En medio del dolor ante la tragedia abierta con los sismos de este mes, hay motivos para ser optimistas de que, como dicen en las redes sociales, el sistema tiene fallas estructurales y está próximo al colapso. La energía telúrica puede crear una fuerza social y política que como el viejo topo venga desde el subsuelo con la energía política para tirar al vetusto y corrupto edificio...