Bahram Ghadimi*
Viento Sur, 3-2-2026
Correspondencia de Prensa, 3-2-2026
Entrevista con activistas estudiantiles dentro de Irán. (Por motivos de seguridad, se omiten los nombres)
¿Puede describirnos brevemente la situación actual en las universidades?
Las universidades, especialmente las de la ciudad de Teherán, se encuentran prácticamente cerradas desde la concentración del 29 de diciembre (9 de Dey). Tras esa protesta, la mayoría —podría decirse que casi todas— las universidades cerraron y la enseñanza pasó a modalidad virtual. Solo los estudiantes de maestría y doctorado tenían permitido asistir presencialmente.
Después de las protestas del 8 y 9 de enero (18 y 19 de Dey) y del corte masivo de internet, esta situación se intensificó: los dormitorios fueron desalojados, los exámenes se aplazaron e incluso algunas universidades realizaron los exámenes finales de manera virtual. Tras la reconexión parcial de internet, las noticias sobre el asesinato de estudiantes se difundieron rápidamente, aunque incluso durante los días de apagón informativo recibíamos noticias por llamadas telefónicas.
Actualmente, la situación es la siguiente: en las universidades de Teherán y Shahid Beheshti se ha anunciado que los estudiantes de licenciatura no tienen permitido ingresar al campus. Algunas universidades, como Teherán, Allameh y Sharif, están realizando exámenes finales presenciales. Sobre las demás no tenemos información precisa. Se escuchan rumores sobre la virtualización del segundo semestre de este año.
La situación del estudiantado es una combinación de confusión, duelo y la imposibilidad de reunirse colectivamente. Los dormitorios se han reabierto desde hace unas dos semanas, pero aparentemente principalmente para estudiantes de posgrado. En la actualidad existe una campaña para evitar que el segundo semestre sea virtual; junto con los duelos y ceremonias en memoria de los estudiantes asesinados, esto constituye uno de los acontecimientos más importantes en las universidades hoy.
En los medios fuera de Irán se han difundido muchos videos que muestran un supuesto apoyo popular al hijo del ex sha, incluso manipulados para dar la impresión de que la mayoría del pueblo iraní desea el regreso de la monarquía. Sin embargo, no hemos visto ni un solo ejemplo de una manifestación universitaria a favor de la monarquía dentro de Irán. ¿Cómo explica esto?
Esto no es del todo correcto. Al menos en una universidad, la Universidad Amir Kabir (antiguo Politécnico), se corearon consignas como “¡Viva el Sha!”. La difusión masiva de videos intentó mostrar que todas las universidades apoyaban a los Pahlaví, y muchos de esos videos eran falsos —como el caso de la Universidad Industrial Sharif, donde el audio fue manipulado—. Sin embargo, no se puede afirmar que no existiera ningún caso de apoyo a los Pahlaví.
En universidades como Shiraz, Isfahán, Ferdowsi de Mashhad y también en la Universidad Industrial Amir Kabir se escucharon consignas a favor de los Pahlaví. En el caso de Amir Kabir, puedo confirmar por una fuente directa que estas consignas fueron generalizadas. Al mismo tiempo, muchas universidades marcaron claramente su distancia con la monarquía, en particular las universidades de Teherán y Shahid Beheshti, donde se corearon consignas ampliamente antimonárquicas.
La situación realista es la siguiente: ni el apoyo monárquico es tan fuerte como intentan mostrar los monárquicos, ni es cierto que no exista en absoluto. La corriente democrática y de izquierda sigue siendo un peso importante en las universidades, pero la monarquía se ha convertido en un competidor serio dentro de este movimiento.
Ahora, ¿Por qué se han escuchado estas consignas en las universidades? Aunque un análisis exhaustivo es difícil, menciono algunos puntos clave:
1. El profundo desgaste y la enorme ira contra la República Islámica y la disposición a derrocarla a cualquier costo.
2. La ausencia de corrientes democráticas y de izquierda fuertes, tanto dentro de las universidades como fuera de ellas.
3. La desesperanza ante la posibilidad de victoria del movimiento revolucionario sin un liderazgo definido.
Existe la percepción general de que, dado que ningún partido u organización de izquierda (ni comunista ni anarquista) tiene una base social amplia en Irán, se puede concluir que la izquierda no desempeña ningún papel en este movimiento ni en otros similares. ¿Es correcto? Si no, ¿cómo está organizada la izquierda?
Esta afirmación no se puede considerar completamente correcta. Hasta 2022 existían redes de izquierda en formas como asociaciones gremiales, consejos estudiantiles, sindicatos obreros, colectivos feministas y organizaciones de docentes. Incluso hubo intentos de articular estas redes de manera más coherente. Durante el levantamiento de Jina en 2022, la red de activistas gremiales estudiantiles y estudiantes de izquierda desempeñó un papel de vanguardia y fue uno de los principales focos de ese levantamiento.
Sin embargo, tras la represión de las protestas de 2022, estas redes colapsaron: los medios dejaron de operar, muchos círculos estudiantiles desaparecieron, los consejos y asociaciones académicas enfrentaron severas restricciones y, en última instancia, la amplia red de izquierda estudiantil se desintegró.
Actualmente, al menos en la universidad, la izquierda debe entenderse como un conjunto de individuos de izquierda. Algo similar ocurre fuera de la universidad. No existe hoy una corriente organizada coherente; solo quedan algunos círculos y medios limitados. La presencia de la izquierda en estas protestas no ha sido insignificante, pero debido a la dispersión, la falta de organización y los ataques agresivos de los partidarios de los Pahlaví, se ha reducido en gran medida a una presencia individual.
¿La participación estudiantil en este levantamiento fue amplia o se limitó a los activistas estudiantiles?
La participación estudiantil fue muy amplia. Incluso estudiantes que no participaron en las protestas de 2022 estuvieron presentes en las calles. El número de muertos y detenidos lo demuestra, al igual que los testimonios directos de estudiantes. Sin embargo, esta participación no se dio en forma de un movimiento estudiantil organizado. En la mayoría de los casos, los estudiantes participaron de manera individual o en pequeños grupos de tres o cuatro personas, no como un movimiento estudiantil estructurado.
Con todas estas presiones, ¿qué es lo que todavía le mantiene en pie y qué significa hoy la esperanza para usted?
Puede parecer extraño, pero lo que me mantiene en pie es la esperanza en la razón colectiva y en un futuro en el que podamos vivir libremente, sin cadenas ni relaciones de dominación. La esperanza de que este futuro sea posible y de que incluso en los años oscuros recientes lo hemos experimentado en nuestra vida colectiva, en la universidad y junto a nuestros compañeros. La esperanza de que la sociedad iraní, a pesar de los intentos autoritarios de silenciar la voz del progreso y la conciencia, finalmente recuperará su voz, como en 2022 y antes, y volverá a cantar las canciones de la vida.
Compañeros, gracias por responder a nuestras preguntas pese a todos los riesgos.
*Bahram Ghadimi, por parte del Colectivo Andeesheh va Paykar, Pensamiento y Lucha, 31/01/2026