Lorenzo Salgado Araujo y Johan Sebastián Durán Guerrero. Foto: Redes Sociales
Entre les lignes entre les mots, 17-8-2026
Traducción de Correspondencia de Prensa, 19-8-2026
Esta declaración de la Plataforma de la Izquierda Unida [United Left Platform] es un llamado a la acción conjunta en solidaridad con aquellas y aquellos que son objeto de ataques por defender a las personas migrantes, a las mujeres y a las personas de color, así como nos oponemos a las guerras imperialistas en el extranjero y a la vulneración de los derechos de las personas LGBTQI+ en nuestro territorio.
Los asesinatos cometidos por el ICE contra Lorenzo Salgado Araujo en Houston (Texas) y Johan Sebastián Durán Guerrero en Biddeford (Maine) volvieron a suscitar la indignación de la opinión pública ante la violencia de Estado que sigue recayendo sobre los más vulnerables de Estados Unidos y sobre la clase trabajadora mundial. Tanto Araujo como Guerrero fueron asesinados a tiros por agentes del ICE en las calles donde vivían. Las manifestaciones callejeras contra estos asesinatos fueron las más importantes desde el levantamiento de Minneapolis contra los asesinatos de Renee Good y Alex Pretti. Esas manifestaciones hicieron resurgir los llamados «ICE OUT» (Fuera el ICE) en las ciudades y comunidades estadounidenses.
Esos ataques armados y esas manifestaciones reflejan la profunda impopularidad del régimen de Trump y de sus políticas: Trump sigue registrando un índice de popularidad inferior al 40 % en las encuestas. Asimismo, recuerdan la indignación generalizada de la ciudadanía ante los ataques de la administración MAGA contra los trabajadores y trabajadoras estadounidenses: la escalada de la guerra contra Irán, que provocó el aumento de los precios del combustible, los alimentos y los productos de consumo cotidiano; las continuas deportaciones de personas en Estados Unidos y la intimidación a las comunidades de inmigrantes; la vulneración de los derechos de las personas LGBTQI+; y la represión de los disidentes políticos, desde la condena y la escandalosa pena impuestas a los manifestantes de Prairieland, en Texas, hasta el juicio de los «Minnesota 15» en Minneapolis, pasando por los procesos federales iniciados contra militantes palestinos en la Universidad de Míchigan.
La represión estatal y la resistencia que ésta suscita son signos de una crisis persistente de la política estadounidense y de una economía capitalista tambaleante. La administración Trump pretende consolidar su legitimidad precaria mediante la fuerza bruta, instrumentalizando el sistema judicial y multiplicando los esfuerzos por socavar los derechos democráticos. Estos ataques, en particular contra nuestros derechos fundamentales a organizarnos y a manifestarnos, exigen una defensa urgente, amplia y coordinada.
La obstinación de Trump en debilitar el derecho al voto y los ataques de su administración contra el proceso democrático van de la mano con nuevos intentos de intimidar y desacreditar los procedimientos electorales (como en Georgia). Los rumores sobre la presencia de agentes del ICE en las mesas electorales en noviembre encajan perfectamente en la línea ideológica y táctica de la actual administración. Aunque nadie puede predecir el resultado de las próximas elecciones estadounidenses, lo cierto es que van a tener lugar en un clima de creciente intimidación, especialmente contra los sectores más vulnerables de la sociedad estadounidense. Los esfuerzos por debilitar la ya limitada democracia en Estados Unidos deberían constituir una preocupación fundamental para el conjunto de los trabajadores y trabajadoras, para las comunidades oprimidas que ya se encuentran en dificultades y, por lo tanto, para la izquierda en su conjunto.
Estas condiciones ponen de relieve la urgencia de una movilización de masas. La revuelta de Minneapolis del pasado mes de enero, en la que más de 100 000 personas manifestaron y otras miles hicieron huelga, nos demuestra que la resistencia de masas puede servir para frenar las peores tendencias del sistema capitalista. Puso de manifiesto el poder de la organización de la clase obrera y la capacidad de las personas comunes y corrientes para defenderse frente a esas fuerzas represivas movilizadas contra ellas.
La Plataforma de la Izquierda Unida (United Left Platform), una alianza que agrupa a seis grupos socialistas revolucionarios de Estados Unidos (The International Marxist-Humanist, Socialist Horizon, Solidarity, Speak Out Socialists, Tempest Collective y Workers Voice), hace un llamado a todas las personas de conciencia, se encuentren donde se encuentren, a que se sumen a las amplias manifestaciones contra el régimen actual. También hacemos un llamado a todas y todos para que se unan a una organización política comprometida con poner fin a la miseria humana. Ninguno de nosotros puede quedarse de brazos cruzados mientras el movimiento MAGA continúa su ofensiva mortífera contra los trabajadores y trabajadoras, los inmigrantes, los oprimidos y los más vulnerables. Nuestra capacidad para derrotar a Trump y construir una alternativa a una crisis aún más profunda y a una mayor miseria reside únicamente en la solidaridad y la lucha colectiva.
La Plataforma de la Izquierda Unida organizará intervenciones públicas y reuniones durante la conferencia «Socialism 2026», que tendrá lugar en Chicago del 4 al 7 de septiembre. Para obtener más información sobre nuestro trabajo, visitar nuestro sitio.
La Plataforma de la Izquierda Unida es una iniciativa lanzada por un grupo de organizaciones socialistas revolucionarias e independientes que llevan adelante una acción conjunta contra los ataques sin precedentes de los que son víctimas la izquierda, las comunidades oprimidas y la clase obrera en su conjunto.
-Artículo original en inglés en United Left Platform (Plataforma de la Izquierda Unida), 18-7-2026