En el centro, José Ignacio García.
Elecciones en Andalucía: Tras el vendaval de Adelante
Entrevista a David de la Cruz (Adelante Andalucía)
Manuel Garí
Viento Sur, 19-5-2026
Correspondencia de Prensa, 22-5-2026
David de la Cruz es actualmente concejal del Ayuntamiento de Cádiz y periodista de profesión. Militante de Anticapitalistas Andalucía y uno de los dirigentes de Adelante Andalucía ha vivido intensamente la campaña electoral y las emociones contenidas de la noche del recuento de votos el 17 de mayo pasado.
Manuel Garí. En primer lugar y, antes de nada, mis/nuestras felicitaciones en nombre de Viento Sur por el resultado obtenido por Adelante. Antes de entrar en valoraciones y lecciones políticas te pregunto en tanto que periodista cuales son los datos más relevantes que han ofrecido estos comicios.
David de la Cruz. Para mí hay tres claves espectaculares. La primera: históricamente nunca antes en Andalucía una formación había tenido un crecimiento así en cuatro años. Tenemos casos como los de Podemos, pero no era fuerza nueva y, por supuesto, un contexto absolutamente diferente. Pasar de 2 a 8 parlamentarios es histórico.
Lo segundo, incluso adelantamos a la extrema derecha en dos provincias. En Sevilla y Cádiz somos directamente tercera fuerza.
En Cádiz capital nos convertimos en la segunda fuerza. Y, en una extrapolación de datos con el resultado de todas las fuerzas política, aun sabiendo que cada elección es un mundo, [con este resultado] Adelante tendría la alcaldía.
Además, en los principales barrios obreros de las provincias de Cádiz y Sevilla, somos la primera fuerza.
M. G.: A la luz de lo que dices, dame un titular?
D. C.: Adelante Andalucía arrebata la mayoría absoluta del PP.
M. G.: Antes he mencionado la emoción contenida que mantuvisteis la noche electoral en el local del Centro Social la Yerbabuena en Jerez. ¿Esa expresión refleja las sensaciones políticas contradictorias ante los resultados?
D. C.: Efectivamente. Es cierto que los resultados para Adelante Andalucía son muy positivos, pero no estamos en política para sacar diputados. El objetivo era claro: echar a las derechas. Ahora nos vemos con un Gobierno en Andalucía en el que las políticas neoliberales, reaccionarias y racistas de PP y Vox se seguirán desarrollando durante cuatro años. Y eso implica mucho en términos de pérdida de derechos fundamentales y desmantelamiento de servicios públicos.
En realidad, Vox no avanza como se anunciaba, ha mostrado su verdadera cara fascista en la campaña y así lo hemos denunciado. Por otro lado, el marketing del PP en la campaña, presentando una supuesta moderación de Juan Manuel Moreno Bonilla, ha quedado al descubierto al seguir de una forma u otra de la mano de Vox al que a día de hoy está pidiendo que le deje gobernar. Sin embargo, hay dos factores que asediarán a la derecha. La primera, una oposición más fuerte, tenaz e incisiva con ocho parlamentarios de Adelante. La segunda, la organización y lucha en la calle donde estamos y, con redoblado esfuerzo, estaremos con la movilización social. Tal como dijimos en la noche electoral el fin del reinado de la derecha empezó el 17 de mayo.
M. G.: Hablemos de la campaña. ¿A qué se debe el eco y recepción que ha habido? Diversas gentes expertas han hecho hincapié en las novedades comunicativas que habéis empleado.
D. C.: Es verdad que se podría hablar aquí del discurso fresco y novedoso de José Ignacio (Anticapitalistas Andalucía, principal dirigente y portavoz de Adelante Andalucía, CdP), que combina un planteamiento profundamente político y a la vez muy sencillo de entender, con lo complejo que es eso. Se podría hablar también del uso de las redes o del lenguaje.
Pero para mí, hay dos claves fundamentales: en nuestra campaña no ha habido politiqueo, sino que se ha hablado de lo importante, de las cosas de comer que afectan a Andalucía: vivienda, sanidad, escuela y derechos. También, el trabajo militante, de hormiga, en cada conflicto, en cada municipio y en cada barrio de Adelante, y que lleva muchos años tejiéndose. Todo esto lo ha sabido tejer un candidato con el que la gente se siente identificado porque sufre los mismos problemas y porque habla desde la alegría, no desde el enfado.
