Uruguay – “No tenemos miedo”. 8M: colectivos feministas impulsan marchas en calles, plazas y barrios. [Florencia Pujadas]

Búsqueda, 24-2-2021

Correspondencia de Prensa, 25-2-2021

Feministas proponen marchas en las calles y las plazas de los barrios para el 8M y advierten que no temen la represión policial

La vicepresidenta Argimón invitará a colectivos a grabar mensajes en el Legislativo para que la manifestación sea “virtual”.

El 8 de marzo es el símbolo de la lucha por los derechos de las mujeres. En 2020, la multitudinaria marcha que recorrió la avenida 18 de Julio fue la última manifestación masiva antes de que el gobierno de Luis Lacalle Pou decretara la emergencia sanitaria por el Covid-19. La convocatoria reunió a líderes políticos como la vicepresidenta, Beatriz Argimón, la intendenta de Montevideo, Carolina Cosse, y el excandidato a la presidencia por el Frente Amplio, Daniel Martínez. Días más tarde, se conocieron los primeros casos de coronavirus y el país empezó a sentir las consecuencias de la pandemia, que todavía siguen presentes.

Para este 8M los colectivos que organizan la histórica manifestación están envueltos en un debate: qué hacer ante la limitación del derecho de reunión que el gobierno extendió durante el mes de marzo para impedir las aglomeraciones. Si las mujeres marchan en grupo, podrán ser interceptadas por funcionarios del Ministerio del Interior y de Defensa, ya que las reuniones pueden ser suspendidas si se considera que hay un “riesgo sanitario”.

Sin embargo, los colectivos feministas no están dispuestos a que el 8 de marzo no haya manifestaciones en las calles. Por eso, distintas agrupaciones proponen que las mujeres se sumen a un día de huelga y hagan marchas dispersas en plazas y barrios de Montevideo y el interior. Hay militantes que prevén que haya una manifestación por 18 de Julio, pese a que organizaciones como la Intersocial Feminista y la Coordinadora de Feminismos llaman a no participar. El PIT-CNT, incluso, resolvió no convocar a marchar por la principal avenida ni incentivar una concentración masiva.

Por otro lado, se realizarán charlas que inviten a la reflexión feminista, como ocurrió el pasado fin de semana con el debate sobre cómo lograr un carnaval inclusivo organizado por cinco colectivos de mujeres. No van a detenerse, dicen. Y tampoco “callar”.

Ante la situación de pandemia, la vicepresidenta Argimón decidió abrir las puertas del Palacio Legislativo para que las organizaciones y colectivos feministas graben mensajes audiovisuales con sus reivindicaciones. Argimón dijo a Búsqueda que enviará una carta a todos los movimientos involucrados para trasladarles esta invitación bajo la consigna de que, en año de pandemia, el escenario de las calles tiene que ser sustituido por el espacio virtual en manifestaciones de este tipo.

La idea de la vicepresidenta —que no participará en ninguna marcha en el 8M— es “amplificar” el discurso de los colectivos feministas a través de la institucionalidad del Parlamento. Para eso pondrá la infraestructura y las redes del Palacio Legislativo a disposición de quienes la requieran. Por otra parte, está previsto que se organicen mesas de debate centradas en la independencia económica de la mujer. La vicepresidenta subrayó que entiende que la violencia forma parte de las principales preocupaciones de género, pero que busca darle un nuevo abordaje con una discusión centrada en esta mirada economicista.

“No tenemos miedo”

“Esta nueva medida —de extender la limitación al derecho de reunión— cambia nuestra forma de actuar porque vimos una serie de episodios con procedimientos policiales violentos y abusivos. Nos llama la atención que se tome esta medida cuando hace 30 años nos manifestamos de forma pacífica”, dijo Lilián Abracinskas, quien lidera la ONG feminista Mujer y Salud del Uruguay, a Búsqueda. Que las autoridades del gobierno “no se pronuncien sobre el 8M también es lamentable. No hay un mensaje, no hay nada”, agregó.

