Foto: Los 3 primeros desde la izquierda Ghadir Hani, Alon-Lee Green y Rula Daood.
Refrattario e controcorrente, 26-6-2026
Traducción de Correspondencia de Prensa, 28-6-2026
En Israel, militantes de izquierda fundaron un nuevo partido político, «A Place For Us All» (Un lugar para todos nosotros, Likulina Makan / Makom Lekulanu en árabe y hebreo), con vistas a las elecciones parlamentarias del otoño.
La mayoría de las figuras destacadas y de la base inicial de militantes del partido provienen de Standing Together, el movimiento de izquierda fundado en 2015, que cuenta con más de 7 000 miembros y es el mayor movimiento de base binacional (palestino-judío) de Israel. Si bien no existe ningún vínculo formal, jurídico u organizativo entre el nuevo partido y Standing Together, el partido promoverá las mismas perspectivas de co-resistencia binacional en favor de la paz, la igualdad y la justicia social.
Uri Weltmann, quien tomó una licencia temporal de su cargo de organizador nacional sobre el terreno de Standing Together, declaró:« El nuevo partido nace con el objetivo de cambiar radicalmente el rumbo de la política israelí, en el contexto de una grave crisis múltiple que azota a nuestra sociedad: el 7 de octubre y sus consecuencias, con la guerra genocida desatada contra Gaza, que dejará cicatrices en esta tierra durante generaciones; el creciente autoritarismo del régimen de Netanyahu, con su retroceso en las normas y libertades democráticas; la incapacidad de la política israelí para seguir tolerando el hecho de que una quinta parte de sus ciudadanos sea árabe-palestina».
«Un lugar para todos nosotros» es un partido comprometido con hacer realidad una visión de acuerdo de paz entre Israel y Palestina, basada en el fin de la ocupación y en la creación de un Estado palestino independiente junto a Israel, con libertad de movimiento y sin separaciones, barreras, puestos de control ni supremacía judía. Al reconocer que esta tierra es la patria de dos pueblos, denominamos a esta visión «Dos Estados en una única patria compartida».
«Al proponer un aumento del salario mínimo en Israel de 35 NIS a 50 NIS por hora, así como al reclamar una educación universal y gratuita desde el nacimiento, A Place For Us All se basa en valores socialistas».
«El partido estará codirigido por ciudadanos judíos y árabe-palestinos de Israel. Se expresará con el mismo mensaje político tanto en hebreo como en árabe, esforzándose por convencer, movilizar, organizar y unir políticamente tanto a los ciudadanos judíos como a los palestinos de Israel en torno a una visión compartida del futuro, basada en principios de justicia social que reconozcan que la gran mayoría de las personas marginadas de la sociedad tienen intereses comunes, en contraste con los de la pequeña minoría que ocupa los puestos más altos.»
En Israel, las elecciones deben celebrarse antes del 27 de octubre, pero todo apunta a que tendrán lugar antes. El sistema proporcional del país exige que un partido obtenga al menos el 3,25 % de los votos para conseguir un escaño en el Parlamento. Según las encuestas internas, el nuevo partido se encuentra actualmente muy cerca de este umbral, lo que Weltmann calificó como «un excelente comienzo para un partido que aún no ha lanzado su campaña electoral y que todavía no está haciendo campaña en las calles ni en las redes sociales».
Estas elecciones son consideradas como una oportunidad para derrocar a la coalición de extrema derecha de Benjamin Netanyahu, y algunos sectores de la izquierda temen que el nuevo partido pueda dividir el voto de centroizquierda contrario a Netanyahu. En respuesta a estas preocupaciones, Weltmann declaró:
«No queremos ser meras figuras representativas. No nos presentaremos el día de las elecciones a menos que estemos seguros de que el apoyo que recibamos de los votantes árabes y judíos se traduzca en el fin del gobierno de Netanyahu».
La principal fuerza electoral de izquierda es Hadash, el frente electoral del Partido Comunista Israelí. Aunque oficialmente es binacional, su electorado es en su inmensa mayoría árabe-palestino. El partido cuenta actualmente con tres escaños en la Knesset. La otra opción electoral de izquierda es la de los Demócratas, surgido de la fusión del Partido Laborista Israelí y del partido socialdemócrata Meretz. Este último intentó en algunas ser una organización política binacional e incluyó a diputados palestinos, pero ambos partidos, al igual que los propios Demócratas, siguen siendo fundamentalmente partidos tradicionales de izquierda sionista. Los Demócratas demostraron sus dudas respecto a la cuestión de la ocupación.
Entre las demás fuerzas de la oposición figuran partidos organizados dentro del 20 % de la población israelí de origen palestino, como Balad, Ta’al y Ra’am. Estos partidos abarcan un amplio espectro de orientaciones políticas, desde el nacionalismo laico hasta el islamismo. En algunas ocasiones, los partidos palestinos han presentado listas comunes en las elecciones legislativas. Ta’al, Balad y Hadash anunciaron que se presentarán juntos en las próximas elecciones.
La oposición tradicional a Netanyahu está formada por partidos que, en ocasiones, lo critican desde la derecha en cuestiones de seguridad y militares. Según las encuestas actuales, el candidato con más posibilidades de suceder a Netanyahu como primer ministro es Gadi Eisenkot, exgeneral de las Fuerzas de Defensa de Israel.
Aunque aún faltan varios meses para que finalice el plazo de presentación de candidaturas, la situación electoral podría cambiar considerablemente. No obstante, el lanzamiento de una nueva iniciativa política que hace hincapié en la resistencia conjunta binacional, en la igualdad entre judíos y palestinos y en un programa social de izquierda constituye un avance positivo.
Los socialistas e internacionalistas de todo el mundo deberían ponerse en contacto con este nuevo partido y estrechar vínculos cuando esto sea posible.
-Artículo original publicado en Workers’ Liberty, 24-6-2026