Sindicalismo, 9-7-2026
Correspondencia de Prensa, 11-7-2026
Tras dos años de negociaciones y seis huelgas —después de que la empresa cambiara de bufete de abogados, cancelara sesiones de negociación, despidiera a dirigentes sindicales y presuntamente respaldara un intento de descertificación del sindicato—, quizá el University Medical Center de Nueva Orleans esté empezando a darse cuenta de que las enfermeras no se cansan fácilmente.
El 1° de mayo, las enfermeras llevaron a cabo su sexta huelga, que duró cinco días, la más larga hasta la fecha, y sus piquetes siguen creciendo. Hubo música para bailar, bailes improvisados en grupo, cangrejos de río cocidos y jambalaya.
«¡Tenemos aquí a personas que hacen huelga por primera vez y que son enfermeras recién incorporadas!», dijo Hailey Dupré, enfermera de endoscopia y miembro del equipo negociador. «Te das cuenta de que puedes tomar las riendas de tu trabajo y dar forma a su futuro.»
Como explicó Heidi Tujague, enfermera titulada y miembro del comité negociador, esta huelga fue intencionadamente más larga que las cinco anteriores. Se planificó para cinco días, mucho más que muchas de las huelgas convocadas por su sindicato, National Nurses United, que suele optar por paros de uno o dos días.
«Lo máximo que habíamos hecho antes era una huelga de tres días», en noviembre de 2025, explicó. «Queríamos demostrar una escalada del conflicto. ¡Pero parte de nuestra afiliación quería prolongarla aún más!»
A pesar de los años de negociaciones, enfermeros como David Duplachain, que trabaja en la UCI de neurología, resumieron la determinación de los huelguistas: «Nunca nos cansaremos de luchar por el lado correcto de la historia, por el futuro de nuestra profesión y por la gente de Nueva Orleans.»
EL PRIMER HOSPITAL SINDICALIZADO DEL ESTADO
Las enfermeras del UMC saben que están allanando el camino para una posible ola de organización sindical. Cuando votaron a favor de sindicalizarse en 2023, convirtieron este hospital en el único con representación sindical en cientos de kilómetros a la redonda, provocando un fuerte impacto en el sector sanitario del sur del Golfo de México.
Ganaron las elecciones sindicales con un 82 % de apoyo en una unidad de negociación de 700 trabajadores. Es el primer hospital sindicalizado de Luisiana y la mayor elección supervisada por la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB) en el estado en varias décadas.
Las negociaciones del convenio con LCMC Health, la organización sin ánimo de lucro que gestiona el University Medical Center, comenzaron en marzo de 2024. Al inicio de esta huelga ya se habían prolongado durante más de 765 días.
Las enfermeras en el piquete sostienen que la dirección ha practicado una negociación meramente aparente, retrasando el proceso e intimidando a las trabajadoras en cada paso. Las conversaciones se han bloqueado repetidamente por cuestiones como las plantillas, los procedimientos de reclamación y las subidas salariales periódicas.
Los huelguistas señalaron seis sesiones de negociación canceladas y los continuos cambios de bufetes de abogados encargados de representar a la empresa. Estas son las últimas tácticas de una larga lista de maniobras dilatorias e intimidatorias, que incluyen una fallida campaña para eliminar el sindicato y el despido represivo de dirigentes sindicales por cuestiones técnicas de escasa importancia.
En julio de 2025, las enfermeras convocaron su cuarta huelga en respuesta al despido de Mike Robertshaw, uno de los principales líderes de base de la campaña de organización desde 2022. Todavía siguen luchando para conseguir su reincorporación.
Las enfermeras del UMC afirman que luchan por un convenio sólido que garantice la seguridad y la protección del empleo. Reclaman un convenio en el que las medidas disciplinarias se apliquen de forma equitativa, existan bancos separados para vacaciones y permisos retribuidos (PTO), una escala salarial definida y una subida para las enfermeras per diem, que llevan diez años sin aumento salarial.
También exigen cambios estructurales, como aumentar la plantilla fija comprometida con el hospital y reducir la dependencia de personal contratado temporalmente. Los huelguistas subrayaron que conseguir un convenio fuerte mejoraría tanto la atención a los pacientes como las perspectivas de quienes se incorporen a la profesión en el futuro.
«Esta huelga no es por nosotros», afirmó Duplachain. «Se trata de garantizar una atención sanitaria de calidad para los ciudadanos de Nueva Orleans y para todas las personas que utilizan este hospital en el sureste del país. Este convenio pretende priorizar la atención y los resultados para los pacientes; asegurar que nuestra ciudad tenga un centro de trauma de nivel 1 centrado en el cuidado de las personas y no en generar beneficios.»
EL ESPÍRITU DEL CHARITY HOSPITAL
Esta lucha por el primer convenio tiene sus raíces en el profundo vínculo entre los habitantes de Nueva Orleans y el Charity Hospital, que durante décadas fue el principal centro sanitario para la clase trabajadora y las personas con menos recursos de la ciudad. Tras el huracán Katrina, en 2005, el Estado decidió cerrar y privatizar el hospital en lugar de reabrirlo.
El UMC sustituyó al Charity como centro de trauma de nivel 1 de la ciudad y recientemente lanzó una campaña de imagen denominada «Spirit of Charity». Sin embargo, las enfermeras sostienen que su sindicato representa el verdadero «Espíritu del Charity».
Muchas de las enfermeras trabajaron anteriormente en el sistema Charity, una red pública de hospitales gestionada por el Estado, donde disfrutaban de los derechos y protecciones propios del empleo público. Tujague explicó las numerosas formas en que los trabajadores perdieron esas garantías y cómo la gestión empresarial ha deteriorado la atención a los pacientes.
En aquella época, las enfermeras estaban protegidas por el sistema de función pública, contaban con incrementos salariales periódicos y un régimen disciplinario progresivo, derechos que desaparecieron cuando el UMC asumió la gestión. Aunque entonces no estaban sindicalizadas, disfrutaban de muchas de las condiciones que ahora los trabajadores del UMC esperan recuperar gracias a la organización sindical.