Brasil – Falta de oxígeno en Manaos: «Es inhumano pedir 6.000 reales por un cilindro». [Thiago Domenici – Reportaje]

En la carrera contra el tiempo para salvar a los familiares con Covid-19, los residentes de Manaos informan sobre el abuso de precios y la desesperación por recolectar dinero en medio de la crisis de la salud.

Agência Pública, 16-1-2021

Traducción de Correspondencia de Prensa, 17-1-2021

Mientras que más de 50 países han comenzado a vacunar contra el Covid-19, el Brasil ve cómo los pacientes de Manaos pierden la vida asfixiados por la falta del elemento más esencial para la supervivencia humana, el oxígeno.

Con su capacidad de atención hospitalaria agotada y sin camas para tratamiento en la capital, Layla Mariana Batista, de 27 años, dice que nunca ha vivido el «infierno» de ahora.  Al igual que cientos de residentes de la capital de Amazonas, que incluso hacen cola en la zona industrial de la ciudad para llevarle el aire que les falta a sus familias, la vendedora de sal y de dulces se ha desplegado para conseguir oxígeno para el tío Rosivaldo Azevedo Marinho, de 57 años, y la tía Maria Madalena Santos de Araújo, de 43.

La tía logró ser hospitalizada después de algunos intentos, pero el tío no pudo ser hospitalizado y está en casa bajo su cuidado.

«Al principio le conseguimos un cilindro alquilado por R$2500 (5,20 reales equivalen a un dólar, cotización al 15-1-2021: ndt), cuando fuimos a buscarlo, el hombre nos dijo simplemente que costaba R$5.000. Al final del día, los 5.000 reales pasaron a ser 7.000. Y tenemos millones de números a los que llamamos, llamamos y la gente no responde, nada», protesta.

El reportaje de Agencia Pública contactó uno de los números proporcionados por Layla, que se habría publicado en un anuncio en el sitio web de OLX. El vendedor que no se identifica por su nombre sino como Medic Center, en Manaos, ofrece dos opciones de «kit completo de oxígeno para su uso, cilindro de 3 y 5 litros, ya cargado.

El kit de tres litros vale 3.800 reales y los cinco litros 5.990 reales. La supuesta empresa dice que no alquila y que acepta crédito en efectivo o en cuotas en tres veces, débito, PIX o dinero. Sobre la entrega, dice que no lo hace porque «está muy apurado» y tendría que «ir a la tienda y dejarla pagada». Sin embargo, no proporcionó la dirección hasta la publicación del informe. 

Cuando se le preguntó sobre la disponibilidad de cinco cilindros – por un valor de casi R$ 30.000 – el vendedor dijo que consultaría «al propietario». Según él, porque «hay mucha gente que necesita con urgencia». La cantidad incluiría los impuestos y el transporte.

El informe encontró que el mismo kit de 5 litros vendido por R$5.990 por el Medic Center se vende a tres veces menos en las tiendas de San Pablo, que cobran aproximadamente R$1500 por el kit cargado. Los vendedores de San Pablo, que prefieren no identificarse, declararon que la cantidad cobrada por la supuesta empresa es «exorbitante».

Al preguntarle si la cantidad no es abusiva, el vendedor del Medic Center dijo que «cree que no lo es». «No, mi amigo. Una cantidad fue comprada en San Pablo y está siendo vendida en Manaos. Sólo dan 35 unidades. ¡Sólo!», respondió.

El Código de Protección del Consumidor afirma que una obligación que pone al consumidor en una situación de desventaja exagerada es abusiva. «El aumento arbitrario de los beneficios constituye un crimen contra el orden económico (art. 36, III, de la Ley nº 12.529/11) y un delito contra la economía popular (art. 3, VI, de la Ley nº 1.521/51)», según el Ministerio Público de San Pablo.

Indignación, colectas y desesperación para salvar a los parientes

«Es inhumano escuchar a alguien pedirte 6.000 dólares en un cilindro y no tienes a dónde llevarlo para salvar a tu pariente», dice Layla.  «Es repugnante oír a alguien que te diga que te están cobrando por todo esto», se queja. Al final de la tarde de ayer (15 de enero), Layla consiguió alquilar un kit por valor de 2.000 reales durante tres días para su tío: «Estamos haciendo una colecta porque nadie está dispuesto a dar 2.000 cada tres días para que un pariente suyo sobreviva. Y así seguimos aquí».

