La consigna “no a la guerra, no a la OTAN” es completamente inapropiada para el momento y para el acontecimiento. Ese eslogan hoy solo puede interpretarse o como regüeldo de la Guerra Fría o como mera yuxtaposición de males.
La consigna “no a la guerra, no a la OTAN” es completamente inapropiada para el momento y para el acontecimiento. Ese eslogan hoy solo puede interpretarse o como regüeldo de la Guerra Fría o como mera yuxtaposición de males.