Lema de la pancarta: «Juntos, cambiemos la vida». Foto: REUTERS/Fabrizio Bensch
Y ahora, todo queda por hacer
Solidaires, 8-7-2024
Traducción de Correspondencia de Prensa, 8-7-2024
Ya se conocen los primeros resultados de la segunda vuelta de las elecciones legislativas.
El Rassemblement National (RN, Le Pen-Bardella, ndt) no obtuvo la mayoría absoluta. Para millones de personas es un alivio.
La Union syndicale Solidaires saluda la movilización a gran escala de sus miembros, así como de numerosas organizaciones sindicales y del movimiento social en general, que evitó el desastre previsto de una toma del poder por la extrema derecha.
La mayoría saliente y Emmanuel Macron tienen una gran responsabilidad en la situación actual.
Al negarse a escuchar las reivindicaciones sindicales ampliamente compartidas por la población, como el rechazo popular a la reforma jubilatoria, y al aplicar una política al servicio de los más ricos, agudizó la desesperanza social, que es el caldo de cultivo de la extrema derecha.
Al adoptar temas propios de la extrema derecha, promulgar la ley de inmigración y multiplicar las intervenciones estigmatizadoras, en particular contra las personas de confesión musulmana, contribuyó a fracturar aún más nuestra sociedad y a liberar una retórica racista.
Aunque puede que el Rassemblement National no esté en condiciones de gobernar el país mañana, el peligro de la extrema derecha está lejos de haber terminado. Al contrario, es más amenazador que nunca.
El desafío es inmenso. Un gran número de trabajadores optó por la extrema derecha en las urnas.
Trabajadores y trabajadoras de todas las nacionalidades, orígenes, credos, opiniones filosóficas, orientaciones sexuales… tenemos mucho más en común que los grandes empresarios y multimillonarios como Bolloré (Vincent Bolloré, católico ultraconservador, propietario de empresas de transporte, de energía -en particular en Africa- y de la comunicación que controla un enorme grupo de prensa -diarios, radio y televisión- en Francia, ndt), que subvencionan activamente la difusión masiva de ideas racistas para dividirnos y enriquecerse.
Debemos seguir luchando contra el veneno del racismo, los prejuicios y la discriminación en nuestros lugares de trabajo y en la sociedad en su conjunto.
Tenemos que reconstruir la solidaridad de nuestros colectivos de trabajo. Ahora depende de los trabajadores y trabajadoras reabrir el camino hacia el progreso social y ecológico. Sabemos que tendremos que luchar por todas nuestras reivindicaciones, empezando por la derogación de la reforma de jubilatoria y el aumento de los salarios. Somos millones y unidos nuestra fuerza es inmensa.
Solidaires estará en primera línea en los próximos días y semanas para construir una movilización unitaria a gran escala. Podemos ganar, debemos ganar.
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¡La democracia y la República vencieron! ¡Las reivindicaciones sociales deben ser tomadas en cuenta!
CGT, 8-7-2024
La movilización de la ciudadanía frustró el escenario catastrófico de Emmanuel Macron que, con su decisión de disolver la Asamblea Nacional, creó el caos y tendió una alfombra roja al Rassemblement National. Una gran mayoría de votantes expresó claramente su rechazo a entregar las llaves del país a la extrema derecha.
El Nouveau Front Populaire (Nuevo Frente Popular) se impuso con un programa que incluía aumentos salariales y de las jubilaciones, la derogación de la reforma jubilatoria e inversiones en nuestros servicios públicos.
España, Gran Bretaña y ahora Francia: los reaccionarios son derrotados sobre la base de fuertes expectativas sociales. En Europa, la elección está ahora clara: progreso social o fascismo, el liberalismo ya no es una alternativa.
El presidente de la República fue severamente sancionado.
Fue totalmente irresponsable al intentar, hasta el final, situar a la extrema derecha y a la izquierda en un mismo plano, contribuyendo así a legitimar el Rassemblement National y su ideología.
Afortunadamente, la mayoría de las organizaciones sindicales, la sociedad civil, los jóvenes y los partidos políticos republicanos asumieron sus responsabilidades. Fiel a su historia, la CGT (Confederación General del Trabajo] siguió denunciando con firmeza que el Rassemblement National sigue siendo un partido racista, antisemita, homófobo, sexista y violentoy que nunca debe ser considerado como un partido como los demás.
La CGT insta solemnemente a Emmanuel Macron a respetar la decisión tomada en las urnas y a llamar a la formación de un nuevo gobierno basado en el programa del Nuevo Frente Popular, que resultó vencedor.
Además, hay que extraer las lecciones de fondo para contrarrestar el avance continuo de la Rassemblement National, que obtuvo un número récord de diputados. 1
La CGT da la voz de alarma. Las reivindicaciones sociales deben ser escuchadas: el trabajo debe permitir vivir dignamente y los servicios públicos deben ser desarrollados en todos los rincones del país.
De ninguna manera dejemos que la patronal, que brilló por su complacencia con la extrema derecha, vuelva a salirse con la suya.
Tenemos que unir a un país que ha sido dividido de forma muy violenta y luchar decididamente contra el racismo, el antisemitismo y la islamofobia. También necesitamos reforzar las obligaciones éticas y la independencia de los medios de comunicación, actualmente en manos de unos pocos multimillonarios.
El impulso ciudadano no debe detenerse, debe organizarse de forma duradera.
Depuis les élections européennes, des milliers de salarié·es et retraité·es ont fait le choix de se syndiquer à la CGT.
Esta dinámica debe ampliarse para permitir a los trabajadores recuperar el poder sobre su trabajo y su vida. En todo el país, la CGT se va a reunir con diputados republicanos para plantear las reivindicaciones del mundo del trabajo.
La CGT mantendrá una reunión de sus órganos ejecutivos para decidir todas las iniciativas necesarias e intercambiar puntos de vista con la intersindical y las asociaciones para seguir avanzando en la más amplia unidad.
Nota de A l’encontre
- Según el Ministerio del Interior a las 11:38 del 8 de julio, el reparto de escaños (577, mayoría absoluta 289) en la Asamblea Nacional es el siguiente: Nouveau Front Populaire: 182 escaños, Ensemble pour la République (mayoría presidencial, Macron): 168 escaños, Rassemblement Rational -RN- (incluyendo Les Républicains-RN, después que una parte de LR se alió al RN): 143, Les Républicains, LR: 46; Derecha «independiente»: 14 escaños, Izquierda «independiente»: 13 escaños, Centro: 6 escaños, Regionalistas: 4 escaños, Varios: 1 escaño. Participación: 66,63%, votos en blanco: 4,14%. ↩