Ilustraciones de Katya Gritseva, artista ucraniana, militante revolucionaria, estudiante, poetisa.
Triste aniversario
Syllepse / Brigadas editoriales de solidaridad, febrero de 2024
Traducción de Correspondencia de Prensa, 24-2-2024
Declaración del comité francés de la RESU (Red Europea para la Solidaridad con Ucrania) 1
Hugues
Segundo y terrible aniversario de la invasión imperialista de las tropas de Putin. Dos años de bombardeos diarios. Dos años de destrucción de las infraestructuras del país. Dos años de secuestro y deportación de niños. Dos años de violaciones como estrategia de guerra. Dos años de ecocidio asolando el mayor territorio de Europa. Dos años de masacres de civiles y de soldados. Dos años de crímenes de guerra y de crímenes contra la humanidad.
Y sin embargo, Ucrania se mantiene firme. Con el respaldo de la formidable resistencia de todo un pueblo, el ejército ha sido capaz de retomar el territorio alrededor de Kherson y asegurar el transporte en el Mar Negro obligando a la flota rusa a replegarse
En Ucrania, la verticalidad autocrática del poder de Putin tiene como contrapartida múltiples formas de autoorganización por la base (movilización de voluntarios, asociaciones de defensa de los derechos civiles, sindicatos independientes, movimientos feministas, etc.) que demuestran la capacidad de iniciativa del pueblo ucraniano y que consolidan su unidad.
Putin, para quien una sociedad democrática en sus fronteras es el peor de los peligros, aumentó su presupuesto militar en un 70% y pretende saturar el espacio y la defensa ucranianos. COn ventaja numérica -con una reserva de carne de cañón extraída de las cárceles y de las minorías pauperizadas de su imperio-, Putin juega contrarreloj, cuenta con que la elección de Trump congele definitivamente la ayuda estadounidense y utiliza todos los medios a su alcance para apoyarlo.
Los gobiernos occidentales han mantenido durante demasiado tiempo una actitud vacilante y han fracasado a la hora de brindarle a Ucrania la ayuda que necesita vitalmente para ganar la guerra, racionando los aviones por aquí y los tanques y proyectiles por allá como simples mercaderes.
A los ucranianos no les falta ni la voluntad, ni la inventiva tecnológica, ni por supuesto el coraje, para que las tropas rusas regresen a sus fronteras. Lo único que necesitan son las armas que les han prometido.
Sophie
La Red Europea para la Solidaridad con Ucrania se creó la noche de la invasión y desde entonces se ha ido extendiendo a todos los continentes. El Comité francés reúne actualmente a unas cuarenta organizaciones políticas, sindicales y a diferentes asociaciones de voluntarios, independientes de cualquier gobierno. Además del derecho a la autodeterminación de una Ucrania independiente y democrática, la RESU apoya a la resistencia antiguerra y democrática en Rusia y en Bielorrusia. También defiende a quienes participan en la resistencia contra el deterioro de los derechos laborales y sindicales, de los derechos de las mujeres y de los estudiantes, que fragilizan la unidad del pueblo ucraniano y, por lo tanto, su capacidad de defenderse.
Nuestra carta de principios exige la anulación de la deuda externa de Ucrania. Hay que proporcionar toda la ayuda necesaria, incluidas las armas, bajo la forma de donaciones, porque Ucrania no sólo defiende el derecho a elegir libremente su destino, sino también el nuestro, ya que también estamos en la mira de Putin, de su «guerra contra la civilización» y de su intento de desestabilizar Europa. Necesitamos armar urgentemente a Ucrania en lugar de hacer negocios con las dictaduras y teocracias que campan a sus anchas por todos los continentes.
Como dice Serhiy Jadan, un poeta y músico inmensamente popular en Ucrania, ¿vamos a desentendernos de las responsabilidades que ahora nos incumben «en nombre de un mercantilismo dudoso y de un falso pacifismo»?
Sólo la derrota de los ejércitos de Putin y de su régimen puede garantizar la seguridad colectiva de los pueblos de Europa.
Por eso, ¡junto con el colectivo “Ensemble pour le 24!”, llamamos a todos los internacionalistas y demócratas de todas las regiones de Francia a marchar el 24 de febrero por la victoria de Ucrania.
