Las acciones argentinas en Wall Street subieron. Los empresarios aplaudieron que el exsenador del PJ (Partido Justicialista) sea el vicepresidente de Macri. Una fórmula garante del pago de la deuda a los especuladores.

La Izquierda Diario, 11-6-2019

Correspondencia de Prensa, 12-6-2019

Las patronales celebraron el anuncio del Miguel Pichetto como vicepresidente de Mauricio Macri. Las cámaras empresariales saludaron la noticia, las acciones argentinas en Wall Street y la bolsa local treparon.

No extraña la buena reacción de los “mercados”. El expresidente del bloque de senadores del PJ votó cada ley que necesitó el macrismo a favor del capital, como el pago a los fondos buitres o el presupuesto de ajuste acordado con el FMI.

En abril se reunió con bancos y fondos de inversión de Wall Street donde aseguró que “Argentina cumplirá con sus obligaciones”, es decir pagará cada dólar de deuda a costa de ajustar al pueblo trabajador.

Aplauden Wall Street y los empresarios

En Wall Street los ADRs argentinos subieron hasta 18 %, liderados por el Grupo Supervielle, las acciones argentinas y los bonos aumentaron hasta 18 % en la bolsa porteña.

La Bolsa de Comercio de Buenos Aires aceleró su tendencia al alza este martes, y subió un 3,9 %, al récord de 38.283,25 puntos.

El riesgo país, indicador medido por el banco JP Morgan, se ubicó en 866 puntos básicos, frente a los 1.014 puntos intradiarios anotados el lunes de la semana pasada, su máximo desde febrero de 2014.

El asesor financiero Diego Martínez Burzaco señaló al diario La Nación que la “peronización de Cambiemos” le gustó al mercado.

Adrián Yarde Buller, del Grupo SBS explicó que “en los bonos fue muy claro el efecto. Los más largos estaban subiendo unos 30 centavos antes de los anuncios y terminaron subiendo unos 3 dólares y medio. Hace rato que no teníamos un día como este, y eso que el movimiento estuvo concentrado en poco tiempo”, y añadió que “los bonos más largos terminaron rindiendo abajo de 10 %, algo que hace mucho tiempo que no pasaba”.

El economista Martín Vauthier, del Estudio Eco Go, sostuvo que los inversores valoran que Pichetto “aporta gobernabilidad a un gobierno que va a requerir alcanzar consensos para gobernar”.

Sobre la reforma laboral Pichetto solicitó a Cambiemos que sea discutido con varios sectores. El senador el mes pasado, en diálogo con TN, afirmó sobre el punto de “modernización laboral” que es necesario “un acuerdo social más amplio, que incluya sectores sociales”.

Lo que llama modernización implica mayor flexibilización laboral, un reclamo patronal a Cambiemos desde hace años. Este es uno de los motivos del entusiasmo empresarial con Pichetto.

Jaime Campos, presidente de la Asociación Empresaria Argentina, declaró que “la construcción de acuerdos es fundamental para el desarrollo de la Argentina”.

En tanto José Urtubey, directivo de la UIA y de Celulosa, indicó que “cuando hay democracia hay instituciones y eso mejora la performance de los inversores”.

Promesas de pago de deuda a los fondos buitres

Hace dos meses el exjefe del bloque de Senadores del Partido Justicialista viajó a Estados Unidos donde mantuvo reuniones con los fondos Black Rock (el mismo que en Argentina fue accionista en Donnelley y dejó a cientos de trabajadores en la calle) y VR Capital y otros fondos de inversión.

En esa ocasión, Pichetto afirmó que Argentina “va a cumplir con sus obligaciones para no caer en un nuevo default” y que “el peronismo del que formo parte siempre cumplió con el pago de las obligaciones externas del país”. Claro, fue presidente del bloque justicialista de la Cámara de Senadores de la Nación con Néstor Kirchner y con Cristina Fernández, pagadores seriales de la deuda.

En mayo de 2018 sobre el acuerdo con el FMI el exsenador reconoció al diario Clarín que “la historia muestra que el FMI siempre exigió a cambio de créditos condicionamientos en el gasto público, en los previsionales. Esto de que ahora hay un Fondo más bueno y confiable no me la creo. Siempre pide ajuste”. Bien clara la declaración de Pichetto, efectivamente la historia del organismo adelanta que exprimirán aún más al pueblo trabajador y avanzarán con las reformas estructurales como la laboral o previsional para garantizar que la deuda se pague.

El próximo gobierno tendrá que pagar de deuda un total de U$S 166 mil millones en cuatro años, esto representa un promedio de U$S 41.513 millones por año. Es decir, un 10 % de lo que produce el país se lo llevarán los especuladores. Una pesada hipoteca que tanto Macri-Pichetto como las variantes peronistas aseguran que se pagará.

