Brasil – «El momento actual refuerza la necesidad de la tarifa cero en el transporte público». [Movimiento Pase Libre – Entrevista]

Gabriel Brito

Correio da Cidadania, 15-2-2021

Traducción de Ernesto Herrera – Correspondencia de Prensa, 15-2-2021

Como lo dicta la tradición de las “gestiones técnicas”, el año 2021 comenzó con  aumentos de los costes de transporte para la población. Esta vez, el fin de la gratuidad para las personas de entre 60 y 64 años fue la primera medida adoptada por el recién elegido alcalde de Sao Paulo, Bruno Covas. Otra tradición de la época son las manifestaciones contra las políticas favorables a los empresarios del transporte y contra el tarifazo convocadas por el Movimiento Pase Libre (MPL), en general reprimidas por el desproporcionado aparato militar, como volvió a ocurrir el 3 de febrero.

-¿Cómo ve el fin de la gratuidad para las personas de entre 60 y 64 años y las razones del ayuntamiento para esta decisión?

El movimiento ve el fin de la gratuidad de la única manera en que puede ser visto, con mucha indignación.

Este es otro ataque de Covas (PSDB) y Dória (José Doria, gobernador de São Paulo, del PSDB: ndt) contra la población más pobre de São Paulo, y lo hacen especialmente en un momento de gran dificultad debido a la pandemia. No hay ningún argumento que justifique esa cobardía. Por cierto, cabe recordar que el anuncio del recorte del Bono Gratuito para las personas mayores se produjo la misma semana en que el salario de Bruno Covas fue aumentado, lo cual es muy simbólico de lo que realmente importa a ambos.

-¿Cuál es el balance de las administraciones Doria-Covas en el transporte público?

Ambas administraciones resumen una extensa serie de violencias en el transporte público: sucesivos aumentos de tarifas, recorte y extinción de líneas, despido de trabajadores del transporte público, aumento significativo de la militarización del transporte, concesión/privatización del servicio…

El transporte público como marcador de la segregación y la violencia en la ciudad.

-¿Cómo hacer visible este tema en un momento de tanta crisis institucional, social, económica y sanitaria en Brasil?

No es casualidad que en la historia reciente del país hayan sido recurrentes las revueltas populares por la agenda del transporte público, es una agenda muy cercana y cotidiana en la vida de los más pobres. El autobús, cada vez más lleno y más caro, es un indicador muy reconocible para los más pobres de que la vida no va bien. No es difícil ver cómo todos estos temas están relacionados, incluso si sólo miramos los autobuses o trenes abarrotados de las favelas.

– ¿Cómo fue la manifestación del día 3? ¿Hubo otras? ¿Piensan seguir en la calle?

La manifestación del día 3 fue una más de las acciones de lucha contra el recorte del pase gratuito para las personas mayores. La gente que se sumó al acto estaba realmente dispuesta e ilusionada a entrar en la lucha, a estar en la calle de teniendo cuidado con ellos mismos y con las otras personas pero, como siempre, hubo una intransigencia innecesaria por parte de la policía que intentó reprimir el acto y disolverlo hacia el final.

Su intento es siempre intimidar y criminalizar la lucha, no lo aceptamos ni lo aceptaremos nunca. Los actos del movimiento son, sí, combativos y hechos desde la voluntad y la necesidad de la gente de abajo. ¡No dejaremos que el Estado guíe cómo debemos y podemos estar en la calle!

¿El MPL va a salir nuevamente a la calle en eventuales manifestaciones políticas sobre otros temas?

El movimiento siempre está apoyando u organizando otras luchas que entendemos tan urgentes y necesarias como la lucha por un transporte realmente público.

– ¿Por qué es viable y necesaria la tarifa cero? ¿El momento actual de crisis económica refuerza o perjudica esta agenda?

Siempre hemos insistido en que la viabilidad de la Tarifa Cero ya existe desde hace mucho tiempo, y que su aplicación no se ha producido hasta hoy debido a un profundo desinterés de la política de los partidos por mejorar la vida de los más pobres.

La llamada «viabilidad técnica» de la Tarifa Cero es sistemáticamente confirmada año tras año, al menos desde principios de los años 90, ya sea por el movimiento o por aliados cercanos a la demanda. Hay innumerables estudios sobre las posibilidades de su realización, en diferentes contextos económicos.

El momento actual confirma la necesidad de este derecho, el no respeto del mismo perjudica (desde hace ya demasiado tiempo) la vida de quienes necesitan desplazarse y tener acceso a la ciudad.