Brasil – Derrota del bolsonarismo, victoria de la centro-derecha, fortalecimiento del PSOL. [Rudá Ricci – Entrevista]

IHU-On-line, 17-11-2020

Traducción de Ernesto Herrera, Correspondencia de Prensa, 17-11-2020

-IHU On-Line – ¿Qué revela el resultado de las elecciones municipales de este año sobre la política y la democracia en nuestros tiempos? En las últimas elecciones, reinó el discurso de lo nuevo. En esta, el viejo juego de intereses privados y partidistas volvió a la escena?

Rudá Ricci – Lo que podemos decir – ya que todavía estamos cruzando datos – es que el votante fue moderado, votando por los ya conocidos. También podemos decir que el bolsonarismo fue ampliamente derrotado en las elecciones para las alcaldías (prefeituras), pero no ocurrió lo mismo en relación con las Cámaras Municipales.

En muchos grandes centros urbanos, los candidatos más combativos – en su mayoría jóvenes influyentes de las redes sociales – fueron elegidos con cierta holgura. También se puede afirmar que el PSOL está comenzando a emparejar la potencia política del PT, especialmente en el Sureste. La mayoría de los alcaldes elegidos en la primera vuelta provienen de partidos de centro o de centro-derecha: MDB, PSD, PP, DEM (más de 240 alcaldes elegidos cada uno).

-¿Cuál es su análisis de los resultados de las elecciones en las principales capitales del Norte, Noreste, Sureste y Sur?

La izquierda salió muy mal en Belo Horizonte y en Río de Janeiro. Sin embargo, en San Pablo un nuevo liderazgo surgió con gran fuerza. De hecho, [Guilherme] Boulos y [Luiza] Erundina ayudaron a elegir un gran contingente de concejales en San Pablo, ocho concejales, el mismo número que el PT (con Eduardo Suplicy, el concejal con más votos en el país). En Vitória, [João] Coser [del PT] pasó a la segunda ronda y permaneció empatado  con su oponente desde el comienzo de la campaña.

El Norte y parte del Noreste era donde la derecha se desenvolvía bien en las capitales. En el Noreste, los candidatos de la derecha ganaron la primera ronda o están en la segunda ronda en ocho de las nueve capitales; la izquierda estará en la segunda ronda en cuatro capitales. En el Norte, la izquierda tiene posibilidades reales sólo en una capital.

En el Sur, la izquierda aparece adelante en Porto Alegre, pero en Curitiba ni siquiera se araño, y en Florianópolis fue sólo una promesa que no se cumplió. De hecho, los frentes de izquierda no funcionaron en estas elecciones, reforzando la idea de que el voto del votante brasileño medio es profundamente presidencialista: vota en el nombre, no en el bloque político-ideológico.

-La pandemia de 2020 trajo una serie de cuestiones al debate, como la emergencia climática, la concepción de otra lógica económica, la necesidad de un ingreso básico e incluso un redimensionamiento del poder y de las acciones del Estado. Basándose en el resultado de las elecciones, ¿cómo deberían evolucionar estos debates? ¿Y cuáles deberían ser los reflejos de las elecciones presidenciales?

Si pensamos en las 100 ciudades más grandes del país, que albergan al 55% de los brasileños, la situación parece muy ventajosa para los partidos de centro o centro-derecha, seguidos por los de centro-izquierda. La pandemia hizo que la tasa de abstención saltara del 17% al 30%. Creo que el tema de las elecciones de 2022 se polarizará entre las salidas económicas y la supervivencia de los más pobres (o la reconstrucción de sus esperanzas tras la pérdida de empleos e ingresos en 2020).

-¿Cuáles son las salidas a los problemas sociales que tenemos en Brasil, más allá de la política tal como la conocemos? ¿Cómo ve la propuesta de los teóricos, como el francés Gaël Giraud, que sugieren una conversión espiritual y política para transformar realmente las instituciones sociales que deben ser modificadas?

-La izquierda brasileña debe dejar de tener miedo de decir su nombre. Tiene que posicionarse claramente y dejar de intentar acercarse a una agenda liberal o social-liberal. El PT está siendo castigado por haberse alejado de los movimientos sociales y de la acción en los barrios más vulnerables socialmente y por haber hecho política de “alto nivel”, todo lo que el PT luchó cuando fue creado. El PSOL comienza a fortalecerse porque su imagen es muy cercana a la del PT en los años 80.

El Brasil, en lo que respecta a la desigualdad social, está hoy muy cerca de lo que estaba en el decenio de 1980, con el aumento de la profunda fragmentación de los intereses y la desconfianza en el espacio y las autoridades públicas. La campaña de Boulos y Erundina, en este sentido, apuntaba a una lectura y práctica correcta para este siglo. Hubo uno u otro «aggiornamento» en el PT, pero fue episódico, como ocurrió con las candidaturas colectivas en Belo Horizonte y que eligió una de las dos lugares que el PT ocupará en la Cámara Municipal de la capital de Minas Gerais. El Colectivo puso en marcha 10 iniciativas en las que participaron una pluralidad de líderes y programas, desde los derechos de los homosexuales, bisexuales y transexuales hasta la salud pública, desde la cultura hasta la lucha antirracista, desde la lucha por el transporte público hasta el feminismo. Fue un aliento del siglo XXI, como lo fue la candidatura Boulos/Erundina.

-¿Quiere añadir algo más?

Sólo destacar algunos números organizados por Breno Altman.

-Electores de izquierda:

Los votos en los candidatos del PT para alcalde, en 2020, aumentaron un 2,53% con respecto a 2016, de 6.795.749 a 6.967.553.

El PSOL fue de 2.098.633 a 2.233.374, un 6,42% más.

El PCdoB cayó 33,52%, de 1.781.388 a 1.184.243.

La izquierda cayó de 10.675.700 a 10.385.170, bajando un 2,72%.

-Concejales de izquierda:

El PT eligió 2.584 concejales en 2020, contra 2.815 en 2016, lo que supone una caída del 8,21%.

El PSOL eligió a 75, contra 56 antes, con un aumento del 33,93%.

El PC de B hizo 678 asientos municipales ahora, contra 1.010 en 2016, un 32,87% menos.

La izquierda fue de 3.881 a 3.337 concejales, bajando un 14,02%.

-Municipios de la izquierda

El PT eligió 254 alcaldes en la primera ronda de 2016, contra 174 en 2020, una caída del 31,50%.

El PCdoB fue de 81 a 45, con una disminución del 44,44%.

El PSOL subió un 100%, de dos a cuatro.

La izquierda pasó de 337 a 223, bajando un 33,83%.

Todavía tenemos segunda ronda.

* Rudá Ricci es graduado en Ciencias Sociales por la Pontificia Universidad Católica de San Pablo – PUC-SP, tiene una maestría en Ciencias Políticas por la Universidad Estatal de Campinas – Unicamp y un doctorado en Ciencias Sociales por la misma institución. Es director general del Instituto Cultiva, profesor del máster en Derecho y Desarrollo Sostenible de la Escuela Superior Dom Helder Câmara y columnista político de Band News. Es autor de Terra de Ninguém (Unicamp, 1999), Dicionário da Gestão Democrática (Autêntica, 2007), Lulismo (Fundación Astrojildo Pereira/Contraponto, 2010) y coautor de A Participação em São Paulo (Unesp, 2004), entre otros.