A la izquierda, un propagandista del régimen teocrático iraní invitado a la Conferencia.
La Red Europea / Internacional de Solidaridad con Ucrania y la apertura hacia América Latina
Union Syndicale Solidaires, 21-4-2026
Traducción de Correspondencia de Prensa, 21-4-2026
Publicamos el comunicado de la Unión Sindical Solidaires (Francia), que desde 2022 participa activamente en Francia en el comité francés de la RESU (Red Europea de Solidaridad con Ucrania) y que, a nivel internacional, milita en la Red Sindical Internacional de Solidaridad y Luchas, RSISL, de la que es uno de los fundadores. Dentro de la RSISL, Solidaires trabaja con la central brasileña CSP-Conlutas. Ninguna de las dos centrales sindicales participó en la iniciativa de Porto Alegre.
“El compromiso de la CSP-Conlutas con la solidaridad y la resistencia sindical y popular en Ucrania es concreto e inquebrantable desde hace cuatro años. En el marco de la RSISL, esta solidaridad concreta se ha materializado, entre otras cosas, en tres convoyes sindicales -el primero de ellos el 30 de marzo de 2022- y en una delegación sindical el año pasado (2025).
Para la CSP-Conlutas, en tanto que central sindical, resultaba delicado participar en un acto coorganizado por el PSOL, que forma parte del Gobierno con dos ministerios (Guilherme Boulos y Sônia Guajajara) y contra el que lucha a diario para contrarrestar el retroceso social impuesto y obtener mejoras.
La CSP-Conlutas solo fue consultada al final del proceso de organización de la conferencia.
Pese a ello, la CSP Conlutas facilitó la presencia en la Conferencia Antifascista y Antimperialista de Porto Alegre del compañero de Priiama Día («Acción directa», sindicato estudiantil de base que comparte los principios de igualdad, pedagogía libertaria y se opone a la comercialización de la educación, ndt), al que, por otra parte, apoya en los trámites de residencia en Brasil.” (Nara C. militante de Solidaires, presente en el 6° Congreso de la CSP-Conlutas).
Los debates en la ENSU/RESU y dentro de la izquierda radical tienen también que ver con la presencia de un agente de la dictadura capitalista teocrática de Irán en la tribuna de la Conferencia Antifascista de Porto Alegre. Ese mismo régimen iraní que acababa de masacrar a 30 mil personas en 48 horas, sin contar los heridos, los presos, los desaparecidos y las ejecuciones públicas que se han intensificado durante la guerra de agresión imperialista iniciada por Estados Unidos e Israel. (Cor. de P.)
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Dentro de la Red Europea de Solidaridad con Ucrania (RESU) se plantea la cuestión de su transformación en una red internacional; en otras palabras, se trata de oficializar el hecho de que no es únicamente europea. Oficializarla, porque, de hecho, ya está ampliada a algunas personas o grupos del continente americano. A priori, no hay motivo para debatirlo.
Para la Unión Sindical Solidaires, si los compañeros de otros continentes no han considerado oportuno desde 2022 crear redes continentales de solidaridad con Ucrania y prefieren unirse a una red que se está internacionalizando, simplemente hay que tomarlo en cuenta.
Pero es una oportunidad para que llamemos la atención sobre los motivos de esta propuesta, más de cuatro años después de la creación de la RESU. La propuesta surge tras la Conferencia antifascista internacional celebrada en Porto Alegre a finales de marzo. Para reiterar lo que ya se ha dicho en múltiples ocasiones, desde enero de 2026, en el seno del comité francés de la RESU:
La Unión Sindical Solidaires no participó en esta conferencia internacional antifascista por dos razones fundamentales:
-por un lado, el hecho de que fuera convocada por el PT, el PCdoB y el PSOL. El hecho de que fueran organizaciones partidistas que participan y/o apoyan al Gobierno de Lula las que convocaran esta iniciativa no suscitó ningún entusiasmo, sobre todo porque, en las once conferencias programadas, no se había previsto nada sobre la responsabilidad de los gobiernos de izquierda en el avance de la extrema derecha;
-por otra parte, y esto está más directamente relacionado con lo que concierne a la RESU, ya que, en materia de guerra, imperialismo y resistencia de los pueblos, nunca se hizo mención alguna a Ucrania ni a Rusia, ni en el texto del llamamiento, ni en las once conferencias programadas. Por eslo, considerábamos que esta iniciativa no tenía relación alguna con la solidaridad con la resistencia ucraniana. No obstante, dejamos claro que no teníamos nada que objetar a que las organizaciones de la RESU participaran en este encuentro, ya que cada una es libre de hacerlo en las iniciativas que desee.
