Manifestación frente al tribunal federal de Manhattan contra el expresidente Juan Orlando Hernández, JOH, 8-3-2024, Nueva York. AFP, Kena Betancur.
Hondurasgate, un escándalo que apenas comienza.
«Si hay que regresar a la represión se va a hacer»
Brecha, 8-5-2026
Correspondencia de Prensa, 10-5-2026
La difusión de audios y mensajes de altos funcionarios hondureños ha puesto al descubierto un vasto entramado internacional que maneja fortunas y parece dispuesto a emplearse a fondo contra cualquier expresión cercana a la izquierda, contemplando, incluso, volver a «matar a la gente».
Días atrás, el portal de noticias alternativo Canal Red América Latina comenzó a difundir una serie de 37 audios con las voces de funcionarios hondureños. Entre ellos aparecen el actual presidente Nasry Asfura; la vice María Antonieta Mejía; Tomás Zambrano, presidente del Congreso; Cossette López Osorio, representante del partido ganador en las elecciones de 2025 en el Consejo Nacional Electoral (CNE); Romeo Vásquez Velásquez, exjefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas. Sin embargo, el protagonista central de la trama es el expresidente Juan Orlando Hernández (JOH), indultado en noviembre, justo antes de las elecciones hondureñas, por el presidente de Estados Unidos Donald Trump. JOH cumplía allí una pena de 45 años tras ser extraditado y juzgado –al igual que su hermano «Tony»– por narcotráfico y tráfico de armas.
Los audios, de acceso público, son muy próximos: se inician en enero y llegan hasta abril. Su veracidad, además, fue chequeada por herramientas informáticas. Cada mensaje tiene un altísimo porcentaje de verificación: todos rondan el 90 por ciento. 1
Los audios son expresión de lo más bajo de la política hondureña y, a la vez, de la escasa transparencia de una democracia históricamente frágil, horadada una vez más cuando el golpe de 2009 contra Manuel Zelaya, pero, sobre todo, bajo el régimen de JOH, que entre 2014 y 2022 sistematizó las bases de un «narcoestado». Son, en parte, expresión de disputas internas que derivaron en la elección de Asfura luego de un muy cuestionado conteo de votos y que siguieron tras su asunción.
La agenda internacional de Asfura tuvo desde el inicio el mismo sesgo conservador que viene caracterizando su gestión. En enero, el presidente viajó a Washington para reunirse con altos cargos del Banco Interamericano de Desarrollo y con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio; un mes después visitó a Trump en su mansión de Mar-a-Lago, advirtiendo que se proponía revisar los acuerdos con China Popular que había firmado su antecesora Xiomara Castro desde 2023, cuando Honduras rompió relaciones con Taiwán. Esos viajes, e incluso su toma de posesión, estuvieron precedidos por otro destino, el de Israel, donde el hondureño mantuvo reuniones con los más altos funcionarios de gobierno.
UNA RED INTERNACIONAL
Parte de los audios refiere a disputas domésticas, reclamaciones de sobornos para conseguir votos en el Congreso y negociaciones más o menos extorsivas. No están exentos de la violencia con la que suelen actuar los representantes de las élites, como lo trasluce el encarnizamiento con el joven exministro de Finanzas Marlon Ochoa, quien integró el CNE representando al Partido Libre y desde allí demostró las numerosas irregularidades del proceso electoral. Esto le valió su destitución y, poco después, su pase a la clandestinidad.
Pero la sección más sustantiva tiene que ver con la dimensión exterior, al quedar en evidencia un internacionalismo con cuantiosos recursos económicos y que tiene a su disposición un aceitado engranaje mediático distorsivo.
