Movilización del PIT-CNT, el 11 de agosto, en Montevideo. Foto: Ernesto Ryan
El PIT-CNT se movilizó por Rendición de Cuentas y apuntó contra Oddone: “Hay que estar más cerca del pasajero 33”
Mateo Guarnaschelli
La Diaria, 11-8-2026
Correspondencia de Prensa, 13-8-2026
El dirigente sindical Sergio Sommaruga propuso avanzar en una reforma tributaria de “segunda generación” para, entre otras cosas, terminar con las “vacaciones fiscales” de los multimillonarios.
“Todos nuestros derechos nacieron de las luchas”, sentenció, micrófono en mano, el dirigente sindical Sergio Sommaruga, después de celebrar los 60 años desde la fundación de la Convención Nacional de Trabajadores y antes de cuestionar –sin nombrarlo directamente– al ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, este martes en el acto del PIT-CNT.
“Sin transformaciones no hay avances” fue la consigna que la central sindical escogió en esta ocasión para convocar a la movilización, que incluyó la paralización de actividades de 9.00 a 13.00. Las oratorias de Sommaruga (Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras de la Enseñanza Privada, Sintep), Laura Martínez (Federación Ancap, Fancap) y Martín Ford (Asociación de Bancarios del Uruguay) desarrollaron algunos de los cambios que pretenden los trabajadores y delinearon posibles caminos para concretarlos.
Sobre las 10.45, al ritmo de una cuerda de tambores y en el Mes de la Afrodescendencia, la marcha de trabajadores, que salió desde la explanada de la Universidad de la República, llegó finalmente al escenario armado en la intersección de Fernández Crespo y Madrid –a metros del Palacio Legislativo– con una pancarta que rechazaba el racismo y afirmaba que “candombe es resistencia”. Al costado del escenario esperaban, como avanzada, trabajadores de la Federación de Obreros y Empleados Molineros y Afines y una delegación de la Organización Nacional de Asociaciones de Jubilados y Pensionistas del Uruguay
También aguardaba por la llegada de la movilización el diputado del Frente Amplio Daniel Diverio, exdirigente del Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos. Plenamente consciente de los reclamos que bajarían del estrado, adelantó a la diaria que desde el oficialismo se hará un esfuerzo para, “por lo menos, aproximarse a los planteos que hacen algunos grupos de trabajadores y trabajadoras en cuanto a la Rendición de Cuentas”.
El proyecto presupuestal, actualmente a estudio de la Cámara de Diputados, fue uno de los principales temas que se abordaron en el acto. Diverio mencionó que algunos cambios solicitados por la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado, que “no tendrían un costo económico muy alto”, podrían incorporarse al proyecto al momento de su votación en la cámara baja, lo cual ocurrirá en los próximos días.
“Si vos analizás los reclamos que se hacen, son todos legítimos”, afirmó Diverio, pero puntualizó que en estos momentos “tenés ciertos márgenes que son muy acotados”. Apuntó, además, que “está todo atado a la actitud que tenga la oposición en cuanto a votar o no la Rendición de Cuentas”.
“No hay que estar tan feliz por las palmaditas del FMI”
En su discurso, Sommaruga abogó por la elaboración de una Estrategia Nacional de Desarrollo, por una reforma laboral y por “una reforma tributaria de segunda generación”. Con respecto a esto último, manifestó: “Claro, ya saben qué nos van a decir: lo que nos dicen siempre cuando luchamos por presupuesto y por ampliar la Rendición de Cuentas para financiar derechos sociales que mejoren la calidad de vida de la gente. ¿Qué nos dicen? Que somos el pasajero 33, que no somos los pilotos del avión”.
No fue una metáfora casual. En declaraciones a El Observador, días después de que el Poder Ejecutivo desestimase la creación de un organismo estatal para administrar las cuentas de ahorro individual que actualmente manejan las AFAP, Oddone afirmó que las condiciones “económicas, financieras e institucionales” no estaban lo suficientemente maduras para dicho cambio, y agregó: “Al final, el que sabe, como en un avión que va a aterrizar, si hay visibilidad o no, si puede aterrizar o no, es el presidente de la República y el ministro de Economía” y no “el pasajero de la fila 33”.
