Prisioneros rusos, cerca de Kiev. Anadolu Agency
Reportaje: «Los soldados rusos desmoralizados muestran su indignación por haber sido «engañados» en esta guerra»
Luke Harding (Lviv)
A l’encontre, 4-3-2022
Traducción de Correspondencia de Prensa, 5-3-2022
Los videos de los prisioneros de guerra son utilizados por la propaganda ucraniana, pero existe un auténtico sentimiento de amargura entre los militares rusos.
Cinco soldados rusos sentados en un edificio de ladrillos. Tienen los ojos vendados: son los últimos prisioneros capturados en Ucrania. Una voz ucraniana los interpela: «Hable», dice al oficial ruso del grupo. ¿Qué mensaje quiere enviarles a sus soldados y a los rusos que están aún en su país?
«Para decirlo directamente, nos han engañado», responde el oficial, refiriéndose a sus superiores militares sentados en Moscú. «Todo lo que nos dijeron era erróneo. Yo les diría a mis hombres que abandonaran el territorio ucraniano. Tenemos familias e hijos. Creo que el 90% de nosotros estaría de acuerdo en volver a casa».
El vídeo, de tres minutos de duración, fue grabado bajo presión. los soldados están asustados. Sin embargo, muchas entrevistas similares con cautivos rusos circulan por los canales de las redes sociales ucranianas y expresan sentimientos similares.
Al preguntarle qué les diría a sus comandantes, uno de ellos respondió sin tapujos: «Son unos maricones». Otra expresión muy utilizada es «oni obmanuli nas»: «nos engañaron». Ocho días después de la invasión de Vladimir Putin, está claro que un número importante de sus militares están desmoralizados y no están dispuestos a luchar. Algunos de ellos se rindieron.
Otros abandonaron sus vehículos y regresaron a pie a la frontera rusa llevando sus armas y mochilas, según los vídeos. Estos episodios no significan que el Kremlin vaya a fracasar en su intento de conquistar Ucrania, ya que su táctica implica el bombardeo brutal de civiles. 1
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Pero el estado de ánimo bajo de las tropas invasoras puede ser una de las razones [además de los problemas logísticos de la planificación al estilo Blitzkrieg (Guerra relámpago)] por las que el plan de Rusia para abrumar a Ucrania no recibirían como liberadores parece haber progresado tan rápidamente como Putin lo hubiera querido. En Moscú, pensaban que la operación sería rápida y que resultaría exitosa. Según los vídeos, los soldados sólo habían recibido comida y combustible para dos o tres días.El Kremlin también parece haber difundido una idea totalmente falsa de cómo serían recibidos. Varios prisioneros de guerra dijeron que les habían asegurado que los ucranianos los. Las fuerzas rusas esperaban flores y vítores, no balas y bombas, dijeron.
«Algunos de ellos pensaron que estaban participando en ejercicios militares. No esperaban que hubiera resistencia», dijo Artem Mazhulin, un profesor de inglés de 31 años de Kharkiv. «Muchos son reclutas nacidos en 2002 o 2003. Estamos hablando de chicos de 19 y 20 años».
Y añadió: «Desde 2014, el gobierno ruso ha estado lavando el cerebro de su población con propaganda. Tratan de hacerles creer al pueblo ruso que Ucrania no es un país real y dicen que ha sido capturada por monstruos fascistas».
Artem Mazhulin dijo que sus tíos, Viktor y Valentina, habían estado hablando con soldados rusos cuando pasaron por su casa en Kupiansk, en el noreste de Ucrania, cerca de la frontera. Los soldados les explicaron que buscaban a los Banderivtsi, o sea, a los seguidores del líder nacionalista ucraniano de la Segunda Guerra Mundial, Stepan Bandera [las fuerzas de extrema derecha de Ucrania siguen reivindicando a Bandera – Red. A l’encontre].
«Mi tío les dijo: ‘¿Dónde diablos ven Banderivtsi? Mi tía les dijo que no pisaran su jardín», contó Artem Mazhulin. «Llamaron a mi tío Batya (papá) y hablaron con él de la cría de palomas, su pasatiempo preferido. Luego se fueron en su tanque».
En un discurso por vídeo el jueves (3 de marzo), el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky insistió en el mismo mensaje: que Putin había enviado sus fuerzas invasoras a Ucrania sin una misión comprensible. «Están desmoralizados. Están condenados», dijo, y pidió a los soldados enemigos que «se vuelvan a casa».
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Ucrania afirma haber matado a varios miles de soldados rusos. Esta cifra puede ser exagerada, pero el miércoles, sin embargo, incluso el Kremlin [en un comunicado] admitió que 498 de sus militares habían muerto y 1.591 habían resultado heridos.