El hecho de que los organizadores y organizadoras destacaran la presencia de representantes de una organización francesa conocida por su falta de apoyo a la resistencia ucraniana (La Francia Insumisa, nota de traducción) no iba a ser motivo para lamentar nuestra no participación.
Decidimos no debilitar al comité francés de la RESU cuando dentro de éste se acordó que la presencia de compañeros y compañeras de Ucrania y de la RESU en Porto Alegre era algo positivo, en nombre de un consenso que no existía (y no solo por parte de los representantes de la Unión Sindical Solidaires).
En lo que a nosotros respecta, tanto antes como después, está claro que esta iniciativa no tenía por objeto apoyar a la resistencia ucraniana. Para comprender el contexto, compartimos lo que afirman los representantes del Comité Internacional de la Cuarta Internacional: «De hecho, nuestras organizaciones [de la Cuarta Internacional] —en particular el MES, una corriente dentro del PSOL especialmente fuerte en el Rio Grande do Sul— constituían una gran parte de los participantes: por un lado, es motivo de orgullo, pero, por otro, refleja el hecho de que la lucha por la unidad, por la construcción de un movimiento de masas junto a las organizaciones reformistas y los sindicatos, aún está por librarse.» 1
Si volvemos hoy sobre este tema es porque esta dinámica, que a nuestro juicio resulta letal para las actividades comunes en el seno de la RESU, continúa. No debatiremos si es positivo o no que unas pocas decenas de personas ya convencidas hayan participado en un taller (uno entre 150) con los compañeros de Ucrania en el marco de esta conferencia que reunió a varios miles de personas; ni el hecho de que la resistencia ucraniana y el régimen de Putin sigan sin aparecer en la declaración final.
Sin embargo, las condiciones en las que la apertura hacia América Latina se convierte en algo evidente para muchos suscitan interrogantes: se trata explícitamente de una continuación de Porto Alegre y se basa en los vínculos con una de las corrientes internas del PSOL, el MES. Que una parte de un partido político brasileño apoye a la resistencia ucraniana no es, evidentemente, criticable, sino todo lo contrario; que en 2026 finjamos descubrir que hay fuerzas sindicales y políticas en América Latina, y particularmente en Brasil, que defienden estas posiciones, resulta molesto: esto existe desde hace cuatro años; y no solo en términos de posiciones, sino también de prácticas relacionadas con ellas.
En el seno del comité francés de la RESU, y más en general de la RESU, hemos tenido ocasión de explicar en varias ocasiones el trabajo conjunto que llevábamos a cabo a través de la Red Sindical Internacional de Solidaridad y Luchas con nuestros compañeros de la Central Sindical e Popular Conlutas.
Desde 2022, estos compañeros han participado en tres convoyes sindicales hacia Ucrania, tanto en lo que respecta a las personas que han ido a Ucrania como a la solidaridad financiera y material.
La CSP-Conlutas organizó una campaña por el agua impulsada por el sindicato KVPU de mineros de Kryvyi Rih (Ucrania, ndt). Esta campaña se puso en marcha durante el último congreso de la CSP-Conlutas en 2023 y continuó con acciones en São José dos Campos, Río de Janeiro, Belo Horizonte, Mariana, São João del Rey y São Paulo, en presencia de un responsable del sindicato de mineros.
Ellos y ellas invitaron a representantes de sindicatos ucranianos a sus congresos, y pudieron dirigirse a una audiencia de 3 000 personas.
La CSP-Conlutas organizó en Brasil la campaña para la liberación de dos militantes de movimientos sociales, Denys Matsola y Vladyslav Zhuravlev, que fueron tomados como prisioneros de guerra al inicio de la agresión a gran escala en 2022 en Mariúpol.
Desde el inicio de la agresión rusa a gran escala en 2022, la CSP-Conlutas participa regularmente en las manifestaciones mensuales de la comunidad ucraniana en São Paulo.
Además, compañeros y compañeras de la CSP-Conlutas han llevado a cabo diversas actividades locales: conferencias durante las actividades de inicio del año académico en varias universidades, debates en el seno de los sindicatos y del movimiento popular, así como actividades en línea con militantes de Ucrania.
