Se trata de la primera reducción de la jornada laboral en 38 años. Desde la Constitución de 1988, se han sucedido diferentes gobiernos en el poder sin adoptar medidas concretas para reducir la jornada, incluidos los gobiernos del PT bajo los mandatos de Lula y Dilma. Si ahora la propuesta avanzó, fue porque millones de trabajadores presionaron en las calles y en las redes sociales.