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Llamamiento de la Confederación de Sindicatos Libres de Ucrania
RSISL, 2-1-2024
Traducción de Alberto Nadal Fernández y RSISL

Llamamiento de la Confederación de Sindicatos Libres de Ucrania a los sindicatos, parlamentos y gobiernos de los países democráticos, a los interlocutores internacionales y a las organizaciones internacionales
El nuevo año 2024 comenzó en Ucrania con terribles ataques rusos con misiles contra pacíficas y tranquilas ciudades ucranianas. En total, sólo durante el periodo festivo comprendido entre el 29 de diciembre de 2023 y el 2 de enero de 2024, las fuerzas rusas mataron a 90 civiles en ataques con misiles. En sólo 5 días, Rusia lanzó 500 misiles y aviones no tripulados contra zonas residenciales, empresas, hospitales, instituciones educativas y lugares del patrimonio cultural de Ucrania. Cada día, personas de nuestras pacíficas ciudades mueren a manos de Rusia, y cientos resultan heridas y discapacitadas. Nos vemos obligados a vivir y trabajar en un estado constante de estrés y ansiedad. Hoy, los ucranianos pagan un alto precio por la libertad y la paz en Europa.
La Confederación de Sindicatos Libres de Ucrania, como voz de los trabajadores ucranianos -mineros, metalúrgicos, trabajadores del sector energético, profesores, médicos, empresarios y otros- llama la atención sobre la necesidad de tomar medidas decisivas para proteger a Ucrania y disuadir las intenciones del país agresor, Rusia, de reescribir el derecho internacional y redibujar el mapa de la Europa moderna.
Hacemos un llamamiento a los gobiernos nacionales y a la comunidad internacional para que aceleren el suministro de ayuda militar a nuestro país, incluido el suministro de sistemas adicionales de defensa antiaérea, misiles de largo alcance, aviones no tripulados, etc. Con el suministro de armamento, los aliados internacionales salvan miles de personas y vidas durante los ataques con misiles de las tropas rusas.
También hacemos un llamamiento a los aliados internacionales
– Continuar proporcionando ayuda económica y humanitaria a Ucrania.
– Reforzar las sanciones contra el régimen terrorista ruso, ya que esto podría limitar considerablemente los recursos financieros y las exportaciones de tecnología necesarios para continuar la sangrienta guerra.
– Garantizar la posibilidad de utilizar los activos rusos congelados para destinarlos a la ayuda a Ucrania.
– Aislar y apartar del trabajo en organizaciones internacionales a personalidades políticas, públicas y sindicales rusas como representantes de un país que está llevando a cabo actividades terroristas contra la Ucrania soberana e independiente y sus ciudadanos.
Pedimos a los representantes de la comunidad sindical internacional y europea que hagan un llamamiento a los gobiernos de sus países para que sigan prestando ayuda humanitaria y militar a Ucrania.
Queremos dar las gracias a todos aquellos que están apoyando y ayudando a Ucrania en estos momentos difíciles para el pueblo ucraniano.
Creemos que los esfuerzos conjuntos ayudarán a poner fin a la agresión rusa, que no sólo está destruyendo Ucrania, sino que también está socavando la estabilidad económica, energética, ecológica y alimentaria en Europa y en todo el mundo.
Mykhaïlo Volynets, presidente de la Confederación de Sindicatos Libres de Ucrania, KVPU
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Más que nunca, apoyar la resistencia popular armada y no armada en Ucrania
Comité francés de la RESU, 19-1-2024 2
Traducción de Correspondencia de Prensa

En este segundo aniversario de la invasión imperialista rusa de toda Ucrania, décimo aniversario de la guerra que comenzó en 2014, el Comité francés de la Red Europea de Solidaridad con Ucrania (RESU) llama más que nunca a apoyar la resistencia popular armada y no armada en Ucrania. Llamamos, por tanto, a que se le brinde a Ucrania ayuda financiera -bajo la forma de donaciones, no de préstamos- para hacer frente a la destrucción y al frío, tanta como sea necesaria y sin demora. ¡Ucrania debe poder recibir y producir las armas y municiones que necesita para proteger a su población, evitar nuevos crímenes y lograr una paz duradera, porque es una paz justa!
La presión a favor de un alto el fuego y de la reducción o incluso interrupción de la ayuda militar a Ucrania, combinada de facto con la idea de congelar la continuidad de la dominación rusa de los territorios anexionados, no conduciría a la paz sino a la continuación de la guerra y de los crímenes contra la humanidad.
