Cultura – John le Carré, el gran simulador. [María José Santacreu]

Empezó a escribir novelas en el tren que lo llevaba de su casa, en Buckinghamshire, a las oficinas de contrainteligencia del MI5, el servicio de inteligencia británico, en el que trabajaba. El joven David Cornwell escondía sus anotaciones del resto de los pasajeros mediante la taquigrafía, y su nombre mediante un seudónimo, que pronto se convertiría en sinónimo del género novela de espías.