India – La victoria de los agricultores. Las maniobras y alianzas electorales de Modi. Desafíos para la izquierda. [Radical socialist]

Declaración de Radical socialist (India) *

A l’encontre, 25-1-2021

Traducción de Ruben Navarro – Correspondencia de Prensa, 27-11-2021

Tras más de 15 meses de movilizaciones de los agricultores, el Primer Ministro indio, Narendra Modi, tuvo que aceptar finalmente la derrota y anunció la derogación de las tres leyes agrícolas [véase A l’encontre, 24 de nobiembre: ]. Se trata, efectivamente, de una victoria histórica.

El régimen de Modi había conseguido desmantelar el movimiento anti-NRC/CAA [National Register of Citizens/Citenzenship Amendment Act, una ley aprobada por el Parlamento en diciembre de 2019; la que, por primera vez, utiliza un criterio religioso para determinar la ciudadanía india y discrimina así a los musulmanes], organizando los disturbios de Delhi [que dejaron decenas de familias musulmanas muertas en febrero de 2020] y metiendo en la cárcel a activistas anti-Hindutva [Hindutva: «Cultura de raza hindú»: ideología de extrema derecha a favor de la homogeneización de esta mayoría].

La movilización de los agricultores representó un segundo desafío formidable para el régimen de Narendra Modi. Los miembros del Radical Socialist saludan la voluntad inquebrantable y la perseverancia de tantos agricultores, de sus familias y de quienes los han apoyado, que obligaron a este régimen autoritario a inclinarse. La lección positiva que tenemos que sacar es que sólo un movimiento profundamente arraigado en el pueblo y de carácter antineoliberal puede desafiar masivamente a este gobierno de extrema derecha Hindutva.

El momento elegido por Modi [19 de noviembre] para realizar su anuncio es significativo en dos sentidos. En primer lugar, es el día del Gurpurab, una fiesta que hace referencia al nacimiento del primer Gurú de los sijes [o sikhs]: Gurú Nanak Dev Ji. Esta táctica es reveladora de una apreciación importante del régimen de Modi: no quiere contrariar a la minoría sij y quiere incluirla en su concepción de lo que constituye la «comunidad hindú-indígena ampliada». La movilización de los agricultores significó un indicio de esperanza para los musulmanes en el actual ambiente comunitarizado, les permitió tomar consciencia de que no están solos en la lucha contra la extrema derecha hindú. La oposición de los agricultores fue una especie de freno a la agresividad de la Hindutva.

En segundo lugar, están las próximas elecciones, especialmente las de Uttar Pradesh y del Punyab. La importante asamblea de agricultores [Mahapanchayat] de Muzaffarpur [ciudad del estado de Bihar] y la opinión pública contra el gobierno de Uttar Pradesh -tras el incidente de Lakhimpur Kheri [el 3 de octubre, un vehículo todoterreno de gran tamaño embistió a los agricultores que protestaban y mató a cuatro personas]- son indicadores del creciente descontento con el gobierno del BJP (Partido Bharatiya Janata-Partido Popular Indio).

El Bharatiya Kisan Union [el sindicato de agricultores: BKU], dirigido por Rakesh Tikait [que es su portavoz, miembro de una familia de dirigentes casi hereditarios], tiene un pasado turbio en el estado de Uttar Pradesh: en 2013, tras la muerte de tres hombres hindúes, se produjo un pogromo después de una Mahapanchayat [asamblea de campesinos] organizada por el BKU conjuntamente con el BJP. Una denuncia judicial implica a los hermanos Tikait por haber provocado esta violencia comunitaria. Naresh Tikait [el hermano mayor y presidente del BKU] dijo que habían sido engañados por el BJP. ¿Se retractará ahora el BKU de sus antiguos aliados políticos? Cabe esperar que el BJP intente polarizar aún más la situación, como lo hizo durante las protestas contra el NRC/CAA.