Se trata de una lucha contra la opresión, la tortura, la violación, la deportación, el secuestro de niños, la destrucción de la nación ucraniana y de cualquier diferencia con la «gran Rusia» en los territorios ocupados, la destrucción de las infraestructuras y el ecocidio en curso: el camino hacia la paz pasa por la derrota del régimen de Putin.
Este es el mensaje de la RESU a los movimientos sociales, a la izquierda y a las organizaciones sindicales de Francia: las armas no deben ser mercancías, no deben destinarse a las dictaduras. Al igual que la ayuda financiera, no deben utilizarse como medio de presión política ni como instrumentos de sumisión económica y endeudamiento. Deben ser proporcionadas gratuitamente a un país agredido, ¡porque en Ucrania tienen una verdadera finalidad social y democrática!
¿Y no sería mejor suministrarlas rápidamente a Ucrania en lugar de entregarlas a dictaduras o a Israel, que está destruyendo Gaza? Mientras tanto, las ventas de armas de Francia aumentan vertiginosamente.
Nuestro apoyo a Ucrania, si quiere ser eficaz e internacionalista, debe ir acompañado de la exigencia de anulación de la deuda externa ucraniana. Apoyamos la voluntad del pueblo de controlar la utilización de las ayudas y aportamos todo nuestro apoyo a los soldados, a la sociedad civil ucraniana, a las mujeres y a los jóvenes movilizados en mítines, manifestaciones y acciones diversas en todo el país para que los medios de lucha no sean secuestrados por la corrupción. Apoyamos a todos los que luchan por los derechos sociales, contra la destrucción del derecho laboral y de los derechos sindicales, ataques que van en contra de las necesidades de la movilización contra la invasión de Ucrania.
Nuestro apoyo está orientado a la derrota y el derrocamiento del régimen de Putin y está también dirigido a los luchadores contra la guerra en Rusia y Bielorrusia, así como a la exigencia de la liberación de todos los presos políticos en estos países.
La resistencia popular fue la que detuvo la invasión en febrero-marzo de 2022. A través de la resistencia popular y de un auténtico apoyo internacionalista, la victoria sigue siendo posible, el único camino hacia la paz en Europa y la emancipación de todos los pueblos oprimidos del mundo.
–Comunicado en el segundo aniversario de la invasión rusa. Contacto: ukrainesolidaritefrance@gmail.com
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Convocatoria unitaria de los sindicatos franceses para el 24 de febrero de 2024
Entendiendo Ucrania, 12-2-2024
Traducción de Faustino Eguberri
Aprobada por la intersindical compuesta por las siguientes organizaciones: CFDT, CGT, FO, CFE-CGC, CFTC, UNSA, Solidaires y FSU

El 24 de febrero se celebrarán una treintena de manifestaciones en Francia con motivo del segundo aniversario de la agresión masiva del ejército ruso.
Las organizaciones sindicales francesas han adoptado un llamamiento unitario para esta movilización.
Por una paz justa y duradera:
¡Solidaridad con la resistencia de las y los trabajadores ucranianos!
El 24 de febrero de 2022, Vladimir Putin ordenó la invasión a gran escala de Ucrania dando un impulso a la destrucción y despiece de este país que emprendió en 2014 con la anexión de Crimea y la desestabilización del Donbás.
Con sus esperanzas de obtener una victoria relámpago rotas por la resistencia del pueblo ucraniano, Vladimir Putin se embarcó entonces en una guerra de desgaste en la que todo está permitido en violación del derecho internacional, humanitario y de los derechos humanos.
Las consecuencias económicas de esta guerra se hacen sentir en todo el mundo, alternativamente amenazado por el incendio nuclear, la catástrofe ambiental, la inflación galopante, especialmente en los precios de la energía, o la hambruna de cereales. La vida de cientos de millones de personas se ha visto alterada por la trágica decisión de Putin de volver a invitar a la guerra a gran escala en suelo europeo.
En Rusia y Bielorrusia la represión amordaza las voces de quienes denuncian la guerra y el totalitarismo de Putin y Lukashenko. El movimiento sindical independiente de Bielorrusia está aniquilado, sus representantes recibieron duras penas de prisión, se seguían produciendo redadas en las fábricas del país a finales de 2023.
