Foto: Guillermo Chalar
¿Puede la ciencia ciudadana ser una herramienta de protección del agua?: el caso del monitoreo participativo del río Santa Lucía
Cecilia Muniz, Eliana Arismendi, Guillermo Chalar*
La Diaria, 15-12-2025
Correspondencia de Prensa, 16-12-2025
Docentes que lideran el relevamiento cuentan en este artículo los principales hallazgos y remarcan la importancia de que la academia trabaje junto con la población local de la cuenca del río Santa Lucía, que abastece de agua potable al 60% de la población del país.
La pérdida de la calidad de agua para el país es un tema cada vez más relevante, que ocupa a la comunidad universitaria, escuelas, liceos, organizaciones de la sociedad civil, colectivos, tanto en la generación de conocimiento, en la integración con los territorios y en la difusión como en generar procesos de educación. El agua es un bien esencial para todos los seres vivos que circula desde siempre por las plantas, animales, ríos y arroyos, océanos, nubes, lluvia. Cuando es contaminada se ven afectados amplios sectores; entre otras cosas, se dificulta el proceso de potabilización y se impacta de manera general en la salud ambiental, que repercute en la salud de las poblaciones. Por esto, desde la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República (Udelar), en conjunto con otras instituciones y organizaciones de la ciudad de Santa Lucía, en el departamento de Canelones, se desarrolla desde hace cinco años un monitoreo de la calidad del río Santa Lucía.
La Udelar tiene como funciones principales la enseñanza, la investigación y la extensión, que deben articularse adecuadamente para la formación de profesionales críticos y críticas, que tengan compromiso con el desarrollo con equidad social y cultural del país. Los Espacios de Formación Integral (EFI) son unidades curriculares diseñadas con el objetivo de integrar las tres funciones universitarias. En este contexto nace el EFI Monitoreo Participativo del río Santa Lucía, que es abierto a estudiantes de cualquier centro de estudios universitario y es organizado por docentes de la Facultad de Ciencias, en forma conjunta con docentes de las facultades de Veterinaria, Información y Comunicación y Química. En este espacio participan activamente maestras y estudiantes de escuelas de Cerrillos y Santa Lucía, profesoras y estudiantes del liceo de Santa Lucía e integrantes de la organización social Asamblea por el Agua del Río Santa Lucía.
A lo largo del año se busca llevar adelante una experiencia participativa de ciencia ciudadana, relacionada con la calidad del agua de la cuenca del río. Esta experiencia busca que el conocimiento científico se nutra con el conocimiento empírico desde las miradas de quienes habitan el territorio. La calidad del agua es evaluada desde diferentes aproximaciones utilizando el potencial académico involucrado, la experiencia de las maestras y profesoras, el conocimiento profundo del territorio de la Asamblea por el Agua y el gran interés que despierta en todos y todas las estudiantes, sin distinción etaria. Este año se estudiaron el arroyo Durán (por segundo año), la cañada de la Negra (por quinto año) y el canal principal del río Santa Lucía (por quinto año).
Las metodologías empleadas fueron la determinación directa en cada sitio de parámetros fisicoquímicos –temperatura, oxígeno disuelto, conductividad, pH, turbidez–, la determinación de la abundancia de coliformes fecales, la determinación de la concentración del fósforo biodisponible, la realización de bioensayos con cebollas y mediante el uso de macroinvertebrados acuáticos (bioindicadores). Adicionalmente, se instaló un fototrampeo en el arroyo de la Virgen y en el padrón 2366 para tener un mayor conocimiento de la biodiversidad que allí existe.
Estas experiencias se vuelven relevantes porque se sostienen desde hace cinco años, lo que permite la construcción colectiva de una base de datos ambientales y la observación de tendencias de cambios en el tiempo. Además, se trata de una cuenca que abastece de agua al 60% de la población del país, afectada por el cambio en la matriz productiva, en un escenario de producción extractivista que afecta directamente la calidad del agua. En todos los sitios estudiados fueron notorias las altas concentraciones de fósforo biodisponible, principal indicador de eutrofización. Por otro lado, a menor escala (en arroyos y cañadas) se pudo determinar importantes impactos locales (baja disponibilidad de oxígeno y contaminación fecal) que afectan la calidad y la biodiversidad acuática.
También es importante destacar que el tránsito por la educación terciaria es cada vez más importante para el desarrollo individual y la vida en sociedad. Las expectativas de cursar una carrera universitaria sirven de estímulo para culminar las etapas previas de primaria y secundaria y avanzar en el proceso continuo de educación. Si bien en los últimos años se identifica un aumento del número de estudiantes universitarios, también se observa una gran desigualdad en el acceso de los que provienen de hogares con menores niveles de ingresos. Las actividades conjuntas entre estudiantes universitarios y los habitantes de los territorios generan nuevos conocimientos del ambiente, pero también en el relacionamiento se dan a conocer carreras universitarias científicas y algunas de las tareas que realizan los científicos cuando investigan, algo que puede oficiar de inspiración y sinergia que empodere a todos los involucrados en el proceso.
