El balance aprobado celebra veinte años de lucha y reafirma la independencia de clase ante los retos futuros
CSP-Conlutas, 21-4-2026
Traducción de Correspondencia de Prensa, 21-4-2026
El balance de los 20 años de CSP-Conlutas, debatido y votado durante la tercera jornada del 6.º Congreso, se caracterizó por un tono que combinaba la reflexión crítica con el orgullo por la trayectoria construida.
A lo largo de las intervenciones, quedó de manifiesto un sentimiento común entre los delegados y delegadas: la central nació como una alternativa de clase, independiente de gobiernos y patrones, y logró mantenerse viva y activa incluso en un contexto difícil para la organización de la clase trabajadora. Al mismo tiempo, surgieron diferencias sobre los límites de esta trayectoria y los caminos a seguir en el próximo período.
La posición que salió victoriosa por amplia mayoría de los delegados y delegadas fue la defendida por el Bloque Obrero y Popular y presentada por la profesora y dirigente de SindRede-BH, Vanessa Portugal, quien destacó precisamente ese orgullo colectivo.
El balance partió de la realidad concreta: un período sin un gran avance de la clase, marcado por el avance de la extrema derecha y por la política de conciliación del frente amplio y la cooptación de sectores del movimiento. Aun así, la constatación fue que la CSP-Conlutas no retrocedió.
Siguió presente en las huelgas, las movilizaciones y las principales luchas del país, manteniendo su independencia política frente a todos los gobiernos y patrones y ampliando su actuación en diferentes sectores, desde el movimiento obrero hasta los pueblos indígenas, los quilombolas, las mujeres y los y las trabajadoras y trabajadores precarios. También se destacó el papel internacionalista de la central, con acciones de solidaridad con pueblos en lucha a lo largo de su historia, como Haití, Palestina y Ucrania.
En este sentido, el balance aprobado reafirma que, a pesar de las dificultades y los grandes desafíos que se avecinan, la actuación fue acertada y debe ser motivo de fortalecimiento para el futuro.
«Conscientes de los retos existentes, la CSP-Conlutas reafirma su vocación de organización sindical, popular, internacionalista y democrática desde la base, y seguirá buscando la unidad de todos los sectores combativos de los movimientos sindicales, populares, de lucha contra la opresión y juveniles, en una misma organización nacional como alternativa de dirección para la clase trabajadora brasileña y, sobre todo, en la lucha por superar el capitalismo y construir una nueva sociedad socialista», afirma la resolución.
Otras posiciones suscitaron críticas y advertencias. El MSFR, presentado por Dalmo, reconoció la importancia de la central, pero consideró que se había producido un debilitamiento a lo largo del tiempo y defendió cambios en la dinámica interna y un mayor acercamiento a las bases.
El MRT, a través de Pablito, llamó la atención sobre los errores políticos que, según esta corriente, limitaron el crecimiento de la central. Destacó la necesidad de ampliar la presencia en sectores estratégicos de la clase trabajadora, como los trabajadores de aplicaciones y los subcontratados, además de revisar las valoraciones realizadas en momentos clave de la coyuntura.
Por su parte, el MPR-MRS, con Vitor, presentó una crítica más dura, afirmando que la central se habría alejado de sus principios originales al adoptar, según él, una postura conciliadora frente al Gobierno, lo que habría contribuido a un proceso de debilitamiento.
A pesar de las diferencias, el debate sobre el balance dejó claro que la historia de la CSP-Conlutas es motivo de orgullo para quienes la construyeron. Son dos décadas de una central que se ha mantenido firme en la defensa de la independencia de clase, actuando en las luchas y tratando de organizar a los trabajadores en un período marcado por ataques y retrocesos. El balance aprobado expresa esa confianza: la de que, a pesar de todos los obstáculos, la experiencia acumulada constituye una base sólida para seguir construyendo una alternativa de lucha en el país.
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La resolución define tareas para fortalecer la organización e incorporar a nuevos sectores de la clase
CSP-Conlutas, 21-4-2026

La votación de la resolución sobre Organización y Estructura Sindical fue otro momento de intenso debate, que puso de manifiesto la diversidad de posturas y la búsqueda de vías para reforzar la actuación de la CSP-Conlutas ante los desafíos actuales del mundo laboral. En total, se presentaron cuatro propuestas, y la tesis del Bloque Obrero y Popular fue aprobada por amplia mayoría.
En defensa de la propuesta ganadora, el dirigente del Sindicato de Metalúrgicos de SJC y región, Weller Gonçalves, destacó los impactos de la precarización y de la reforma laboral, señalando la necesidad de fortalecer la organización colectiva y el trabajo de base, así como de ampliar la actuación junto a los sectores desorganizados, y de hacer frente a la ideología neoliberal que busca atacar la conciencia y la organización sindical de los trabajadores.
Afirmó además que el financiamiento de las entidades debe decidirse democráticamente por las propias categorías en asambleas democráticas. En este sentido, defendió la legitimidad del cobro de la Contribución de negociación/asistencia (descuento de 2 % efectuado una sola vez que permite financiar las movilizaciones sindicales por salario, ndt) que se aplicará a toda categoría beneficiada por un acuerdo o una movilización. Diferenciándola del antiguo Impuesto Sindical, que era una imposición del gobierno para vincular a los sindicatos al Estado, Weller explicó que la Contribución de negociación debe ser decidida democráticamente por los trabajadores, con total independencia de los gobiernos y los empresarios.
El profesor Anderson Nogueira Alves, del MFSTR/SOB, hizo hincapié en la importancia de ampliar la central a toda la clase trabajadora en toda su diversidad, incluyendo a los sectores precarios y oprimidos. Destacó especialmente a la población LGBTQIAPN+, además de proponer la creación de un sector ambiental.
La profesora Maré presentó la propuesta de resolución del MRT, abogó por una mayor democracia interna y rechazó cualquier alianza de las listas sindicales con sectores de la burocracia. Propuso además la rotación en los cargos de dirección como forma de hacer frente a la burocratización y ampliar la participación de las bases en las decisiones.
Manuel Ovídio, del MRS/MPR, defendió que el fortalecimiento de la central pasa por la lucha contra el imperialismo, los gobiernos y los empresarios, además de la renovación de su dirección mediante la rotación. También se posicionó en contra de la adopción de la Contribución de negociación.