Frente al drama vivido por las poblaciones de Ucrania, las organizaciones sindicales francesas CFDT, CGT, FO, CFE-CGC, CFTC, UNSA, Solidaires y FSU reaccionaron inmediatamente con la creación de una intersindical que en julio de 2022, transportó a Ucrania, dos vehículos nuevos, destinados a nuestros camaradas de la FPU y la KVPU, que los utilizan desde entonces para distribuir ayuda humanitaria a los trabajadores y trabajadoras y a las poblaciones civiles.
La acción continuó a principios de 2023, mediante el transporte de más de un centenar de palets de ayuda humanitaria (radiadores, generadores, alimentos, material de cuidado e higiene…). Estos bienes se obtuvieron en forma de donaciones, o se compraron gracias a las colectas organizadas por las organizaciones sindicales francesas.
El tercer convoy sindical a Ucrania está transportando el material electrógeno que debería permitir hacer frente en mejores condiciones a las destrucciones de infraestructura civil.
El apoyo de los sindicatos franceses no se queda en la organización de ayuda humanitaria. Las organizaciones sindicales francesas son solidarias con las confederaciones ucranianas FPU y KVPU que se oponen a la adopción de un código de trabajo ultraliberal y contrario a los compromisos europeos e internacionales del país en materia de derechos sociales y libertades sindicales.
La Intersindical de Solidaridad con Ucrania defiende con fuerza desde hace dos años las exigencias siguientes:
-El reconocimiento de la responsabilidad de la Rusia de Putin en la guerra de agresión llevada a cabo contra Ucrania.
-El reconocimiento de la legitimidad del pueblo ucraniano para defenderse de esta agresión.
-La reivindicación de una paz justa y duradera cuyo requisito previo debe ser la retirada de tropas rusas de Ucrania.
-Solidaridad concreta con los trabajadores y trabajadoras de Ucrania y sus organizaciones sindicales tanto en su lucha contra las reformas que perjudican a los derechos sociales y sindicales en Ucrania como en su lucha contra el imperialismo ruso.
-Apoyo activo a las libertades y a quienes luchan por la paz y sus derechos en Rusia y Bielorrusia.
La intersindical francesa de solidaridad con Ucrania llama a participar en las iniciativas unitarias organizadas en Francia el 24 de febrero de 2024, en particular en la Marcha por Ucrania, en París (salida de la Place de la République a las 14 horas).
¡Solidaridad con la Ucrania que resiste!
¡Solidaridad con las y los trabajadores ucranianos que resisten!
¡Respecto a los derechos de los trabajadores y trabajadoras!
¡No a la guerra de Putín! ¡Tropas rusas fuera de Ucrania!
¡Paz en Ucrania-Libertades en Rusia y Bielorusia!
La lista de las manifestaciones y actos de solidaridad con la resistencia del pueblo ucraniano organizadas en Francia para el 24 de febrero se puede consultar en https://sites.google.com/view/ensemble24fevrier/events?authuser=0
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Ucrania, año III
Hanna Perekhoda 3
Syllepse / Brigadas editoriales de solidaridad, 12-2-2024
Traducción de Correspondencia de Prensa

La guerra de Rusia en Ucrania entra en su tercer año y no hay indicios de que Putin haya cambiado su objetivo original: el desmantelamiento total del Estado ucraniano. En occidente, muchos se impacientan ante la perspectiva de que Ucrania tenga que ceder «tierras» (y las personas que viven en ellas) a cambio de la «paz».
La fatiga de la guerra en Ucrania aumenta en Occidente, dicen los medios de comunicación. Pero nadie está más cansado de esta guerra que los propios ucranianos. Decenas de ciudades y miles de personas, sobre todo niños, han sido deportados a la fuerza a Rusia. Millones de personas han tenido que huir de Ucrania y otras muchas han sido desplazadas dentro del país.
El costo que deben pagar los ucranianos sigue aumentando. Pero también crece el persistente deseo de que su heroica resistencia signifique algo, de afirmar su opción por un Estado en el que se pueda ser ciudadano y no siervo. Dado (erróneamente) por sentado en Europa Occidental, este derecho aún tiene que ser defendido con las armas en la mano en la mayor parte del mundo.
