Brasil – Las madres que dicen «no al asesinato» en las favelas. [Laís Martins]

Los asesinatos de niños y jóvenes en las favelas de Río de Janeiro son moneda corriente. La policía asesina a sangre fría a muchachos acusándolos de delincuentes. Las madres se han levantado para decir basta. Pero la política pro-armas de Bolsonaro y el fortalecimiento del régimen represivo no se han detenido.

Colombia – Escenas de la revuelta. El ogro que quiso ser pirata. [Giovanny Jaramillo Rojas]

A punto de cumplirse un mes del paro nacional en Colombia, van 58 muertos, 129 desaparecidos, más de 1.000 heridos, una reforma tributaria y otra a la salud suspendidas, una Copa América cancelada, un ministro destituido y un narco-Estado que tiembla tras los muros de sus propios eufemismos. Colombia estalla.

Estados Unidos – Grietas en el «muro azul» del silencio. Un juicio en su contexto. [Sharon Smith]

Durante las tres semanas que duró el juicio contra el policía de Minneapolis Derek Chauvin por el asesinato de George Floyd, se calcula que las fuerzas del orden mataron a 64 personas en los Estados Unidos, lo que representa un promedio de tres muertes por día.

Uruguay – Legado «progresista». La letalidad policial se multiplicó con el Frente Amplio. [Denisse Legrand]

Voces del actual gobierno plantearon durante la campaña electoral que la Policía tenía “las manos atadas”; sin embargo, a lo largo de los cinco años de la gestión anterior (Frente Amplio) murieron 70 personas como consecuencia de la acción policial.

Estados Unidos – El veredicto de Minneapolis, el «primer paso» contra los policías racistas. [Alexis Buisson]

La justicia reconoció la culpabilidad del policía blanco Derek Chauvin en la muerte de George Floyd. Los activistas de Black Lives Matter en Minneapolis, el epicentro de la lucha contra la violencia policial, piden que la presión continúe.

Estados Unidos – Daunte Wright y George Floyd: un capítulo más de una tragedia recurrente. [Oliver Laughland / Amudalat Ajasa]

Delante de la iglesia bautista misionera de New Salem en Mineápolis, frente a la imponente fachada de piedra, Katie Wright [la madre de Daunte Wright] habla, aplastada casi por el pupitre de plexiglás y por el montón de micrófonos que tiene delante de ella. Tiembla de dolor, sus familiares la acompañan.