Este año, los resultados de todos los equipos fueron presentados en la Quinta de Capurro, ubicada en Santa Lucía, durante una feria de ciencias. La convocatoria fue divulgada en escuelas, liceos y medios locales y abierta a los visitantes del espacio. Durante la jornada, los grupos de estudiantes de escuelas y liceos fueron los principales voceros de las actividades realizadas y de los resultados obtenidos, presentados en diferentes formatos audiovisuales. Se generó una jornada acogedora en la que asistió un gran número de personas interesadas en conocer el proceso y los resultados obtenidos del monitoreo de la calidad de agua del río Santa Lucía. Esto renueva la confianza en los procesos de ciencia ciudadana como una metodología para abordar la problemática de la calidad del agua en el país.
*Cecilia Muniz es docente de la Unidad de Extensión de la Facultad de Ciencias. Eliana Arismendi es docente de la Unidad Académica de Educación de la Facultad de Veterinaria. Guillermo Chalar es docente de la sección Limnología del Instituto de Ecología y Ciencias Ambientales de la Facultad de Ciencias. Los tres forman parte del EFI Monitoreo del Río Santa Lucía.
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Una multitud salió a las calles de varios departamentos, incluido Montevideo, para exigir un “mar libre de petroleras”
Camila Méndez
La Diaria, 15-12-2025

La organización presentó más de 21.000 firmas contra la exploración y posible explotación de hidrocarburos y pidió a las autoridades que esperen a que se expida la Justicia para continuar con sus actividades; en paralelo, Ortuño convocó una conferencia de prensa y brindó su perspectiva.
“¡Fuera, petroleras!”, “¡el mar no se vende!”, “¡el mar se defiende!”. Estos eran parte de los cánticos que vitoreaba una multitud que se hizo presente en la tarde de este lunes en las puertas del Ministerio de Ambiente. El objetivo del encuentro consistía en entregar de forma presencial más de 21.000 firmas que juntó la Asamblea por un Mar Libre de Petroleras en contra de la exploración y posible explotación de hidrocarburos en el mar uruguayo.
Entre la gente, unos cuantos representantes de la organización se abrieron paso cargando cajas que contenían los papeles, que estampaban su voluntad y la de muchos más, para dejarlas en la institución. La idea de la colectividad es que esta sea una primera instancia: tienen pensado continuar recogiendo firmas de personas. Por la tardecita, la manifestación en Montevideo se trasladó a la plaza Independencia y se extendió a varios departamentos más. Canelones, Rocha, Maldonado, Colonia, Florida y Tacuarembó tuvieron sus propias concentraciones.
En paralelo, el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, convocó a la prensa a mediodía para brindar declaraciones sobre las autorizaciones ambientales previas que otorgó a las cuatro empresas -Searcher Geodata, CGG Services, APA Exploration y PGS- que presentaron proyectos de exploración sísmica en el mar uruguayo. Integrantes de la organización contaron a la diaria que durante la entrega de firmas fueron recibidos por el jerarca.
“No hay contradicción”
“La prospección sísmica fue resuelta en contratos firmados por Ancap con las empresas petroleras en 2022, 2023 y 2024 en la anterior administración. Antes, entre 2012 y 2017, se realizaron en áreas similares o mayores a las que se van a realizar ahora. Eso fue precedido por un acuerdo de todos los partidos políticos con representación en el Parlamento. Hubo prospección sísmica en 2002 y en 1982. La prospección sísmica no es lo nuevo. Lo nuevo es el nivel de exigencias y garantías ambientales que ha resuelto esta administración”, esgrimió Ortuño durante la conferencia de prensa.
El tomador de decisiones declaró que la exploración sísmica se va a llevar adelante a “una distancia significativa de nuestras costas, entre 150 y 300 kilómetros, con una distancia exigida entre buques de 100 kilómetros”. Dijo que “se duplicaron las medidas de protección de la fauna marina”. Estableció que “no se podrá realizar la actividad a menos de un kilómetro” de determinados seres vivos. Manifestó que las compañías tendrán que tener “cuatro observadores marinos” y que “habrá vigilancia del Ministerio de Ambiente”. Consideró que los requerimientos sitúan a Uruguay “entre los países con mayores exigencias y medidas de protección ambiental”.
Planteó que el objetivo es conocer si el país tiene hidrocarburos, “que le cuestan a Uruguay, según datos de Ancap, entre 1.200 y 1.600 millones de costo anual”. En caso de encontrarse, puntualizó que deberá haber “un gran diálogo nacional, de nuevo con todos los partidos, pero con participación protagónica de la sociedad civil”. Sin embargo, agregó que “lo primero es conocer si tenemos esta riqueza”.