Es probable que Ucrania esté lejos de ser el lugar en el que un activista de izquierdas podría encontrar la encarnación de un paraíso socialista en la Tierra.
Pero lo que importa es que los ucranianos defienden el proyecto de una sociedad en la que el cambio es posible. Rusia también tiene un proyecto: un mundo en el que ningún cambio sea concebible y ninguna lucha tenga la más mínima posibilidad de triunfar. En el lenguaje del Kremlin, se trata de un «orden mundial multipolar», en el que cada gran potencia autoproclamada tendría su propia zona de influencia exclusiva en la que podría explotar impunemente a las personas y a la naturaleza, al margen de las normas y reglas internacionales.
Putin está, de hecho, formando una Internacional de extrema derecha, alineando a políticos que no tendrían reparos en demoler lo que queda de los mecanismos de seguridad internacional, y movilizando para ello el justo sentimiento de oposición a la «hipocresía occidental» en el Sur global.
Efectivamente, las Naciones Unidas han sido incapaces de aportar soluciones válidas a las guerras de Ucrania, y menos aún la guerra de Gaza, obstaculizadas por los vetos de Rusia y Estados Unidos respectivamente, lo que ha alimentado una crisis de confianza en las normas y principios que se suponen universales.
La respuesta adecuada no es, sin embargo, rechazar estos principios. Lo que deben hacer los activistas preocupados por la injusticia es luchar por la universalidad de las normas y la universalidad de las sanciones en caso de violación de las mismas, no por su destrucción. (sobre todo si tenemos en cuenta que no seremos los primeros en tener que hacer frente a las consecuencias de la «multipolaridad» emergente, que implica en primer lugar guerras y genocidios en las «periferias»).
La solidaridad con Ucrania no debe ser sólo una postura moral, sino una respuesta racional. Porque si la legitimidad de las «esferas de influencia» se establece como norma, ¿qué otra opción tendrían los Estados sino la de unirse a uno de los bloques militares? Si una potencia nuclear puede hacer lo que quiera sin exponerse a sanciones, ¿quién optará entonces por el desarme?
Lamentablemente, algunos militantes de izquierda tienden a apoyar a los dictadores «oprimidos» antes que a los pueblos que luchan por su libertad, ya sea contra una agresión externa o contra una opresión interna.
En un mundo de imperialismos que compiten entre sí, lo menos que podemos hacer es escuchar y amplificar las voces de la gente como nosotros, los trabajadores, y no las voces de quienes dicen hablar en su nombre, ya sean del «Norte» o del «Sur».
* Hanna Perekhoda, investigadora de historia rusa y ucraniana. Es una de las fundadoras del Comité Ucrania Suiza y miembro de la organización socialista ucraniana Sotsialnyi Rukh (Movimiento Social).
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Zelensky no es de los nuestros… ¿y qué?
Christian Mahieux *
Entendiendo Ucrania, 26-11-2023
Traducción de Alberto Nadal Fernández

Los recientes acontecimientos han puesto de manifiesto decisiones políticas del presidente ucraniano que no aprobamos e incluso denunciamos. Su apoyo reiterado a Netanyahu, que está masacrando al pueblo palestino, su presencia en la investidura de Milei, que traerá sangre y lágrimas al pueblo argentino, y sus acercamientos al presidente húngaro de extrema derecha Orban son ilustraciones de ello. Por supuesto, siempre podría decirse que si las «democracias progresistas» hubieran estado proporcionando a Ucrania la ayuda que necesita durante los últimos veintidós meses, su Presidente podría prescindir de tan desprestigiado apoyo; pero a pesar de los anuncios mediáticos, esto está lejos de ser así, y la situación se deteriora a medida que pasa el tiempo.
Sea como fuere, quienes basan su apoyo a la resistencia ucraniana en las palabras, los escritos y las acciones de sindicalistas, feministas, ecologistas y activistas por la emancipación social de ese país saben -desde el primer día- que Zelensky no forma parte de esa dinámica emancipadora.