Layla informó este sábado por la tarde que el oxígeno de su tío se agotó durante la última madrugada y que estaba esperando que la empresa donde alquiló el equipo se lo repusiera, pero «no tuvo tiempo de llegar», dijo.

En Twitter, el youtuber Felipe Neto, que está movilizando recursos para llevar oxígeno a Manaos, dijo que «algunos de los proveedores de oxígeno aumentaron el precio vertiginosamente ayer y hoy, porque sabían que tendríamos que comprar para salvar vidas». Gente podrida y asquerosa. En las crisis vemos lo mejor y lo peor de los seres humanos», escribió.

Isac Neto, de 46 años, propietario de una compañía de gas en Manaos, dijo que la demanda ha aumentado el precio de la recarga de oxígeno. La recarga de 10 m³, cuesta hoy R$800. «Ya no puedo entregar porque no tengo más producto y la gente me llama. Mientras estoy hablando contigo, el teléfono está sonando», dijo.

Según Isac, la búsqueda comenzó el 26 de diciembre. «Ese día, llegué aquí a Manaos, y en una semana vendí más de 2.000 m³ de gas que traje de San Pablo. Todo el producto se terminó el 7 de enero, algo que duraría, en tiempos normales, unos seis meses».

Emilly de Araújo Carmo, de 28 años, que perdió a su abuelo Naivo Ferreira de Araújo, de 81 años, el 1 de enero, confirma el aumento abusivo de los valores. Dice que el 15 de diciembre, ya diagnosticada con el coronavirus, pudo alquilarle a su abuelo un cilindro de 40 litros por R$600 – un precio que, según ella, podría llegar a los R$2000,.

«En nuestro último contacto, mi abuelo me dijo que iba a estar bien y que nos amaba, fue entonces cuando tuve la oportunidad de decir por última vez que yo también lo amaba. Queríamos tener la oportunidad de otro resultado para esta historia».

«Manaos está en guerra por el oxígeno»

En la misma desesperación vive Sá Gracia, de 34 años, que está con su madre, Maria das Graças, de 64 años, en casa con Covid-19. «Nuestra situación aquí en Manaos es la guerra por el oxígeno. Mi madre está en casa. Fue una alternativa que encontramos, porque el hospital 28 de agosto no está en condiciones. Además de no tener una cama, es una tortura psicológica para ti estar allí», revela.

Dice que cuando ingresó a su madre hace unos días, tomó un pequeño cilindro de oxígeno. «Y la enfermera le dijo: ‘Me alegro de que lo hayas traído porque no tenemos casi y cuando se termine no hay más.  Fue entonces cuando, según ella, empezó su pelea y la de su hermano para conseguir el producto. «Mi hermano grabó un video en las redes sociales que se hizo viral en la ciudad…luego conseguimos ayuda hasta que terminó la atención en el hospital”.

Por el momento, ella y su hermano cuidan a su madre en casa. «Así que decidimos sacarla de allí cuando conseguimos otro gran cilindro para traerla. Era desesperante. Esa escena quedará eternamente durante toda mi vida», dice. «Cada día es angustioso. Ya nadie duerme aquí pensando en cómo conseguir oxígeno para el día siguiente. Hoy lo hacemos. Y mañana, ¿lo haremos? Esa es la pregunta que permanece en nuestras mentes todos los días. Es rezar y tener mucha fe. No quiero ni pensar en la posibilidad de no tenerlo”.

Este sábado por la tarde, Grace dijo que pasaron a su madre a «un condensador productor de oxígeno». Según ella, no satisface la necesidad, pero es una alternativa para ahorrar dinero.  «Es una elección difícil, pero sin oxígeno ella no aguanta», dijo.

El aumento de nuevos casos de Covid-19 ha llevado la demanda de oxígeno a 76.000 metros cúbicos diarios en el Amazonas.  En medio de la falta de oxígeno, la policía ya ha incautado 45 cilindros de un barco en Manaos y 33 cilindros escondidos en una empresa.