En pocas palabras, desde 2022 sabemos que existen fuerzas «no partidarias de ningún bando» en América Latina, y en particular en Brasil, que llevan cuatro años actuando; lo mínimo es apoyarnos en ellas de forma prioritaria, ¿no? Seguramente sería un medio eficaz, sin pretender por ello resolver únicamente por esta vía la cuestión de «la construcción de un movimiento de masas«; sería una señal de una voluntad compartida de seguir construyendo juntos la solidaridad internacionalista con la resistencia ucraniana.
El reciente texto de Alfons Bech, coordinador sindical de la RESU, también se destaca por abrir perspectivas para el futuro que debemos construir juntos. ¿Cuál es la conclusión de este texto? Es la siguiente: “Porto Alegre demostró que es posible unirse y luchar juntos. La Cuarta Internacional, el MES-PSOL, la LIS, el PSTU-LITCI, la UIT-CI, Democracia Socialista de Puerto Rico, La Aurora… así como otras organizaciones políticas y revistas revolucionarias coinciden en apoyar a Ucrania. La mayoría de ellas participaron en Porto Alegre. ¿Estaría de acuerdo en trabajar conjuntamente en la organización de una conferencia antifascista en Europa basada en puntos comunes, en la que la lucha contra todos los imperialismos, la libertad de los pueblos y el frente único de la clase obrera constituyeran la referencia común?” Por lo que a nosotros respecta, si participamos en la ENSU/RESU es para construir y/o ampliar acciones de solidaridad con la resistencia ucraniana (y con los disidentes rusos opuestos a la guerra, las fuerzas sindicales de Bielorrusia en el exilio, etc.). De ahí nuestra decisión, confirmada, de no participar en debates sobre iniciativas que no encajen en este marco. Una iniciativa que no encaje en este marco es, por ejemplo:
-una iniciativa cuyo llamado no menciona ni a Ucrania ni a Rusia,
-una iniciativa cuyos organizadores y organizadoras confirman que se ha omitido deliberadamente la mención de esos términos y temas para ganarse el apoyo de determinadas organizaciones,
-una iniciativa que no prevé ninguna sesión plenaria dedicada a Ucrania ni a Rusia,
-una iniciativa cuyo texto final no menciona ni a Ucrania ni a Rusia.
No obstante, es evidente que cada componente de la RESU/ENSU y cada miembro del comité francés de la RESU tiene plena libertad para participar en ella sin que ello interfiera con la actividad y las reuniones de la ENSU/RESU.
Dicho esto, dado que este encuentro no deja de mencionarse en las reuniones y los intercambios de la RESU y de su comité francés, añadamos que, posteriormente, la presencia en la conferencia de un agente influyente de la República Islámica de Irán —cuya bandera adornaba una tribuna— y su intervención, que fue aplaudida, mientras que este régimen dictatorial acababa de asesinar a más de 30 000 iraníes, puso de manifiesto los «límites» políticos específicos del ámbito de la lucha antiimperialista y antifascista que los organizadores y organizadoras habían establecido y de los que, además, Rusia, a su juicio, no se veía afectada en absoluto, ya que no fue mencionada en ninguna parte en las distintas declaraciones.
Esto entra en total contradicción con el apoyo a los trabajadores y trabajadoras, a las mujeres, a todas aquellas y aquellos que, tanto en el país como en el exilio, llevan años luchando contra este régimen. Es insostenible para los compañeros y compañeras de Solidaridad Socialista con los Trabajadores de Irán (SSTI), por ejemplo; se opone al trabajo realizado en el marco de la intersindical, tanto en Francia como a escala internacional.
Volviendo a la Red Europea de Solidaridad con Ucrania y a su comité francés, en nuestra opinión, sería conveniente que las actividades se reorientaran hacia las acciones directas de solidaridad, tanto las ya llevadas a cabo como las que están previstas, a nivel nacional, local o sectorial:
-mediante la continuación de la organización de campañas específicas;
-mediante la continuación de la organización o la coorganización de eventos que permitan dar a conocer la resistencia ucraniana (publicaciones, debates, películas, etc.);
-mediante el apoyo a otras campañas o iniciativas (de otros colectivos, de la intersindical, etc.).
Nota
- Esquerda em Movimento, 6-4-2026 ↩