Historia – «Se siguieron encontrando huesos de comuneros en los sótanos de París hasta los años 20». [Michèle Audin – Entrevista]

Antoine Flandrin

Le Monde, 18-3-2021

Traducción de Correspondencia de Prensa, 19-3-2021

La matemática y escritora Michèle Audin [Argel, 1954] lleva publicados cinco libros sobre la Comuna, entre ellos dos ficciones publicadas por Ediciones Gallimard, Comme une rivière bleue (2017) y Josée Meunier. 19, rue des juifs, que acaba de publicarse (Ediciones L’Arbalète). En La Semaine sanglante (Libertalia) examina críticamente el trabajo de recuento del número de víctimas de la semana del 21 al 28 de mayo de 1871, durante la que la Comuna fue violentamente reprimida por el poder de Versalles, y propone una nueva estimación de las mismas.

-¿Cómo nació la idea de escribir sobre la “Semana Sangrienta”?

Para las personas de mi generación que como yo, se criaron en una familia comunista, la Comuna de París forma parte del patrimonio genético. Tenía 17 años la primera vez que fui al Mur des Fédérés [un lugar conmemorativo en el cementerio Père-Lachaise de París]. Fue con motivo del centenario, en 1971. Me impresionó. Luego, a partir de 2014, investigué mucho para escribir mis dos novelas sobre la Comuna.

Ahora bien, cuanto más me interesaba por el tema, más me daba cuenta de que, aunque sabemos que esas pocas semanas de esperanza acabaron en una masacre, nadie sabe exactamente qué ocurrió ni cuántas personas fueron asesinadas, especialmente durante la “semana sangrienta”. Lo menos que podemos hacer es no dejar que vuelvan a desaparecer. He examinado el recuento de muertes, de forma seria, utilizando todas las fuentes que he podido encontrar.

-¿Por qué este recuento sigue siendo un tema controvertido?

Desde el 2 de abril de 1871, el gobierno instalado en Versalles dirigió una guerra criminal contra esa revolución. Durante la “semana sangrienta”, cada uno de sus movimientos en París fue seguido de masacres en los distritos conquistados. Los vencedores se apresuraron a escribir la historia del acontecimiento, al igual que algunos de los vencidos. Pero el estado de ciertas fuentes dice mucho sobre la dilución y las falsificaciones realizadas a partir de junio de 1871 por las autoridades.

Un análisis riguroso de esas fuentes demuestra que el número de desconocidos enterrados en los cementerios parisinos no es de 6.500, como decía el historiador “versallesco” Maxime Du Camp [1822-1894] hacia 1879, sino de al menos 10.000. Se puede confirmar que muchos cuerpos nunca llegaron a los cementerios, como había demostrado el periodista radical Camille Pelletan [1846-1915] y que las estimaciones más altas, en torno a 15.000 o 20.000 muertos, no son para nada desmesuradas.

-¿Cómo ha llegado a estas nuevas estimaciones?

Me basé esencialmente en los registros de entierros de los cementerios de París y de sus alrededores. Son también bastante completos para el periodo no menos fatídico del 2 de abril al 20 de mayo. Sin embargo, no es así en el caso de la “semana sangrienta”, durante la cual los cementerios vieron llegar los cadáveres recogidos en las calles por lotes de cincuenta o más. En algunos cementerios hubo un poco de pánico y los empleados esperaron hasta quince días antes de registrar los entierros. En otros, el registro está relativamente bien conservado, como en el de Montparnasse.

Algunos historiadores dejaron de contar los muertos el 30 de mayo. Pero si tomamos el primer registro del cementerio, el de Montmartre, por ejemplo, observamos que el 31 de mayo llegaron 492 cadáveres de personas desconocidas. Para calcular la cantidad de muertos de la “semana sangrienta”, hay que examinar, por consiguiente, todos los documentos sobre los desconocidos enterrados en los cementerios entre el 22 de mayo y el 22 de junio. Algunos de estos documentos no habían sido consultados nunca antes.

-¿Qué información le han proporcionado esos documentos?

Por ejemplo, que la cantidad de muertos comunicada por el director de los cementerios a Maxime Du Camp fue minimizada. Esta misma historiografía mantuvo durante mucho tiempo que muchos cuerpos enterrados fuera de los cementerios, sobre todo en plazas o solares, habrían sido exhumados y finalmente enterrados en los cementerios, lo que no es cierto. En el subsuelo de París se encontraron huesos de comuneros incluso en los años 20, especialmente cuando fueron excavados los túneles del metro. Esos y muchos otros no fueron contabilizados. Así que es probable que nunca sepamos con exactitud cuántas personas fueron asesinadas durante la “semana sangrienta”.