Trías, que sin duda era inteligente, quiso ver en los genocidas argentinos posibilidades progresistas que, desde el inicio del “proceso” quedó en claro que no existían. Subestimar la represión sanguinaria, esperanzarse con la posibilidad del “peruanismo” de Guzzetti, delata una forma de pensar que quería o necesitaba ver como real lo que deseaba. Alienación, se llama...