Madrid se levanta por la educación pública: huelga indefinida, brutalidad policial y marea verde en la ciudad
Lo que somos, 14-10-2026
Correspondencia de Prensa, 14-10-2026
La huelga indefinida del profesorado de la enseñanza no universitaria de Madrid ha comenzado este miércoles con un seguimiento totalmente mayoritario, entre el 70-75%, según el comité de huelga, piquetes informativos en buena parte de los centros, cortes de calles en diversos puntos de la ciudad, como el del Paseo de la Castellana, o el encierro de estudiantes en la Universidad Complutense que ha terminado con una brutal y desproporcionada carga policial, con cinco detenidos y al menos seis heridos. Por la tarde, miles de personas han inundado la Puerta del Sol en defensa de la educación pública.
Brutalidad policial en la Complutense
El momento más desagradable de la jornada se ha vivido en el campus de Ciudad Universitaria. A primera hora de la mañana, un piquete informativo de estudiantes y trabajadores se ha concentrado frente a la Facultad de Ciencias Químicas, donde la Policía Nacional desplegada en el campus ha cargado sin ningún motivo y de forma brutal contra los manifestantes.
Según Álvaro Briales, profesor universitario y delegado de CGT en la universidad, los agentes «han bloqueado el paso al piquete y, después, sin que haya habido ningún detonante, han empezado a cargar indiscriminadamente». Briales asegura que seis personas del piquete han resultado heridas —»una tiene la cabeza abierta»— y alguna ha sido trasladada al hospital. La Policía ha informado de cinco detenidos por atentado contra la autoridad y de dos agentes con heridas leves (¿?).
La Delegación del Gobierno ha defendido que la actuación se produjo tras el intento de los manifestantes de «rebasar el cordón policial y realizar dos ataques a la policía», y ha asegurado que «cualquier posible exceso en las actuaciones policiales será investigado y, de confirmarse, tendrá consecuencias». El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, ha solicitado al jefe superior de la Policía Nacional una «investigación de urgencia» y ha afirmado que «se han producido unas imágenes muy duras que creo que nos duelen a todos».
La Universidad Complutense ha condenado las cargas y ha querido «dejar constancia» de que no ha «solicitado ni promovido la presencia o intervención de la Policía Nacional en el campus». La consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo, ha calificado los incidentes de «altercados contra la autoridad» y los ha justificado.
Una estudiante herida denunciará a la Policía
Una de las heridas es Ainhoa, de 23 años, estudiante de la UCM y militante del colectivo UCM x la pública, según relata en eldiario.es, participaba en un piquete informativo cuando los agentes comenzaron a golpear a los presentes. «Me han pegado un porrazo en la pierna, otro en la mano y el último, que ha sido en el brazo, me iba a la cara. Pero como he visto que me iba a la cara, me he puesto el brazo para protegerme y me ha dado una hostia tan grande que me ha abierto una herida. Me han puesto dos grapas y me han roto el cúbito», explica.
El parte médico confirma una fractura en el olécranon —el hueso que forma la punta del codo—, además de policontusiones. Ha decidido denunciar a la Policía. «Físicamente estoy dolorida… Y, emocionalmente, oscilo un poco. Ha sido tan violento que estoy muy enfadada tanto con el Estado como con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que han ejercido esa violencia sobre mí, ese abuso policial».
La marea verde toma Sol
El plato fuerte de la jornada ha llegado al mediodía. Miles de personas han inundado la Puerta del Sol convocadas por todas las etapas educativas, desde infantil hasta la universidad. La marea verde ha vuelto a las calles entre los toldos azules de la acampada por la vivienda, y desde allí los manifestantes se han dirigido hacia la Consejería de Educación, en la calle de Alcalá.
Bajo consignas como «La gente, luchando, también está educando», «Educación pública y de calidad» o «Huelga, huelga, huelga: huelga indefinida», los manifestantes han reclamado más financiación para la enseñanza pública, la reducción de las ratios de alumnos por aula y mejoras en las condiciones laborales y salariales del profesorado. También han sonado cánticos contra la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, y contra el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, a quienes los manifestantes acusan de abandonar la educación pública en beneficio de la privada.
Alto seguimiento
La huelga, convocada por CC OO, UGT, STEM, CGT, CNT y Solidaridad Obrera, además de otras plataformas docentes, afecta a unos 65.000 profesores de enseñanzas no universitarias que dan clase a más de 666.000 alumnos en la región.
El comité de huelga cifra el seguimiento en un 70%, y UGT lo eleva hasta el 75%, con centros de Madrid capital, el corredor del Henares y el sur de la región donde alcanza el 100%. Fuentes sindicales y docentes consultadas coinciden en que el seguimiento está siendo «mayor que en huelgas anteriores». En el colegio público República de Venezuela, el seguimiento ha alcanzado «el 100% descontando los servicios mínimos», según UGT.
Las seis exigencias de la educación pública
El comité de huelga reclama: reducir a 17 las horas de clase semanales en Secundaria y FP y a 22 en Infantil y Primaria; bajar las ratios de estudiantes por aula (13 en Infantil, 15 en Primaria, 20 en Secundaria, 23 en Bachillerato); incrementar el personal especializado en atención a la diversidad; atajar la segregación socioeconómica entre la red pública y la concertada; aumentar el salario docente en 600 euros al mes; y disminuir la carga burocrática y mejorar las infraestructuras educativas.
La lucha continúa
La primera jornada de la huelga indefinida deja un balance que va mucho más allá de las cifras: un profesorado que lleva años denunciando el desmantelamiento silencioso de la escuela pública ha salido a la calle con una contundencia inédita, y lo ha hecho acompañado por su alumnado, por las familias y por buena parte del tejido social madrileño. Frente a ello, la respuesta del Gobierno de Ayuso ha sido la de siempre: negar la mayor, criminalizar la protesta y dejar que sea la Policía quien ponga el orden a golpe de porra. Cinco detenidos, seis heridos y una estudiante con el cúbito roto son el saldo de una jornada que la Comunidad insiste en calificar de «incidentes aislados».
Pero la marea verde no se detiene. La huelga es indefinida, las reivindicaciones siguen sobre la mesa y la convicción de que la educación pública es un derecho —y no un negocio— se ha instalado en el centro del debate político madrileño. Lo que ha empezado este miércoles no es un paréntesis: es el principio de una pelea larga. Y como cantaban miles de personas en Sol, «la gente, luchando, también está educando».
A esta hora arrancaba una manifestación, como cierre de la jornada de hoy, desde la glorieta de Atocha a la Puerta de Sol… Continuará.