Según varios colectivos consultados por Búsqueda, las militantes consideran que “siempre” hay un factor que distrae la atención del foco de la manifestación. “Es lo mismo año a año. El día en que vamos a marchar hay otro tema colateral que saca la atención y la mirada del verdadero motivo de la lucha”, dijo Abracinskas.

Consultado en el programa radial Doble click, el ministro de Defensa, Javier García, dijo que esperaba que en el Día de la Mujer “prime” el “sentido común”. Pero no fue explícito sobre si hay un control definido ante las próximas aglomeraciones en las calles del país.

Fuentes del Ministerio del Interior dijeron a Búsqueda que la Policía está “para cumplir con la ley” y “exhortar” a la población. En este caso, dijeron, apelan a la “responsabilidad y la colaboración para cuidarse entre todos”.

“Hay algo que es importante aclarar: no nos dejamos de reunir por la limitación del derecho de reunión. No tenemos miedo, estamos más inseguras en nuestra casa. Decidimos hacer reuniones en distintos puntos del país para que todas puedan participar y no sientan la amenaza que puede suponer el Covid”, afirmó Valeria Caggiano, representante de la Intersocial Feminista.

“Se va a sentir”

A dos semanas del 8M, las agrupaciones están afinando los últimos detalles de lo que será la movilización ese día. La Intersocial Feminista, por ejemplo, propuso que la clásica manifestación en el Centro sea suplantada por reuniones más pequeñas en las calles y las plazas de los barrios. “Vamos a hacer acciones de manera colectiva, pero nosotras no llamamos a ir a 18 de julio. Hay mujeres con comorbilidades o problemas que no podrían reunirse en una marcha tan grande”, señaló Caggiano. Por eso, dijo, van a encontrarse sobre avenidas como Belloni, en plazas de Casavalle y Gruta de Lourdes.

También se concentrarán en barrios como el Cerro y habrá una reunión en el espacio feminista Las Pioneras. Allí se escuchará una nueva canción que escribió un grupo de mujeres y habrá acciones tradicionales como la lectura de la proclama. Pero también habrá alternativas en las redes sociales para que las mujeres que no deseen salir a las calles puedan participar de forma virtual. Se incentivará, por ejemplo, que se cuelguen carteles, grafitis o pañuelos de color violeta como señal de apoyo en las casas y para que se “escuche” su mensaje a través de distintos formatos. La Coordinadora de Feminismos también llamó a “tomar” las plazas de los barrios alrededor de las 18 horas.

La posición de la Intersocial Feminista es cauta. “Las mujeres necesitamos expresar nuestras ideas, lo que nos pasa. Pero somos conscientes de la necesidad de la no aglomeración y de que hay que ser responsables”, señaló Lilián Celiberti, representante de Cotidiano Mujer.

“La idea es hacer una expresión autogestionada desde cada lugar y menos centralizada como organización; que las mujeres, en sus casas o trabajos, puedan sumarse con una consigna que publicaremos la próxima semana, que todas podemos expresarnos desde donde estemos”, anticipó Caggiano.

En este sentido, Celiberti consideró que el 8M debería ser similar a la Marcha del Silencio del 2020. Aquel día, las calles amanecieron con intervenciones artísticas, se hizo un minuto de silencio en los hogares y las redes sociales se colmaron de fotografías de los desaparecidos. Además, se proyectó un video a gran escala en puntos de Montevideo.

Sin embargo, no todas las militantes están de acuerdo con esta forma de conceptualizar el día de “lucha”. “Imaginate que hay mujeres que pueden sentir pudor o miedo al estar expuestas en sus barrios y caminar por las calles en grupos de a cinco. No es lo mismo que estar en 18 de Julio. Y tampoco es igual la Marcha del Silencio: el 8M tiene un significado amplio y más complejo”, acotó Abracinskas.