El Akali Dal [partido político sij] saludó la decisión de derogación [anunciada por Modi]. Sólo el tiempo dirá si renueva su alianza con el BJP. El ex primer ministro del Punjab, Amarinder Singh [último mandato, del 16 de marzo de 2017 al 19 de septiembre de 2021], ya formó un nuevo partido [Punjab Lock Congress-Punjab People’s Congress, el 2 de noviembre de 2021] y expresó su voluntad de trabajar con el BJP en las próximas elecciones en el Punyab.

La izquierda india

Ha llegado el momento de que la izquierda haga también una introspección. Si bien la izquierda ML [Partido Comunista de la India-Marxista-Leninista, Maoísta] tiene razón al criticar la constante preocupación por las elecciones por parte de la izquierda tradicional, en lugar de priorizar el apoyo a los movimientos, es importante subrayar que el trabajo de masas no significa ignorar la política electoral. No olvidemos que fueron las elecciones las que llevaron a la derecha Hindutva al gobierno y si el BJP se vio obligado a derogar las tres leyes, fue por motivos electorales.

La izquierda india debe proponer una estrategia de lucha alternativa a las masas populares, una estrategia centrada en la organización paciente de los movimientos de los trabajadores y de masas, con la mirada puesta en la política electoral, pero no subordinada a la lógica del parlamentarismo.

El proceso de privatización y de regresión del campesinado son fenómenos que llevan ya décadas. Los trabajadores se esfuerzan por ganarse la vida mediante el trabajo asalariado combinado con el autoempleo, incluida la agricultura. La alianza ocasional de los maoístas con los fundamentalistas sijs en la lucha de los agricultores es un producto de su visión ortodoxa que presagia peligrosas consecuencias en el futuro. El papel de la agitación y las protestas que conducen a la construcción del movimiento es fundamental. Los socialistas siempre han subrayado que la organización paciente de los trabajadores y trabajadoras, así como de los campesinos fuera del parlamento decide el destino de la sociedad, incluso si hacemos, cuando es posible, un uso táctico de los mecanismos parlamentarios.

El monstruo sigue vivo y respirando en nuestra nuca. La pauperización de los trabajadores va a seguir como antes de las tres leyes agrícolas. Los pequeños agricultores seguirán siendo empujados a los al costado del camino y los agricultores marginales quedarán directamente excluidos, mientras que para los agricultores dalits [‘intocables’] quedará la tortura. El fantasma de la NRC/CAA todavía se cierne sobre la minoría musulmana.

Los militantes de izquierda y musulmanes, los militantes dalits y los intelectuales siguen pudriéndose en las cárceles. Todavía hay muchas cosas por las que luchar, como la retirada del proyecto de ley de modificación de la electricidad [aprobado en agosto de 2021 y que da un mayor protagonismo al sector privado, centralizando el sistema de distribución e imposibilitando el acceso a la electricidad de los sectores sociales más vulnerables].

A eso hay que agregar la obtención de la garantía legal del PSM (Precio Mínimo de Apoyo) para todos los cultivos.

El surgimiento del movimiento campesino suscitó la esperanza de una política de izquierda renovada, pero hasta ahora, la izquierda no ha sido capaz de salir de sus obsoletos refugios ideológicos, a pesar de que su participación en esta lucha la ha ayudado a crecer, al menos, y claramente, en el Punyab.

Es hora de que la izquierda reexamine sus elaboraciones y se reconstruya. Radical Socialist se une a la multitud de agricultores, de ciudadanos y ciudadanas comprometidos para celebrar lo que significó un claro revés para el gobierno autoritario del BJP. La trágica muerte de más de 700 agricultores no fue en vano. Esperamos que esta victoria sea un trampolín para construir una alianza entre los trabajadores, los agricultores y los grupos oprimidos, una alianza que se oponga a las reformas del código laboral y a los ataques contra las libertades civiles y que conduzca a la necesaria transformación social.

¡Nuestro homenaje a los mártires! ¡No a la privatización

¡Justicia para las víctimas de Lakhimpur! ¡Castigo a los culpables!

¡Que se retiren todas las acusaciones contra los agricultores!

(Publicado en Radical socialist)

* “Radical Socialist se inscribe en la tradición del marxismo revolucionario tal y como lo desarrollaron y lo encarnaron Marx, Engels, Luxemburgo, Lenin y Trotsky».