Alex Kovzhun, antiguo asesor de la ex primera ministra ucraniana Yulia Tymoshenko, dijo que los soldados rusos pueden dividirse en dos tipos: «Están los jóvenes reclutas que están muertos de miedo, y están los soldados de carrera que han peleado en Siria y en el Donbass».
Alex Kovzhun dijo que el Estado Mayor ruso creía que la invasión iba a ser «fácil», y una repetición de las operaciones para apoderarse de Crimea en 2014, o de su reciente despliegue en Kazajistán, casi sin oposición. En cambio, los civiles ucranianos se plantaron frente a los tanques enemigos, bloquearon las columnas blindadas con sus propias manos y cantaron el himno nacional frente a unos soldados rusos nerviosos.
«Están insultando a gente armada. Yo vi las caras de los rusos. Están desorientados porque se esperaban esto. Les dijeron que los ucranianos eran prisioneros unos míticos nazis», agregó.
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Nick Reynolds, analista e investigador sobre la guerra terrestre en el Royal United Services Institute (Rusi), un grupo de reflexión sobre defensa y seguridad, dijo que las cifras ucranianas sobre los soldados enemigos muertos eran probablemente más fiables que la estimación rusa, y añadió que las imágenes de los enfrentamientos en los que participaron las fuerzas rusas disponibles en Internet sugerían que ya se había superado el número de bajas que el Kremlin estaba dispuesto a admitir.
Sin embargo, añadió que hay pocas pruebas que indiquen cómo las autoridades ucranianas realizaron el cómputo de víctimas. La cifra de varios miles de muertos podría ser en sí misma algo exagerada, añadió.
No cabe duda de que Ucrania está utilizando el malestar de los soldados capturados con fines propagandísticos. Varios videos muestran a jóvenes que llaman a sus madres en Rusia, las que no tienen ni idea de que sus hijos están combatiendo en Ucrania. En general, las madres quedan destrozadas. Las autoridades ucranianas han abierto una línea de atención telefónica para padres rusos preocupados, en el marco de una operación de relaciones públicas.
Sin embargo, existe la sensación genuina de que muchos militares rusos lamentan haber llegado a Ucrania, un viaje que para algunos terminó en muerte o en desilusión. Alguien le pregunta a un prisionero: «Entonces, ¿qué piensan ustedes, son soldados del poderoso ejército ruso o carne de cañón?». «Somos carne de cañón», responde el prisionero de guerra. «¿Valía la pena?», pregunta a continuación la persona que lo interroga. «No», contesta el prisionero. (Publicado en The Guardian, 4-3-2022)
Nota
- Si los comunicados del Kremlin afirman que unos 500 soldados rusos murieron y unos 1.500 resultaron heridos, conviene destacar el enfoque diferente que, por primera vez, Vladimir Putin le dio a esta cuestión en su discurso de la noche del 3 de marzo. Como señala Benoît Vitkine en Le Monde (4 de marzo, 18:54): «Sorprendentemente, Vladimir Putin habló extensamente sobre las pérdidas, que calificó de «heroicas». Dispuso que se guardara un minuto de silencio y anunció importantes compensaciones económicas para las familias de los fallecidos». En un comentario en Twitter, Vitkin añadió: el discurso de Putin «es una forma de instalar la guerra, después de haber intentado hacerla invisible».
Esto demostraría que Putin no establece límites a los medios que puede utilizar para alcanzar sus objetivos declarados. Benoît Vitkine, en su comentario, destaca lo que denomina «elementos lingüísticos» utilizados por Putin en su discurso del 3 de marzo por la noche:
– los ucranianos están luchando como cobardes, escondiéndose detrás de la población civil;
– se comportan como fascistas, «humillan y ejecutan a los prisioneros»;
– mercenarios extranjeros, incluso de Oriente Medio, están luchando con ellos;
– Moscú no ataca a Ucrania, sino que «defiende a Rusia y al Donbass».
Este reconocimiento del estado de guerra va acompañado de la represión de toda la oposición pública, del silenciamiento de la última emisora de radio independiente, Ekho Moskvy, y del canal de televisión online independiente Dojd. Mientras que las madres de los soldados muertos podían manifestar durante la guerra de Chechenia, ayer una madre de un soldado muerto que manifestaba con una pancarta fue inmediatamente detenida y multada con 300 euros. Es una advertencia a las futuras madres de los soldados que han perdido a sus hijos. La guerra en Ucrania va acompañada de un intento de endurecer aún más el control sobre lo que se llama «sociedad civil». (Redacción de A l’encontre) ↩