Un primer elemento que se desprende es la incidencia del lobby israelí, que, de acuerdo a un audio de JOH del 20 de enero, tuvo mucho que ver con su indulto por Trump. Días antes, informaba haber participado como «invitado» en un Zoom a instancias del lobista Roger Stone, también cercano a Trump y merecedor, él también, de un indulto del republicano en 2020. El Zoom le habría permitido a JOH «hablar con los amigos» de Israel para que lo apoyen con todo el «tema de logística, inteligencia y otros temas» necesarios para su regreso a Honduras. También en enero, Cossette López solicitaba a su entorno cercano «unidad» para con el «presidente» JOH. Sustentaba su argumento en el apoyo de los gobiernos de Estados Unidos, El Salvador y Argentina.
Un audio del 30 de enero muestra a un JOH optimista tras «una llamada con el presidente Javier Milei». «Creo que en este punto podemos hacer cosas grandes para toda Latinoamérica», dijo. Se refería a «montar una célula», es decir, un «sitio de noticias latinoamericanas» que produzca «expedientes contra México», «contra Colombia y lo más importante contra Honduras, en este caso contra la familia Zelaya». Siempre según el exultante JOH, se aprestaban a «rentar un apartamento» donde funcionaría la «oficina» de «periodismo digital» al frente de la cual estaría alguien «del equipo del presidente de Estados Unidos». Los aportes ascendían a medio millón de dólares, unos 150 mil que haría llegar Asfura desde la cuenta de un amigo y los restantes 350 mil vertidos por Milei.
Ya en febrero, tres días después de la reunión en Miami con Trump, Asfura comunicaba a JOH su «sesión privada» con poderosos círculos inversionistas con los que se había diseñado un esquema de concesiones y entrega de contratos a empresas como General Electric, la expansión de las denominadas Zedes (zonas económicas especiales) y una nueva base militar en la isla de Roatán, en el Caribe hondureño, para operar contra Venezuela o Colombia.
Algunos escasos avances en Honduras impacientaron a JOH. Eso queda claro en audios fechados en marzo, en los que tras reclamarle a Asfura información sobre su caso en la Corte Suprema, le recordaba: «gracias a mí usted está sentado en esa silla», pues «eso fue lo que hablamos con el presidente Trump». Dos días más tarde, en otro mensaje a Asfura, le insistía en que era el «presidente Donald Trump» quien lo quería nuevamente en el poder: «es lo que quiere él. Si se van a ir contra él, yo lo comunico inmediatamente». Tras lo cual amenazó que, si la decisión era dilatar su regreso, «se les cae todo el gobierno».
Es en ese contexto que cobran sentido los mensajes de JOH con el presidente del Congreso, Tomás Zambrano, a quien le pidió ocuparse personalmente de estos asuntos sin dar cuenta a Asfura. Para eso mismo le había enviado «dinero» por medio de la «gente de Israel». Parte del incentivo, según expresaba JOH, era no ser «tan blandito» con los opositores. La referencia legitimadora era una frase del narcotraficante Pablo Escobar: «No seas tan blandito. Si no, no podés hacer el trabajo». Más explícito aún lucía en otro audio: «Si hay que matar a la gente para nosotros poder estar tranquilos, se va a hacer. Si hay que regresar a la represión para controlar el país, se va a hacer. Hay que hacer todo lo que tengamos en las manos para no volver a soltar el poder. Y hay que hacerle ver que todo lo que va a pasar, muertes, asesinatos, secuestros, viene por parte de los comunistas».
Más preocupantes todavía son los mensajes con el militar Romeo Vásquez Velásquez, involucrado en el golpe de 2009: «mándeme la lista» y «empecemos a localizar todas esas personas», le dijo. A lo que Vásquez respondió que contaba con «un grupo por lo menos ya listo» en las Fuerzas Armadas «para empezar la cacería» de «un listado de personas que hay que darles matraca, jabón. Desaparecerlos de alguna manera».
Otro actor que queda al descubierto son las iglesias. Hay que «alinear a todas las iglesias para que nos apoyen», se escucha decir a JOH en un audio de abril. Ellas nos van a ayudar para «que a la gente se le olvide el pasado» contribuyendo a que piensen que «fue la izquierda» la que promovió la violencia.
Nota
- Los audios empleados en esta nota provienen de: https://hondurasgate.ch/audios. ↩