Según el PIT-CNT, la desvinculación de las AFAP de la administración de las cuentas de ahorro individual había sido un punto acordado expresamente con el Poder Ejecutivo. “Para nosotros, que somos los que laburamos, los que mandan son los pasajeros de la fila 33, no los dueños de la aerolínea”, afirmó Sommaruga entre aplausos.
El dirigente sindical sostuvo que, sin una redistribución de la riqueza, “ningún problema estructural y de fondo se va a poder resolver”. Mencionó que en Uruguay el 1% más rico de la sociedad ha depositado en el exterior un monto equivalente al 70% del producto interno bruto. “Son más de 60.000 millones de dólares que han tirado para afuera del país, desangrando la economía nacional”, señaló.
Asimismo, apuntó que el aumento de 30 millones de dólares propuesto en la Rendición de Cuentas para las transferencias dirigidas a niños, niñas y adolescentes supone una décima parte de lo que se evade en el sector del transporte de carga. “Después te dicen: ‘No hay recursos’. No, no. Lo que está faltando es voluntad política para corregir una injusticia flagrante que, en muchos casos, además, es un delito”, aseveró.
Sommaruga también cuestionó las exoneraciones vigentes al “gran capital”. Preguntó, por ejemplo, si está bien que haya 8.000 apartamentos “en manos de argentinos que ni siquiera pagan el IRPF por el arrendamiento” de esos inmuebles. “¿Se justifica eso? Cuando te dicen que no hay plata también te están diciendo que los privilegios son normales y que tus reclamos no lo son”, insistió.
Por último, el dirigente de Sintep dijo que “es verdad”, como se repite comúnmente, que “Uruguay no soporta más impuestos”. “Pero es verdad para vos”, aclaró, señalando con su dedo índice hacia el público presente, “que el 30% de tu ingreso se te va en el pago de impuestos”. “Los laburantes, los jubilados no pueden pagar más impuestos. Pero los más ricos pagan entre un 8% y un 10% menos que vos, que laburás todos los días. Esa cuestión tiene que ser modificada, tiene que haber mucha más justicia tributaria. ¡Que se acaben las vacaciones fiscales para los multimillonarios y que avance el 1% para los más ricos!”, exclamó.
“Hay que estar más cerca del pasajero 33. Y no hay que estar tan feliz por las palmaditas del FMI [Fondo Monetario Internacional], porque el que va a estar siempre al costado del fogón sosteniendo la olla popular y las luchas es el movimiento sindical, no el Fondo”, subrayó Sommaruga.

El Diálogo Social y la propuesta de Cabildo Abierto
“Basta de gobiernos para los malla oro”, pedía uno de los carteles que se levantaron este martes en el acto. Otro criticaba: “Diálogo Social, puro chamuyo”. Luego de Sommaruga, Martínez aseguró que el ámbito de intercambio convocado por el Poder Ejecutivo a mediados del año pasado tuvo “avances concretos importantes”. Destacó “la prestación universal a los 60 años”, así como “el seguro de paro para trabajadores por cuenta propia” y “los cambios en la jubilación por incapacidad física”. “Cosas que le cambian la vida a la gente”, resaltó.
De todos modos, la dirigente de Fancap reconoció que en el Diálogo Social “no se pudo abrir una discusión integral sobre la financiación del sistema” de seguridad social. “No nos engañemos: las presiones del capital internacional son fuertes, al igual que las que vienen del sector empresarial vinculado a las AFAP”, manifestó.
Martínez sostuvo que los acuerdos alcanzados entre el PIT-CNT y el gobierno “están para cumplirse”. Advirtió que para la central sindical existen “interrogantes” sobre ciertos cambios anunciados por el equipo económico, como, por ejemplo, “¿quién va a garantizar a los trabajadores y las trabajadoras el retorno de las inversiones de las AFAP en el exterior?”. “Seguimos luchando por una seguridad social universal, de solidaridad intergeneracional y sin fines de lucro”, expresó.
En línea con Sommaruga, Ford reclamó la firma de acuerdos comerciales que “lleven como insignia la Estrategia Nacional para el Desarrollo”. “Desde esta tribuna decimos: no al Acuerdo Transpacífico, [porque] ya conocemos lo que les pasó a nuestros compañeros en Chile, en Ecuador y en la región por firmar esos acuerdos, donde te condicionan las obras públicas, las compras públicas, la producción, y te primarizan”, expresó.