M. G.: Otras comentaristas le han dado más importancia a la combinación de propuestas razonables por ser rupturistas (el qué) y otras a los elementos subjetivos (el cómo) ¿Cómo habéis combinado razón radical y emoción popular?
D. C.: Llenándolas de sentido común. Es que no es lógico que la vivienda sea para especular y no para vivir. Todo lo que no sea eso es antisocial y antinatural. No es lógico que haya bancos o fondos buitres con 7000 o 10 000 viviendas.
Es que tampoco es lógico que miles de millones de euros vayan para la Sanidad Privada mientras no hay cita de atención primaria en tu centro de salud. Es que no es lógico que recorten los impuestos para las grandes fortunas o haya una rebaja fiscal para el gimnasio, mientras aumentan los seguros privados porque las listas de espera son interminables.
Es que no es lógico que la comida de tu hijo en el colegio esté en manos de una multinacional que la cocina con productos pésimos a miles de kilómetros.
El capitalismo quiere llenar de lógica elementos que no lo son, que son profundamente antinaturales y antisociales. Y cuando se señalan, la mentira de ese sistema se cae, se descompone.
Y esto ocurre con el PP y con la extrema derecha, que te quieren hacer creer que el problema de la vivienda es la okupación y no el enriquecimiento de una minoría a costa de tu miseria.
M. G.: ¿A quién y a qué sectores os habéis dirigido fundamentalmente durante la campaña?
D. C.: A la gente andaluza. En su término más amplio. A la clase trabajadora. A la mayoría social diversa, heterogénea, a la que le quitan las mismas cosas el sueño cuando cae la noche. Al 99 por ciento de la población a los que le recorre las mismas preocupaciones. En definitiva, y creo que esto nos lo tenemos que grabar a fuego, a la mayoría social. Porque lo somos.
M. G.: En ese target ¿qué lugar ocupaba la juventud?
D. C.: Esa es una clave. Vox quiere canalizar el voto de la juventud. Se nos ha intentado hacer creer que la juventud es de derechas, es fascista, es racista…, y no es verdad. La juventud estaba huérfana de un mensaje. Y se ha demostrado. Cuando tú a la juventud le hablas de verdad, sin paternalismos, y le hablas de sus problemas, de las privatizaciones de la Formación Profesional, de la Universidad, de lo imposible que es emanciparse, de los empleos precarios, de la libertad para ser y sentir. Cuando hablas de eso, la pones en el centro y le muestras que la solución a sus problemas no pasa por mirar al lado, ni abajo, sino de señalar arriba, la juventud se siente identificada. Porque es buena, porque no es mala, porque existe un discurso más fuerte que, simplemente, el odio.
M. G.: ¿Habéis podido competir de tú a tú con Vox para dar salida política a la rabia y frustración de la juventud y de amplias capas de la clase trabajadora como en repetidas veces ha señalado José Ignacio García, el Gafa?
D. C.: No sólo hemos competido, sino que le hemos ganado en dos provincias. Tanto en Sevilla como en Cádiz. Todo esto con una parte ínfima de recursos de todo tipo en comparación con Vox. Lo cual demuestra que se abre un espacio. Y que esto sólo es el principio.
M. G.: Ya se sabe que cuando se hace un programa electoral son muchas las cuestiones que se incluyen y atienden, pero ¿cuáles han sido los ejes y temas fundamentales de la campaña?
D. C.: Vivienda, empleo, sanidad y educación. Desde una perspectiva de izquierda, ecologista, sostenible, feminista, inclusiva, pública e inclusiva. También, los problemas de los territorios, las comarcas y los municipios. Los problemas de movilidad y la ausencia de un transporte público; y digo ausencia, no digno, porque en muchos lugares no tiene presencia.
M. G.: Por parte de alguna gente se ha planteado que el resultado habría sido mejor de haber habido una sola candidatura a la izquierda del PSOE. ¿De haber habido una única candidatura, el efecto sería la adición de votos o los vetos cruzados como señalaron diversos comentaristas la noche electoral?
D. C.: Es evidente que no. Porque la realidad es que se ha ampliado el espacio. La candidatura tradicional de izquierda ha sacado el mismo número de parlamentarios que tenía, mientras que Adelante Andalucía lo ha multiplicado por cuatro. Por lo cual, hemos llegado a una gente que se sentía huérfana, que se decantaba por la abstención, que no se sentía identificada con ninguna propuesta. La hipótesis de Adelante Andalucía era la correcta. Andalucía necesitaba un partido soberanista de y para la clase trabajadora.
