Hace 200 años, el 17 de abril de 1825, el rey Carlos X puso su firma en un documento que sellaría durante varios siglos el destino del joven Estado de Haití. Veintiún años después del fin de una revolución liderada por los esclavos de Saint-Domingue, Francia finalmente reconocía a la nación libre de Haití, pero a costa de condiciones estrictas.
