint tiene la conciencia tranquila, pues al menos: “Se denuncia el genocidio perpetrado por el Gobierno neofascista de Netanyahu en Gaza”.
La resolución final va en el mismo sentido. Enumera una serie de acciones solidarias, pero se limita a fórmulas generales: «Luchamos contra todos los imperialismos y apoyamos la lucha de los pueblos por su autodeterminación, por todos los medios necesarios». Solo se menciona expresamente el imperialismo estadounidense; el imperialismo ruso no existe, ni tampoco el terror fascista-teocrático en Irán.
-Cinco textos para el debate. (Los 4 primeros se pueden encontrar en el sitio web de CADTM, el 5e en el sitio de Solidaires):
1/ Llamado inicial a la “1a Conferencia Internacional Antifascista”, iniciativa de organizaciones brasileñas: PSOL, PT, PCdoB, de dos sindicatos de la educación (CPERS et ADUFRGS) y del MST.
2/ Llamado publicado por CADTM :“Llamamiento internacional para reforzar la acción antifascista y antiimperialista”.
3/ Declaración De Porto Alegre: “Unidad Contra El Fascismo Y Por La Soberanía De Los Pueblos”.
4/ Un balance, por Éric Toussaint “Porto Alegre 2026: una convergencia antifascista y antiimperialista entre un éxito sin precedentes y grandes obstáculos”.
5/ La posición de Solidaires: “Le Réseau européen/international de solidarité avec l’Ukraine et son ouverture vers l’Amérique latine”, 21-4-2026.
-El artículo fue también publicado en francés por la revista L’Émancipation syndicale et pédagogique de junio de 2026