Estados Unidos – Una de cada diez personas pasa hambre, mientras Trump sólo piensa en los resultados de las elecciones. [Mike Ludwig]

A l’encontre, 14-11-2020

Traducción de Ruben Navarro – Correspondencia de Prensa, 15-11-2020

Los datos federales muestran que casi el 11% de los adultos -incluidos el 14% de los adultos que viven con niños- declaran que no tienen alimentos suficientes en su casa. Las esperanzas de que el Congreso adopte otro plan de emergencia para ayudar a luchar contra la pandemia antes de fin de año se desvanecen, mientras que la única preocupación del presidente Trump es la de tratar de invalidar las elecciones que perdió.

La recuperación económica es más lenta ya que los Estados Unidos registran una cantidad creciente de  infecciones, hospitalizaciones y muertes relacionadas con el Covid-19, lo que amenaza con obligar a las ciudades y estados con altas tasas de infección al confinamiento para evitar que los hospitales se vean desbordados. El propio gobierno federal estima que 10 millones de personas -incluidos 4 millones de niños- van a quedar por debajo del nivel federal de pobreza a finales de 2020, debido a que las prestaciones excepcionales de desempleo terminan en diciembre, sin que haya más ayuda del Congreso.

Pero Donald Trump se centra ahora en su intento de invalidar las elecciones, multiplicando la desinformación y las referencias a las teorías conspirativas, al tiempo que su equipo de campaña presenta demandas infructuosas para impugnar el resultado de las elecciones. Las negociaciones entre la administración Trump y la Presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, sobre la asistencia frente a la pandemia fueron interrumpidas en octubre. Los funcionarios de la administración dijeron que era poco probable que tomaran la iniciativa de volver a la mesa de negociaciones, dejándola en manos del Partido Republicano (GOP), es decir del líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell, según el Washington Post. Esta semana, Mitch McConnell trató de presentar el comportamiento sin precedentes de Donald Trump como normal, argumentando ante el Senado que Trump tiene todo su derecho a impugnar las elecciones ante los tribunales.

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El Congreso no logró llegar a un acuerdo sobre la ayuda para sobrellevar las consecuencias de la pandemia desde la adopción de la Ley CARES [CARES Act] de 2,2 billones de dólares en la primavera de 2020, mediante la cual se otorgaron cheques de incentivo económico [de consumo] de hasta 1.200 dólares para un contribuyente elegible soltero 1.

Cuando todas las miradas ya están puestas en las próximas elecciones en Georgia [elección de dos senadores el 5 de enero de 2021], las que podrían arrebatarle el control al Senado, 2 McConnell dijo que la prioridad es adoptar otro plan de asistencia para la pandemia antes de que termine el año. Sin embargo, presiona para que se adopte un paquete de estímulos «altamente focalizados», muy similar a la propuesta de 500.000 millones de dólares que los demócratas rechazaron hace unos meses con el argumento de que la ayuda económica era insuficiente.

Los demócratas habían presentado la llamada HEROES Act, un plan que inicialmente tenía un valor de 3,4 billones de dólares en total, con 2,2 billones de dólares en cheques de 1.200 dólares para cada ciudadano soltero [un aumento de la elegibilidad con respecto a la CARES Act], así como la asistencia, más que necesaria, para los gobiernos estatales y locales. Pero McConnell se negó sistemáticamente a debatir el proyecto en el Senado, donde los conservadores, que desconfían siempre del gasto social, se rebelaron contra las medidas de compromiso propuestas por la administración Trump y los moderados, por lo que, a finales de septiembre, los demócratas recortaron en 1 billón de dólares la suma prevista en la HEROES Act, tal y como había sido aprobada por la Cámara de Representantes en mayo.

En las negociaciones, Nancy Pelosi, el líder de la minoría del Senado Chuck Schumer y otros demócratas de alto nivel exigen que los republicanos abandonen su apoyo a los esfuerzos de Trump para invalidar las elecciones y adopten medidas de lucha contra la pandemia.

«¿Qué es lo que piensan? La gente está sufriendo», dijo Nancy Pelosi en una conferencia de prensa el jueves 12 de noviembre. «Parece que tuvieran un bloqueo mental [sic] que les impide hacer algo justo».

Los observadores estiman que desde que Pfizer publicó los datos preliminares que muestran que su vacuna contra el Covid-19 tendría una eficacia del 90 por ciento, es muy poco probable que los senadores republicanos adopten un plan de incentivos sólido. Sin embargo, la vacuna está aún en fase de prueba y todavía no ha sido aprobada por las autoridades federales reguladoras. Las asociaciones de defensa de los consumidores advirtieron esta semana que los datos preliminares de Pfizer no muestran si la vacuna es segura ni tampoco su eficiencia para prevenir el Covid-19 en poblaciones vulnerables.

