En medio de las protestas por el asesinato de Mahsa Amini y otras mujeres por la Policía, el régimen iraní se ensaña con las regiones periféricas del país, donde las minorías étnicas sufren históricamente la discriminación de Teherán.
En medio de las protestas por el asesinato de Mahsa Amini y otras mujeres por la Policía, el régimen iraní se ensaña con las regiones periféricas del país, donde las minorías étnicas sufren históricamente la discriminación de Teherán.