Ford también reivindicó la aplicación de un impuesto al 1% más rico y se refirió a la posibilidad de aplicar un gravamen temporal a bancos comerciales y empresas administradoras de crédito, un planteo que el líder de Cabildo Abierto, Guido Manini Ríos, recientemente le trasladó por escrito al presidente Yamandú Orsi para financiar las propuestas cabildantes en la Rendición de Cuentas.
“Un partido de la oposición que está condicionando sus votos y haciendo su trabajo plantea un impuesto para los bancos comerciales”, señaló el dirigente de AEBU, y agregó que “la banca multinacional, porque la banca privada en este país es toda multinacional”, ha tenido “ganancias históricas” en el último tiempo. “Nada más que en este semestre ganó 320 millones de dólares libres”, indicó.
“La banca internacional debe aportar. Parte de la rentabilidad tiene que volver a la sociedad que la genera, contribuyendo al desarrollo, invirtiendo en ciberseguridad y educación financiera y, fundamentalmente, generando y preservando trabajo de calidad”, expresó Ford.
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Paro General del PIT-CNT, 11/8/2026
ATSS, Asociación de Trabajadores de la Seguridad Social, 11-8-2026
Las y los trabajadores volvimos a las calles con paro y mensajes claros hacia el gobierno y las patronales

Uruguay vivió este martes una nueva jornada de movilización sindical y social, con un paro general convocado por el PIT-CNT y un acto central en Montevideo en el que se formularon nuestros reclamos y aspiraciones, los de la clase obrera organizada. Con la Rendición de Cuentas todavía a estudio del Parlamento como telón de fondo, se plantearon reclamos inmediatos, salarios, negociación colectiva, presupuesto, con una agenda de mediano y largo plazo construida en nuestro último congreso: reforma tributaria y una estrategia nacional de desarrollo. Fueron tres los oradores centrales del acto: Sergio Sommaruga (SINTEP), Martín Ford (AEBU) y Laura Martínez (FANCAP) y aportamos aquí una síntesis de sus palabras.
Sergio Sommaruga (SINTEP): «La lucha paga»
Sommaruga abrió su intervención apelando a un concepto que atravesó todo su discurso: la conciencia de clase como el «tesoro más preciado» de los trabajadores, nacida de una condición social compartida más allá del oficio, el sector o la profesión de cada uno. Desde ahí conectó el presente con la historia fundacional del movimiento sindical: «hace 60 años atrás generaron la condición para que hombres y mujeres como ustedes y nosotros hayan construido la grandiosa Convención Nacional de Trabajadores. Y hoy, 60 años después, seguimos levantando las mismas banderas por trabajo, salario, justicia social, derechos y libertades».
El dirigente de SINTEP dedicó buena parte de su discurso a mencionar y expresar solidaridad, uno por uno, con los conflictos que se están desarrollando en diversos sindicatos: los trabajadores de Canal 12, que «tuvieron que enfrentar el despido masivo frente a una patronal incumplidora de los convenios colectivos»; los trabajadores de la bebida, de la química, los tercerizados en general y, en particular, «los trabajadores del Mides que hasta el día de hoy siguen sin cobrar en fecha sus salarios». En ese repaso, tuvo palabras específicas para uno de los conflictos que más impacta: «un saludo para los trabajadores del Sanatorio Canzani, que vienen defendiendo este importante hospital para la atención de los niños y niñas más pobres del país», afirmó en referencia a nuestro emblemático Sanatorio Canzani, centro de referencia del BPS en enfermedades raras y defectos congénitos. El saludo se completó con menciones al transporte de carga y a los sindicatos de la educación.
Reivindicó, como hemos hecho nosotros mismos en muchas oportunidades, que ninguna conquista laboral llegó por generosidad: «detrás de cada derecho laboral, de cada ley que protege un derecho de trabajadores, lo que hubo antes fueron asambleas, fueron reparto de volantes, fueron movilizaciones, paros y huelgas». Como ejemplo reciente celebró el acuerdo alcanzado por los trabajadores de la construcción, que lograron reducir la jornada laboral y un aumento salarial del 16% al cierre del convenio. «La lucha paga. Que no te quieran convencer de lo contrario, jamás, la lucha siempre paga».