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Menemista, kirchnerista, macrista: breve historia política de Miguel Ángel Pichetto

Fue el hombre de confianza en el Senado de Menem, Duhalde y los Kirchner. De la xenofobia al rey de los “dadores de gobernabilidad”.

Ulises Valdez

La Izquierda Diario, 11-6-2019

Miguel Angel Pichetto cumplirá 69 años tres días antes de las presidenciales del 27 de ocubre. Aunque nació en Banfield, durante la dictadura se radicó en Río Negro, donde puso un estudio jurídico.Argentina1206 b

Su carrera política fue, hasta hoy, siempre bajo el sello del PJ. Comenzó como concejal en 1983 hasta llegar en 1993 a convertirse en diputado nacional por su provincia. Desde allí fue uno de los más recordados defensores de las políticas del menemismo. Desde las privatizaciones a las reformas laborales y los acuerdos con el Fondo Monetario. Ocupó la Cámara de Diputados hasta 2001. Era uno de los que escuchaba por las ventanas en “que se vayan todos”.

En ese momento abandonaría a Menem para sumarse al duhaldismo, que venía a “poner orden” y devaluar. El peronismo iba a ser quien terminara de descargar la crisis sobre el pueblo trabajador y Pichetto se convirtió el 30 de diciembre de 2002 en el presidente del bloque Justicialista de la Cámara de Senadores de la Nación.

Desde hace 17 años ocupa esa banca y en todo este tiempo fue el referente del peronismo en la cámara alta. Con Duhalde, con Néstor Kirchner y con Cristina Fernández. Con la presidenta tuvo una gran lealtad. Por eso la decisión de Cristina de apoyar a Carlos Soria para la gobernación de Río Negro fue un dolor para Miguel Ángel. Él había puesto toda su experiencia en la rosca política y se sentía defraudado. Igual siguió siendo parte del espacio, aunque comenzó a construir su perfil.

Cuando Perfil le preguntó en una entrevista cuáles fueron los mejores gobiernos a su parecer, dijo sin dudar: “El primer Menem y el gobierno de Néstor Kirchner”.

En los últimos años se ha convertido, como presidente del bloque del “PJ Federal”, en un importante colaborador del gobierno de Macri y sus políticos. Acompañó proyectos como el pago voluntario de 9.300 millones de dólares a los fondos buitre, la reforma previsional llevada a cabo en 2017 en medio de la represión, así como la aprobación del Presupuesto 2019 redactado por el FMI. El ministro del interior, Rogelio Frigerio, destacó “el rol fundamental” de Pichetto para la aprobación de más de 180 leyes que necesitaba el gobierno de Cambiemos.

En los últimos años, además de ese apoyo a las políticas macristas, se ha destacado también por todo tipo de comentarios xenófobos y derechistas.

En varios casos relacionó la inmigración de los países limítrofes con la delincuencia y habló “de toda esta resaca donde no tenemos control migratorio”. A tal punto llegó el flamante vice que el dirigente neonazi Alejandro Biondini dijo sentirse “un moderado” frente a esas expresiones. Pichetto llegó a impulsar el juicio político para una jueza que liberó al migrante colombiano que robó un celular.

Luego dijo que “está lleno de senegaleses” pero “ninguno en actividad lícita” y más tarde pidió que sean deportados quienes fueran detenidos manifestándose y pertenecieran a otros países. Además pidió que le cobren a los extranjeros en los hospitales públicos.

“No me importa que me digan xenófobo” dijo entonces. Quedaba claro.

Mientras competía con Patricia Bullrich para ver quién era más derechista, Pichetto siguió apoyando las medidas del gobierno en el Parlamento y a intentar poner en pie una variante del “peronismo responsable” como lo llamó. Como si todo el peronismo no haya sido responsable ante el ajuste del macrismo.

Alternativa Federal surgió como una alianza entre los gobernadores Juan Manuel Urtubey y Juan Schiaretti, el diputado Sergio Massa y el senador Pichetto. Coincidían en ser peronistas y de buena relación con Macri. También en el apoyo a la injerencia imperialista en Venezuela.

Pero la “alternativa” no prosperó. El acercamiento de Massa al kirchnerismo y el anuncio de Macri terminan de sepultar el efímero experimento.

Hace pocos días, ante la crisis de su proyecto, Pichetto acudió a una frase que define todo su pragmatismo: “En política se hace lo que se puede”. Mientras se preparaba para lo que nos entreramos hoy. Era el primero en reivindicar la propuesta de Macri de llamar al consenso con 10 puntos que no eran más que un pacto de coloniaje con el FMI.

Quizás el único que vio venir la jugada fue uno de sus “padres políticos”. Este año, en la presentación de sus memorias, Carlos Menem dijo: “lo aliento al querido amigo y hermano, senador Pichetto, a que no afloje, siga y continúe porque va a seguir triunfando. Y si él se lo mete en el alma, va a llegar a la Presidencia de la Nación. No tengo ninguna duda”.

Le pegó cerca.