La mayor parte de la izquierda mundial, en particular occidental no entiende nada de lo que está pasando ante sus ojos. En lugar de juzgar la situación en términos concretos de relaciones sociales, dominación colonial y derecho a la autodeterminación, la juzga en términos abstractos de guerra y paz. O peor aún, en términos de bloques, como si el pueblo ucraniano fuera solo el instrumento de una agresión imperialista (por lo tanto occidental), y como si Rusia fuera parte de un «campo antiimperialista» del que deberíamos desear la victoria.