Consultado sobre si otorgar la autorización ambiental previa a las petroleras para realizar la exploración de hidrocarburos no es contradictorio con normativas internacionales, como el Acuerdo de París, Ortuño declaró: “Los acuerdos internacionales que ha suscrito Uruguay que nos comprometen a luchar contra el cambio climático y avanzar en la transición energética -camino en el que Uruguay ya es líder, porque ha transformado su matriz eléctrica, logrando más de un 90% de abastecimiento de energías renovables- no es contradictorio con el abastecimiento del resto de la demanda energética”. Sostuvo que nuestro país aún depende de los hidrocarburos y señaló que el “compromiso” es “avanzar” en la transición, que definió como “un largo camino en el que todo el mundo reconoce que hasta por lo menos el 2050 deberán coexistir” las energías renovables con los combustibles fósiles.
El ministro de Ambiente reafirmó: “Tenemos décadas por delante y un país como Uruguay, que tiene necesidades sociales y económicas propias de un país del sur y del subdesarrollo, tiene derecho -a la vez que lidera el impulso de energías renovables e incluso de combustibles alternativos como el hidrógeno verde, los biocombustibles- a poder conocer si cuenta con esta riqueza”.
“Una gran marea que defiende la vida”
La Asamblea por un Mar Libre de Petroleras viene llevando adelante varias actividades en el último tiempo y se ha posicionado como una organización referente en la temática a nivel país. Por ejemplo, hace poco iniciaron una campaña en redes sociales en la que difundieron videos protagonizados por referentes de diferentes ámbitos. Uno de ellos es el músico Jorge Drexler. En el audiovisual dice que “buscar combustibles fósiles es una insensatez en este momento de crisis ecológica y climática, más para un país como Uruguay, que es un ejemplo a nivel de su matriz energética y que ha demostrado que la transición es posible”.
Luego de la convocatoria para este lunes, hubo movilizaciones para exigir un “mar libre de petroleras” en Montevideo, Rocha -La Paloma, Aguas Dulces y Punta del Diablo-, Maldonado -Piriápolis y Punta del Este-, Canelones -Lagomar, Salinas, Parque del Plata y San Luis-, Colonia -Colonia del Sacramento y Carmelo-, Florida y Tacuarembó.
“Hoy somos una gran marea que defiende la vida, una marea que trajo hasta aquí el profundo amor al mar, la admiración por su belleza y su maravillosa biodiversidad”, decía la proclama que leyeron en la plaza Independencia. En el texto, la organización felicitó a “todo el pueblo que se organizó y en pocos días logró más de 21.742 firmas que fueron llegando desde todas partes para ser entregadas hoy”. “Estas firmas demuestran que el Ministerio de Ambiente no tiene licencia social para los proyectos que aprobó. Durante el año hemos realizado giras de información e intercambio por varios departamentos del país y en todos lados la respuesta que encontramos es la misma: cuando la gente se entera de lo que está ocurriendo y de lo que implican estas actividades ecocidas, el rechazo es absoluto, contundente y apasionado”, añadió.
Exigió que “se respete la medida cautelar” que presentó ante la Justicia y “se declare la nulidad de estos contratos”. “A sólo diez días de la presentación de esta medida y su aceptación por parte del Juzgado Civil, el Ministerio de Ambiente otorgó las licencias ambientales a las cuatro empresas que llevarían adelante la primera fase en la búsqueda de hidrocarburos, y además anunció que está en carpeta el proyecto para un pozo exploratorio a pedido de APA Corporation”, remarcó.
En este sentido, relató que “la empresa comenzó con los estudios de ‘percepción social’ para la perforación de un pozo de más de 4.000 metros”. Denunció que el Ministerio de Ambiente “opera como un garante del extractivismo petrolero” y que “no garantiza la participación real de la población en la planificación, gestión y control de los territorios hidrosociales”.
Los integrantes de la organización remarcan que los “sucesivos gobiernos” tienen “discursos incoherentes y contradictorios” y se niegan a que autoricen incrementar las “zonas de sacrificio para continuar alimentando la avaricia de unos pocos, hipotecando y negando el futuro de presentes y futuras generaciones” en nombre de “falsas promesas de trabajo y mejoras en la calidad de vida de la población”.
Solicitan a la Justicia y a Ancap que “las empresas no inicien la prospección sísmica, no realicen perforaciones y no movilicen buques ni equipos hasta que se decida la acción de nulidad absoluta de los contratos”. Al Ministerio de Ambiente le exigen que “acate la voluntad popular expresada en estas miles de firmas” y que “no apruebe los Planes de Gestión Ambiental de estas empresas hasta que se expida la Justicia”.