Hay agrupaciones que aún no tienen una postura definida sobre qué acción tomarán. “Cada colectivo decidirá qué hacer porque los casos y las manifestaciones son múltiples, pero las aceptamos y las cuidamos con lo que decidan. No pueden limitar el derecho a expresarse”, agregó.

La red feminista de Maldonado, por ejemplo, llamó a realizar una huelga contra el “abuso patriarcal”, la indiferencia y el maternaje que “expone” aún más a la violencia. “Compañera, compañere, atenta, atente que la lucha feminista camina por las calles fernandinas”, dicen las militantes en un comunicado donde resaltan que no seguirán ni “subordinadas” ni “encerradas”. “El 8 nos volvemos a encontrar, nos volvemos a abrazar, desde la digna rabia y la alegría de sabernos juntas/juntes”, señalan.

Además, hay militantes feministas que han publicado en las redes sociales que el gobierno no las va a limitar y que preparan movilizaciones en 18 de Julio. “Si podemos ir a trabajar en bondi aglomeradxs, ¡podemos marchar con nuestros cuidados!”, dicen mensajes en publicaciones del colectivo feminista Minervas. “Nos movilizamos en el centro de Montevideo, en las plazas de los barrios y en varios puntos del país”, agrega.

“Hay mujeres que toman la decisión del gobierno como un impulso para marchar, como si fuese un desafío. Otras que tienen miedo”, opinó Abracinskas.

“Lo que queremos es protegernos: que las mujeres de 70 años o con coronavirus puedan estar desde sus ventanas y participar. Que se escuchen nuestras voces porque no nos callamos más”, agregó Caggiano.

Sobre la calle Arenal Grande, en el barrio Goes, un grupo de adolescentes de unos 17 años está preparando una intervención artística con tapabocas violetas y carteles con consignas como “Ni una menos”. Son unas 20 chicas y dicen que “no piensan” quedarse en sus casas ni manifestarse puertas para adentro. “¿Vos te pensás que me voy a quedar encerrada con lo que está pasando? La pandemia solo empeoró la situación en la que vivimos”, dijo Lucía Gómez a Búsqueda. “Vamos a reunirnos en 18 de Julio con tapabocas, sí, pero se va a sentir lo que necesitamos decir”, sostuvo su compañera, Julieta Suárez.

Ellas forman parte de una nueva agrupación que se juntó a través de las redes sociales en las últimas semanas por la “indignación” que les causa que la marcha “siempre” se limite a una discusión “banal”. “Mueren mujeres todos los días. No llegamos a cargos de poder. ¿Hacia dónde queremos ir? No puede ser que la discusión sea por una marcha, que pase por si se pintó una iglesia o si pueden ir los hombres. Es una lucha histórica”, enfatizó Gómez. “El mensaje de las autoridades, y acá no importa el partido, nos potencia a salir”.

Proclama

Este año, la consigna del 8M es denunciar la “precarización” de la vida, una situación de desigualdad histórica que empeoró a causa de la pandemia. Según el último informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe , las mujeres en la región perdieron una década de avances en material laboral. Las estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas dicen que habrá casi 435 millones de mujeres pobres en 2021, más carga de trabajo en los hogares y riesgo de perder presencia al mando de instituciones y empresas.

“La precarización es eso: estamos en una situación agudizada que nos duele y nos afecta a todas. Es fácil hablar del teletrabajo, pero hay una pérdida de calidad de la vida que atraviesa todos los estratos sociales. La propia situación de organización de la familia, las tareas reproductivas y lo que significa juntar a escala domiciliaria lo productivo y lo reproductivo es insostenible. La sociedad sigue siendo patriarcal”, aseguró Celiberti. “La pandemia pone en evidencia que sin ese sostén de las mujeres las sociedades caen en la anomia total. ¿Quién sostiene el sistema educativo? ¿Cuántas mujeres en el sector de salud hay? Son las áreas más feminizadas”, agregó.

“Somos las cuidadoras de la sociedad”, enfatizó Abracinskas. “Y tenemos que poder tener la voz para que no nos invisibilicen más”.