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El martes 10 de noviembre, Mitch McConnell señaló que el desempleo había bajado al 6,9% [una cifra oficial que elimina, entre otras cosas, a todos aquellos que han dejado de buscar trabajo; las estimaciones no oficiales más serias sitúan el desempleo real en el 11%], lo que demuestra, a su juicio, que el plan de ayuda de emergencia debe ser «muy específico». Sin embargo, el desempleo podría aumentar de nuevo si la tercera ola de Covid-19 obliga a ampliar el confinamiento a más regiones del país. El miércoles 11 de noviembre, Illinois emitió directivas instando a la gente a quedarse en casa, y la ciudad de Chicago prepara un comunicado oficial sobre las restricciones de circulación a partir del lunes 16 de noviembre. Es probable que otros estados y ciudades también hagan lo mismo. En un solo día, el jueves 12 de noviembre, se registraron 153.000 nuevos casos de Covid-19 en los Estados Unidos, el país ha contabilizado más de un millón de nuevos casos en los últimos 10 días, más que cualquier otro en el mundo.

A pesar del informe positivo sobre el empleo citado por Mitch McConnell, cerca de un millón de personas solicitaron el seguro de desempleo la semana pasada [incluyendo 709.000 para el Seguro de Desempleo (UI) y 298.000 para la Asistencia por desempleo debido a la pandemia (PUA) con duración de 39 semanas para quienes no tienen acceso a UI], más que durante toda la Gran Recesión, según el Economic Policy Institute (EPI) [ver el gráfico del EPI al final del artículo]. Muchos trabajadores están llegando al final de la cobertura de desempleo mientras que la pandemia se prolonga -la cantidad de pedidos al Estado se redujo en 436.000 la semana pasada- y las asignaciones federales de emergencia para el desempleo expirarán el 26 de diciembre si no hay una iniciativa del Congreso.

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Mientras tanto, la economía no se ha recuperado de los estragos causados por la pandemia, ya que el poco apoyo que queda del programa inicial de ayuda está disminuyendo y son los hogares de bajos ingresos y las familias de color los que más sufren las consecuencias, según el Center on Budget and Policy Priorities. Unos 80 millones de adultos -aproximadamente uno de cada tres- dicen que no tienen suficiente dinero para cubrir los gastos básicos como la comida, el alquiler y las facturas médicas, de los cuales el 40 por ciento son hogares con niños.

Casi uno de cada seis inquilinos está atrasado en el pago del alquiler, con el 26% de las familias negras y el 18% de las familias latinas, según el análisis del Center’s analysis of federal data. Existen algunas protecciones federales para los inquilinos, pero los demócratas quieren una moratoria más firme sobre los desalojos como parte del programa de recuperación económica. Muchos intentos de los propietarios para desalojar a los inquilinos han sido denunciados en todo el país.

Cerca de 24 millones de adultos -10,9% de la población- declararon que su hogar a veces o muy a menudo no tuvo suficiente para comer en la última semana, según los datos recogidos a mediados de octubre. Entre el 8 y el 14% de los adultos con hijos indicaron que sus hijos a veces o muy a menudo no tienen suficiente para comer. En comparación, el año pasado, sólo el 3,7% de los adultos había declarado que su hogar había pasado hambre durante todo el año 2019.

Las tasas de subnutrición son mucho más elevadas en los hogares negros y latinos, donde las probabilidades de que los miembros de la familia trabajen en sectores de bajos salarios son mayores y son también esos sectores los que han registrado pérdidas masivas de puestos de trabajo debido a la pandemia. Alrededor del 19% de los hogares negros y el 18% de los hogares latinoamericanos informaron  que no habían tenido suficiente comida a veces o muy a menudo en los últimos siete días. En octubre, la administración Trump recurrió a la Corte Suprema para tratar de bloquear la ayuda alimentaria de emergencia (Supplemental Nutrition Assistance Program) para las familias más pobres del país.

Cuando el jueves 12 de noviembre, demócratas y republicanos volvieron al Capitolio [sede de ambas cámaras], no hubo ningún avance en los programas de asistencia ante la pandemia. Los demócratas defienden su propuesta modificada de 2,2 billones de dólares y atacan a los republicanos por centrarse en los esfuerzos de Trump para invalidar los resultados de las elecciones. McConnell reiteró su voluntad de que el Congreso adopte un nuevo paquete de medidas de incentivo, pero sigue manteniendo su propuesta de 500.000 millones de dólares. «Supongo que [Nancy Pelosi] y el líder del Senado demócrata [Chuck Schumer] siguen buscando un plan mucho más ambicioso», dijo. «Pero no estamos dispuestos a seguirlos en esa dirección». [Artículo publicado en Truthout, 13-11-2020.

EEUU1511 II
Desempleo según los diferentes programas, 23-3-2019 al 24-10-2020  

Nota

  1. 400 dólares para las parejas y 500 dólares por niño
  2. Los republicanos tienen 50 senadores y los demócratas 48. Si los demócratas consiguieran que sus candidatos fueran electos en el estado de Georgia, obtendrían un empate 50/50. En ese caso, la vicepresidencia sería decisiva en un voto de empate. La vicepresidenta electa es Kamala Harris. (Redacción A l’encontre)