Madelyn se enamoró de un hombre uruguayo y convivió con él, algo que todavía agradece, porque asegura que su compañía la salvó. Eran tiempos en los que “comía un churrasco y lloraba, porque sabía que en Cuba mis hijos no lo podían comer.
Madelyn se enamoró de un hombre uruguayo y convivió con él, algo que todavía agradece, porque asegura que su compañía la salvó. Eran tiempos en los que “comía un churrasco y lloraba, porque sabía que en Cuba mis hijos no lo podían comer.