Tailandia también gira a la derecha y se aleja de las reformas democráticas
Periodismo Alternativo, 12-2-2026
Correspondencia de Prensa, 12-2-2026
El gran vencedor de estos comicios ha sido el actual primer ministro del gobierno de coalición, el multimillonario Anutin Charnvirakul, en el poder desde septiembre de 2025.
Tailandia ha seguido la corriente mundial y este pasado domingo, 8 de febrero, ha girado un poco más a la derecha, en una doble convocatoria electoral, donde se renovaban los 500 escaños de su Cámara de Representantes, y se decidía si debía cambiarse la Constitución de 2017, heredada de la antigua junta militar que rigió el país asiático entre 2014 y 2019. Los comicios han estado marcados por el espíritu patriótico y militarista de los partidos de la derecha, tras el repunte del histórico conflicto con la vecina Camboya, que ha dejado más de cien muertos el año pasado.
El gran vencedor de estos comicios ha sido el actual primer ministro del gobierno de coalición, el multimillonario Anutin Charnvirakul, en el poder desde septiembre de 2025. Su partido, el conservador Bhum Jai Thai (Orgullo tailandés), conocidos como los camisas azules, ha pasado de 71 a 194 escaños, de un porcentaje del 3% a un 18%, subiendo del cuarto puesto en el arco parlamentario al primero, y subiendo de algo más de un millón de votos a casi seis millones. Anutin se ha convertido, gracias a la crisis militar con Camboya, en un líder en tiempos de guerra, en un país donde los militares han tenido un peso importante en su historia.
También el 60% de los votantes aprobaron el cambio constitucional, aunque su principal promotor, el socialdemócrata Partido del Pueblo, liderado por Natthaphong Ruengpanyawut, y favorito en las encuestas, quedó en segundo lugar, bajando de 131 a 116 escaños, del 38% a casi el 30%, y perdiendo cuatro millones de votos, aunque sigue siendo el partido más votado en Tailandia con cerca de diez millones de votantes. El predecesor del Partido del Pueblo (PP), sucesor de facto del Partido Avanzar (MFP), fue disuelto por el Tribunal Constitucional en agosto de 2023 después de haberse impuesto en las elecciones, por lo que no pudo llevar a cabo su ambicioso programa de reformas democráticas. Natthaphong Ruengpanyawut y otros cuarenta diputados de su grupo podrían ser inhabilitados por proponer reformas que menoscaban la monarquía, en un proceso que todavía está en marcha.
El centrista Puea Thai o Partido de Tailandia, fundado por dirigentes del Partido del Poder del Pueblo, disuelto por los militares en 2008, y liderado por la ex primera ministra Paetongtarn Shinawatra -destituida por parte del conservador Tribunal Constitucional por críticas al Ejército-, ha sufrido un fuerte varapalo en las urnas, perdiendo la mitad de los apoyos, y pasando de 145 a 76 diputados, bajando del 29% al 15% de porcentaje de votos, y aunque se mantiene como la tercera fuerza del país y es posible candidata para formar parte de un gobierno de coalición, se ha dejado en estos comicios cinco millones de votantes que le han dado la espalda.
Por su parte el ultraconservador partido Kla Tham, liderado por el polémico exmilitar Thamanat Prompow, sentenciado en en los noventa a seis años de prisión en Australia por importación de droga, irrumpe con fuerza en el parlamento con 58 diputados, pese a lograr menos del 2% de los votos.
Mientras que el Partido Demócrata de Tailandia, el más antiguo del país, que en 2006 era el grupo mayoritario de la oposición, logrando tres millones de votos más que el Kla Tham, se queda solo con 22 escaños, tres menos que en la legislatura anterior, con el 11% de los votos, castigados por el sistema electoral de votación paralela: “Los 400 escaños se eligen en circunscripciones uninominales mediante el sistema de mayoría simple y 100 escaños mediante representación proporcional.”