Concentración en la plaza de las Naciones, Ginebra, 5 de junio de 2026, 12h-15h.
Vahed, 1-6-2026
A l’encontre, 2-6-2026
Traducción de Satorzulogorria, 7-6-2026
Correspondencia de Prensa, 15-6-2026
Carta abierta del Sindicato Vahed de Personal trabajador de la Compañía de autobuses de Teherán y suburbios
Carta abierta del Sindicato de Personal trabajador de la Compañía de Autobuses de Teherán y sus suburbios Vahed a los representantes de las y los trabajadores y de las federaciones sindicales internacionales, presentes en la sesión 114 de la Conferencia Internacional del Trabajo.
Queridas hermanas, queridos hermanos, camaradas y representantes de las organizaciones sindicales.
Cuando en Irán las y los trabajadores y todas las poblaciones oprimidas de Irán se enfrentan a la guerra, la inseguridad, el empeoramiento de las dificultades económicas, la represión, así como la persecución de las violaciones de los derechos básicos del trabajo y los derechos humanos, el Sindicato de Trabajadores de la compañía de autobuses de Teherán y sus suburbios (Vahed) se dirige una vez más a las y los representantes de las y los trabajadores que participan en la 114a sesión de la Conferencia Internacional del Trabajo.
Durante años, las organizaciones sindicales independientes junto a las y los activistas obreros de Irán no han dejado de denunciar el hecho de que en este país, las y los asalariados se ven privados del derecho a crear organizaciones independientes, a llevar a cabo negociaciones colectivas, a hacer huelga y a reunirse libremente.
Los sindicatos, otras organizaciones independientes del Estado, así como las y los activistas obreros, siguen expuestos, solo por la defensa de los derechos más básicos de las personas asalariadas, a despidos, detenciones, encarcelamientos, amenazas, estrecha vigilancia de los organismos de seguridad y diversas formas de represión.
Las y los miembros y activistas del Sindicato de Trabajadores de la Compañía de Autobuses de Teherán y sus suburbios (Vahed) han pagado, en los últimos años, un alto precio por la defensa de los derechos de las y los trabajadores y el derecho a constituir organizaciones sindicales independientes, siendo en particular objeto de centenares de detenciones y de penas de cárcel. Entre las personas privadas de libertad, cuatro miembros del Sindicato de Trabajadores de la Compañía de Autobuses de Teherán y sus suburbios (Vahed) – Nasser Moharramzadeh, Hossein Karimi Sabzevar, Hassan Saeidi y Reza Shahabi – han sido objeto de despidos y privados de sus derechos y beneficios profesionales y sociales durante varios años, debido a sus actividades sindicales, su compromiso en la defensa de las reivindicaciones profesionales y su lucha por los derechos de las y los trabajadores. Sus familias también han sufrido, durante mucho tiempo, presiones económicas y dificultades materiales cada vez más graves, como consecuencia directa de esta represión.
Al mismo tiempo, la representación enviada por el Estado iraní a las autoridades internacionales de trabajo, incluida la Organización Internacional del Trabajo (OIT), no representa ni a las organizaciones sindicales independientes ni los intereses reales de las y los empleados de Irán. Estas personas son delegadas de organismos estatales. Actúan en el marco del control gubernamental, así como de la represión de las organizaciones sindicales independientes. Y, de hecho, forman parte integrante del mecanismo de represión y obstrucción de la constitución de sindicatos independientes de trabajadores y trabajadoras.
Las condiciones de vida de las poblaciones trabajadoras de Irán se han deteriorado aún más en los últimos meses y se han vuelto más difíciles y peligrosas que antes.
La guerra de agresión librada por Estados Unidos e Israel contra el territorio iraní comenzó el 28 de febrero de 2026. Durante más de 90 días, nuestro sindicato y todas las voces independientes han sido, en los hechos, reducidos al silencio debido a cortes generalizados de Internet.
Las poblaciones trabajadoras, aplastadas por las devastadoras consecuencias de la guerra, el militarismo, la inflación, el desempleo y el empeoramiento de la pobreza, también se enfrentan a cortes masivos de Internet, así como a la censura y a las fuertes presiones de seguridad.
Nos oponemos firmemente a la guerra, al militarismo, a las sanciones económicas contra las poblaciones civiles, así como a todas las políticas que destruyen la vida y los medios de vida de las y los trabajadores.
Los recientes ataques militares que calificamos de criminales, llevados a cabo por Estados Unidos e Israel, así como las políticas destructivas y represivas de la República Islámica, demuestran una vez más que son las y los trabajadores y las poblaciones ordinarias quienes pagan el precio más alto de los conflictos entre las potencias dominantes del sistema capitalista mundial
Las víctimas de la guerra son trabajadores y trabajadoras, niños y niñas, mujeres, personas jubiladas, profesores, conductores, enfermeras, así como los millones de personas comunes, cuyas vidas, lugares de trabajo y barrios están siendo destruidos.
Como hemos señalado repetidamente en nuestras cartas y declaraciones anteriores, las y los trabajadores de Irán tienen necesidad de solidaridad con las luchas obreras independientes, y no de apoyo a la guerra, a la injerencia extranjera, a la represión o a las organizaciones vinculadas al Estado.
Al mismo tiempo, el poder iraní ha intensificado la represión en el contexto de la guerra y la inseguridad. Presos políticos, activistas obreros, activistas del movimiento de mujeres, profesores, estudiantes y otros actores sociales siguen enfrentándose a detenciones, penas de prisión y fuertes presiones de los servicios de seguridad.
Reafirmamos, una vez más, que la represión, el encarcelamiento, las ejecuciones y la violencia no pueden hacer desaparecer las causas profundas de las protestas sociales, ni las reivindicaciones de las y los asalariados en materia de justicia, igualdad, libertad y dignidad humana.
Nuestros objetivos son perfectamente claros: el camino hacia la justicia social y la emancipación de las y los trabajadores y las capas trabajadoras, radica en el fortalecimiento de las organizaciones independientes de la clase trabajadora, en la solidaridad colectiva y en las luchas organizadas por los propios trabajadores, así como por otras poblaciones oprimidas. Y no en la intervención militar ni en la dependencia de potencias extranjeras.
Expresamos nuestra profunda gratitud por las acciones de solidaridad organizadas por las y los activistas y representantes de los trabajadores de diferentes países durante la sesión 114 de la Conferencia de la OIT, así como durante la concentración del 5 de junio.
Les pedimos que hagan oír las siguientes demandas urgentes a la opinión pública internacional:
– El fin inmediato de la guerra librada por Estados Unidos e Israel contra Irán.
– La abolición inmediata de la pena de muerte.
– El cese de la represión, las detenciones y las operaciones de seguridad contra las y los activistas sociales y políticos de Irán.
– La liberación inmediata e incondicional de todas y todos los trabajadores, prisioneros políticos y defensores de los derechos humanos.
– El reconocimiento del derecho de las y los trabajadores a crear sindicatos y otras organizaciones independientes, a organizar concentraciones, a llevar a cabo negociaciones colectivas y a ejercer el derecho de huelga.
– El acceso de todas las poblaciones trabajadoras a las necesidades básicas, a un salario decente, a la seguridad en el empleo, a la atención sanitaria, a la vivienda, a la educación y a la protección social.
– Poner fin a los cortes y censura de Internet, así como a las restricciones impuestas a la libertad de expresión y a las comunicaciones.
Con nuestros renovados saludos y nuestra solidaridad.
Sindicato de trabajadores y trabajadoras Vahed de la Compañía de autobuses de Teherán y sus suburbios, 1 de junio de 2026