El derrumbe de la economía en Venezuela, la brutal caída de las condiciones de vida de la clase trabajadora y la férrea represión política y sindical del régimen chavista, son los responsables, una vez más, de destruir en la conciencia de miles y miles de trabajadores de Venezuela y del mundo entero, la posibilidad de albergar la utopía de construir un mundo socialista libre de la explotación capitalista y de cualquier tipo de opresión.
