Un tanque ruso bombardea un edificio de viviendas durante el asedio de Mariúpol, el 11-3-2022. © AP – Evgeniy Maloletka
Denys Kazansky
Satorzulo Gorria, septiembre de 2026
Correspondencia de Prensa, 30-9-2026
La exjefa de prensa del líder miliciano Ígor Strelkov afirma que Moscú creó y controló la «guerra civil» en el Donbás en 2014.
– De la entrevista de Anastasia Mikhailovskaya para Ksenia Sobchak
Del círculo más cercano a Strelkov
Anastasia Mikhailovskaya es una periodista rusa de ideas ultranacionalistas e imperiales. Está muy vinculada a Aleksandr Dugin (teórico ruso ultranacionalista neofascista, nde) y antes trabajó para el canal monárquico Tsargrad TV.
En 2014 llegó al Donbás, donde se convirtió en jefa de prensa de Ígor Girkin (Strelkov), oficial del FSB y principal comandante de la milicia prorrusa.
Al trabajar dentro de su círculo íntimo durante la primera etapa de la guerra, ahora cuenta en público cómo Moscú dirigió todo el proceso.
¿Quién envió las unidades armadas?
Según Mikhailovskaya, la operación rusa en el Donbás empezó justo después de la ocupación de Crimea. Los primeros grupos armados fueron respaldados con fondos rusos y por personas cercanas al Kremlin:
¿Recuerdas de dónde salió Strelkov? Todo formaba parte de la misma historia: Crimea es nuestra, luego Strelkov… Maloféyev envía a Strelkov [al Donbás].
Konstantin Maloféyev, oligarca de extrema derecha, financió y dirigió a figuras clave de la fase inicial de la «revuelta» del Donbás.
El proyecto del Kremlin en el Donbás
La creación de las «repúblicas populares» títere fue diseñada y supervisada por Vladislav Surkov, asesor de Putin:
Básicamente, las [Repúblicas Populares del] Donbás —el proyecto original del Donbás— era su proyecto […]. Él lo montó todo, pero también lo distorsionó, porque todo estaba construido sobre unos cimientos podridos y fundamentalmente defectuosos.
Según Mikhailovskaya, los comandantes locales seguían las órdenes de Moscú y tenían poca autonomía.
La orden de Moscú a Strelkov
Cuando Strelkov se negó a cumplir la orden de quedarse en Sloviansk y morir allí con sus fuerzas, perdió el favor de Moscú:
Le ordenaron quedarse en Sloviansk. No se le permitió retirarse a Donetsk. Al quedarse allí, se suponía que debía morir junto con aquellos dos mil hombres […]. Pero se marchó por su propia responsabilidad y asumiendo el riesgo. Si eres el comandante en jefe y has asumido la responsabilidad, se supone que debes cumplir las órdenes del mando [de Moscú] hasta el final.
Ejecuciones en el Donbás
Mikhailovskaya también reconoce abiertamente que Strelkov sufría graves problemas psicológicos que contribuyeron a la violencia mortal en la retaguardia:
¡Ejecutaba a gente, literalmente! No es una broma: condenaba a muerte a personas. […] Cualquier persona normal perdería la cabeza con algo así, pero él ya tenía una psique algo inestable.
Este episodio muestra la brutalidad y el terror que acompañaron las primeras etapas de la ocupación rusa del Donbás.
Nunca fue una «guerra civil»
La guerra en el Donbás nunca fue una guerra civil. Fue una ocupación por poderes, creada y controlada por completo por Moscú.
Incluso las figuras clave de las «repúblicas» —el comandante militar Ígor Strelkov (Girkin) y el líder político Aleksandr Borodái— eran ciudadanos rusos y no tenían ninguna relación con el Donbás.
El testimonio de Anastasia Mikhailovskaya es solo una de las muchas pruebas que confirman que el Kremlin controlaba todos los aspectos del conflicto desde el principio.