Recorrió después una serie de hitos históricos: la ley de 8 horas de 1915, el salario mínimo rural de 1923, la primera ley de Consejos de Salarios de 1943 y su ampliación en 2009 con la ley 18.566, para mostrar un patrón repetido: cada vez que el movimiento sindical avanzó en derechos, el sector patronal auguró catástrofes económicas que nunca se cumplieron. «Alerta con esto, trabajadores, alerta con esto trabajadoras, en este tiempo o en cualquiera. Si las ambiciones empobrecedoras de los consejos de salario que pretenden las patronales avanza, se termina el aumento general de salarios», advirtió.
Desarrolló «tres ideas fuerza» que el movimiento sindical viene sosteniendo desde su último congreso: una reforma laboral, una reforma tributaria «de segunda generación» y una estrategia nacional de desarrollo.
Sommaruga fundamentó la primera en dos premisas: que el trabajo de calidad y con salarios suficientes es, en sí mismo, la mejor política social. «no hay mejor política para combatir la inseguridad, la situación de calle o la pobreza infantil, que haya trabajo, de calidad, y con salarios que den para vivir», y que el desarrollo tecnológico debe estar al servicio de las personas y no al revés.
Sobre esa base desglosó una serie de componentes: la reducción del tiempo de trabajo. En este sentido, recordó que «Uruguay fue el primer país del mundo en conquistar las 8 horas. Pasaron más de 100 años, pero seguimos trabajando hasta 48 horas semanales. ¿Hasta cuándo?», se preguntó. Continuó con la necesidad de desmontar el esquema inmoral de las tercerizaciones, a las que definió como una forma de privatización que «precariza, desprofesionaliza y empobrece» al trabajador, la seguridad y salud laboral, donde hizo una mención explícita al uso de agrotóxicos en el medio rural, la capacitación permanente frente a la automatización, que, remarcó “amenaza a siete de cada diez puestos de trabajo actuales”, una política de inclusión laboral para mujeres, jóvenes, cuyo desempleo triplica al del resto de la clase trabajadora, población afrodescendiente, disidencias sexuales y personas con discapacidad, y, finalmente, un aumento general de salarios que atienda especialmente a los salarios sumergidos. Al respecto, ejemplificó con crudeza: «hoy, trabajando 40 horas o más, un trabajador recibe 28.000 pesos por mes cuando un alquiler vale más de la mitad de lo que cobra por salario. Eso no es vida».
Sobre la reforma tributaria, apeló a cifras del economista y Premio Nobel Joseph Stiglitz para graficar la desigualdad global, y bajó esa discusión a la escala local. Remarcó que en Uruguay el 1% más rico concentra el 80% de los activos financieros y se llevó al exterior el equivalente al 70% del PBI del país.
Defendió cuatro componentes de una reforma tributaria «moderna y democrática”: combatir la evasión fiscal, revisar el gasto tributario destinado a exoneraciones, que Uruguay aplica por encima del promedio regional, avanzar hacia una «fiscalidad robótica» que grave la incorporación de tecnología que desplaza trabajo humano, y profundizar la progresividad fiscal. Llegado a este punto, aportó uno de los momentos más fuertes de su discurso: «los que mandan son los pasajeros 33, no los dueños de la aerolínea», en respuesta a quienes acusan al movimiento sindical de no ser «los pilotos» de la economía.
Expresó un rechazo explícito a un eventual acuerdo con el Transpacífico «a costa del sistema de compras públicas, a costa de la privatización de las empresas públicas, a costa del hambre de la gente».
Finalizó sus palabras realizando un sentido homenaje a dos referentes recientemente fallecidos del sindicalismo rural “Rubito” y «el Colacho Estévez», fundadores de la UTAA y del sindicato de la caña de azúcar respectivamente, y realizando un repaso de fechas emblemáticas de la historia obrera uruguaya: los 146 años de la huelga minera de Cuñapirú, los 115 años de la primera huelga general, los 68 años de la ley orgánica de la Universidad de la República, y los 60 años de la propia CNT.