En lo que concierne al Comité Francés de la Red Europea de Solidaridad con Ucrania su papel no es «aconsejar» a los ucranianos; eso sería presuntuoso. Apoyamos la resistencia ucraniana porque estamos contra el imperialismo, por el derecho de los pueblos a la autodeterminación, contra las invasiones y las ocupaciones militares, y por la solidaridad internacional de las y los trabajadores… El presidente Zelensky se opone desde hace 22 meses a Putin, que organizó la invasión del territorio ucraniano, su ocupación militar y desencadenó la guerra. Sin embargo, el gobierno ucraniano no defiende los intereses de las y los trabajadores y del pueblo: al contrario, sigue una política liberal que, en muchos aspectos, es contradictoria con la lucha contra el imperialismo ruso. Solidarios y solidarias con la resistencia ucraniana, no tenemos ningún vínculo con Zelensky y somos libres de denunciar sus relaciones internacionales. Y así lo hacemos.
Lo cierto es que esto no responde en absoluto a las necesidades de las y los resistentes ucranianos. Lo que sí contribuye, modestamente, son las iniciativas reales de solidaridad: los convoyes sindicales que aportan material y crean vínculos en el marco de la solidaridad de clase, las campañas como la de liberación de Maksym Butkevych, la creación de comités locales en varias ciudades francesas para organizar el apoyo en Ucrania y a los exiliados en Francia, las colectas para apoyar los proyectos de agua del sindicato de Kryvyï Rih o los del sector sanitario de Sed como Nina, las manifestaciones culturales (cine, fotos, dibujos, canciones, lecturas) que arrojan luz sobre la situación actual en Ucrania, el apoyo a las víctimas de la represión contra las y los rusos y bielorrusos que rechazan la guerra de Putin, el apoyo a las cooperativas ucranianas que forman parte integrante de la resistencia popular, la difusión en diversas regiones del mundo de la información sobre las luchas sociales que se libran en Ucrania, los 26 volúmenes publicados hasta la fecha por las Brigadas Editoriales de Solidaridad…
-De hecho, la necesidad urgente es continuar lo que nos hemos fijado como tareas desde la formación de la Red Europea de Solidaridad con Ucrania:
Opuestos y opuestas a la guerra y a todos los neocolonialismos en el mundo, [queremos] construir una red desde abajo, independiente de cualquier gobierno para:
La defensa de una Ucrania independiente y democrática.
La retirada inmediata de las tropas rusas de todo el territorio ucraniano. El fin de la amenaza nuclear que suponen las armas nucleares rusas en estado de alerta y el bombardeo de las centrales eléctricas ucranianas.
El apoyo a la resistencia (armada y no armada) del pueblo ucraniano en toda su diversidad, en defensa de su derecho a la autodeterminación.
La anulación de la deuda externa de Ucrania.
La acogida sin discriminación de todas las personas refugiadas ucranianas y de otros países.
El apoyo al movimiento antiguerra y democrático en Rusia y la garantía del estatuto de refugiado político para los opositores a Putin y los soldados rusos que deserten.
La confiscación de los bienes de los miembros del gobierno, altos funcionarios y oligarcas rusos en Europa y en todo el mundo; y la aplicación de sanciones financieras y económicas protegiendo a las poblaciones desfavorecidas de sus efectos.
-Además de esto, también luchamos, junto con las corrientes que comparten estos objetivos en Ucrania y Rusia:
Por el desarme nuclear mundial. Contra la escalada militar y la militarización de las mentes.
Por el desmantelamiento de los bloques militares.
Para que toda la ayuda a Ucrania esté exenta del control del FMI o de la UE y de sus condiciones de austeridad.
Contra el productivismo, el militarismo y la competencia imperialista por el poder y las ganancias, que están destruyendo nuestro medio ambiente y nuestros derechos sociales y democráticos.
¡Pasemos a la acción!
* Christian Mahieux, miembro de la Union Syndicale Solidaires, del Comité francés de la Red Europea de Solidaridad con Ucrania y de las Brigadas Editoriales de Solidaridad…
–Publicado originalmente en Soutien à l’Ukraine résistante N° 26, Syllepse / Brigades éditoriales de solidarité.
Notas
- Conferencia de prensa en la Ligue des droits de l’homme, París, 15-2-2024. ↩
- Comunicado de prensa con motivo del segundo aniversario de la invasión rusa. Contacto: ukrainesolidaritefrance@gmail.com ↩
- Hanna Perekhoda es miembro de Sotsialnyi Rukh (https://rev.org.ua/english/) y forma parte del comité suizo de la RESU. Artículo publicado en SolidatitéS (Suiza), https://solidarites.ch/journal/431-2/ukraine-an-iii/ ↩