M. G.: Y, a su vez, te pregunto ¿cuáles son las diferencias políticas básicas entre ambas candidaturas que aconsejan la existencia de las dos?
D. C.: Hay diferencias. Algunas programáticas. Pero hay dos que para mí son principales.
La primera, que somos una fuerza andalucista, que toma las decisiones sobre el territorio y en el territorio, que no depende de Madrid, sino que habla y pone en el centro a Andalucía, sin que nadie le teledirija.
La segunda, que no aspiramos a ser subalternos del PSOE, no cogobernamos con el PSOE, no somos cómplices de sus políticas, ni negociamos entrar por cuatro sillones. La independencia del bipartidismo es absoluta.
Luego hay otras cuestiones como las limitaciones de mandato o los relevos de los cuadros, que no creo que sean únicamente simbólicas, sino políticas, porque demostramos que no venimos para hacer carrera política, sino para cambiarlo todo. Nos implicamos dando el mayor de los esfuerzos unos años y después nos vamos de las instituciones y seguimos luchando.
M. G.: Hablemos del futuro inmediato. ¿Qué vais a hacer ante la investidura de Juan Manuel Moreno y la eventualidad de que Vox exija entrar en el gobierno?
D. C.: Votaremos en contra. Nos oponemos rotundamente a la extrema derecha, pero también a la derecha extrema. Porque en el fondo es lo mismo, sólo cambia las formas matonas por la sonrisa. Y, por eso, nos van a tener enfrente desde el primer minuto. Hasta que podamos echarlos.
M. G.: ¿Qué nueva relación vais a mantener con Por Andalucía? Obviamente la unidad de acción en la movilización por reivindicaciones populares se dará, pero se te ocurren líneas de colaboración en el Hospital de las Cinco Llagas (por cierto, vaya nombre del edificio para una sede parlamentaria).
D. C.: Somos organizaciones políticas diferentes, pero no adversarios. Y lo hemos demostrado durante la campaña. Adelante Andalucía siempre ha tenido claro dónde está el enemigo, siempre, también en los años anteriores. No todas las organizaciones pueden decir lo mismo. Y partiendo de esa premisa fundamental, se construirá una relación consciente de que existirá unidad de acción y parlamentaria en muchas cuestiones vitales. Porque al final seremos el bloque de contención a las políticas de PP Y Vox. Poniendo en el centro el blindaje y la conquista de los derechos fundamentales como la sanidad, la educación o las políticas de vivienda, entre otras muchas cuestiones.
M. G.: ¿Cuáles son las tareas centrales de Adelante Andalucía en el terreno de su construcción tras el éxito obtenido en los barrios populares de las ciudades y en tantos pueblos?
D. C.: Además de la necesidad de implantación, de manera más profunda, especialmente en Jaén y Almería, las únicas dos provincias sin representación, es fundamental profundizar y realizar un trabajo militante en los territorios tras el respaldo electoral, una organización que esté en los conflictos que se abran, que tejan organización y que tengan como objetivo la transformación. Ahora con el grupo parlamentario tendremos herramientas para aumentar y profundizar en ese trabajo de construcción porque los cambios sólo se dan desde las bases, porque los proyectos políticos deben estar sujetos a la militancia, a las raíces y a los conflictos cotidianos. No lo entendemos de otra manera.
M. G.: En el panorama electoral hay dos convocatorias que marcarán un hito para Adelante Andalucía: las elecciones generales y las municipales. Ambas van a ser un importante reto. ¿Vais a presentar candidaturas a las Cortes? ¿Pueden ser las elecciones municipales un buen campo de trabajo para consolidar un proyecto andalucista de y para la clase trabajadora?
D. C.: La primera, sí, por supuesto. Necesitamos una fuerza de izquierdas andalucista en las Cortes que sea determinante para que nuestro territorio deje de ser tratado como una periferia política. Los problemas de Andalucía deben situarse, por una vez, en el centro. Y aspiramos a estar en el Congreso y a ser determinantes.
Y respecto a lo segundo, por supuesto. Creemos profundamente en el municipalismo y en la capacidad para transformar los problemas del día a día. El municipalismo es la institución más cercana a la gente. Y servirá para la consolidación. En Cádiz y otras ciudades y municipios somos segunda fuerza por lo que la gente demanda que estemos.
M. G.: Finalmente, también te felicito ¿cómo no? por la copa que ganó justamente el 17 el equipo de fútbol en el que juegas.
D. C.: Jajaja, tenía que jugar, Manolo. A los compañeros no se les falla en los momentos decisivos. Tú nos lo has enseñado.