Martín Ford (AEBU): «Negociar no es informar»
El compañero Martín Ford, dirigente del sindicato bancario centró su intervención en la defensa del sistema de Consejos de Salarios, que calificó de conquista histórica vigente desde hace 70 años, «con algunas interrupciones» durante la dictadura y los gobiernos neoliberales de los años noventa. Ford denunció que, en la reciente conferencia de la OIT en Ginebra, las cámaras empresariales volvieron a cuestionar el sistema uruguayo de negociación colectiva ante la comisión de normas, en una lista donde -remarcó con indignación- Uruguay aparecía junto a países señalados por violar derechos de la infancia. «Detrás, muy claramente, hay un posicionamiento ideológico, un posicionamiento político contra este sistema», sostuvo, y fue tajante: «aspiramos a que este gobierno defienda este sistema, y si no, lo vamos a defender con la clase trabajadora organizada».
El dirigente bancario cuestionó además que el Poder Ejecutivo haya presentado el articulado de la Rendición de Cuentas sin una negociación previa real: «hay que aclararle al gobierno y a las patronales, a todos, que negociar no es informar». Pidió al gobierno «audacia», pero no la audacia de las recetas del FMI, cuya delegación había visitado recientemente al presidente Orsi, sino la de construir una estrategia nacional de desarrollo con empleo de calidad, ciencia y tecnología, y empresas públicas fortalecidas. Reafirmó también el rechazo del movimiento sindical a un acuerdo con el Transpacífico, citando las experiencias negativas de Chile y Ecuador.
Sobre el financiamiento de las prioridades de la Rendición de Cuentas, Ford cuestionó el recorte de vacantes previsto en diferentes organismos y reiteró el planteo alternativo del movimiento sindical, la propuesta ya instalada por el PIT-CNT de una sobretasa del 1% al patrimonio del 1% más rico.
Cuestionó también la altísima rentabilidad de la banca privada, que según datos de AEBU ganó 320 millones de dólares solo en este semestre. Cerró su intervención con un saludo al SUNCA por el preacuerdo alcanzado tras cuatro meses de convenio vencido, y con un respaldo a los trabajadores de la Federación Uruguaya de la Salud (FUS) ante la situación del CASMU, exigiendo que cualquier reestructura no recaiga sobre el empleo o los salarios de los trabajadores.
Laura Martínez (FANCAP): «El 70% de los hogares pobres del Uruguay tienen a una mujer como referente principal»
Laura Martínez, dirigente de FANCAP y del PIT-CNT, dedicó buena parte de su discurso a hacer un balance del proceso del plebiscito por la seguridad social. Reivindicó la recolección de firmas como «una demostración de fortaleza del pueblo» y reconoció que «no logramos el objetivo deseado».
Aunque destacó avances en algunos aspectos contemplados en el diálogo social posterior, cuestionó los cambios de último momento que los desvirtuaron y criticó duramente la persistencia de las presiones del «capital internacional» y de los sectores vinculados a las AFAP, y dejó planteadas preguntas pendientes sobre las comisiones que cobran esas administradoras y las garantías sobre sus inversiones en el exterior.
La compañera dedicó un tramo extenso de su discurso a la desigualdad de género, recordando que el 70% de los hogares pobres tienen una mujer como referente principal, y persiste una brecha salarial del 27%, a la falta de cumplimiento de la cuota laboral para personas con discapacidad, y a los derechos de las personas migrantes, en el marco de la conmemoración de los 54 años del asesinato de Santiago Rodríguez Muela, ocurrido un 11 de agosto de 1972.
Martínez tuvo también palabras explícitas, al igual que Sergio Sommaruga, “para las compañeras y compañeros de ATSS, en conflicto por la situación en el Sanatorio Canzani, un servicio que, recordó, “es vital, como ya lo dijeron mis compañeros”, sumando también solidaridad con los trabajadores de la industria química y del Mides.
Cerró su intervención con un repaso detallado de situaciones que aquejan a entes y empresas del Estado, reclamando inversión, ingreso de personal y el fin de las tercerizaciones, en particular por la industria cementera de ANCAP, cuya negociación calificó de estancada frente al riesgo de cierre de plantas.
–El acto, como en cada movilización del PIT-CNT, tuvo una consigna implícita que atravesó las tres intervenciones: la defensa de lo conquistado como condición para seguir peleando por lo que falta.