Colombia: A propósito de la coyuntura política, más allá de los resultados del plebiscito

Colombia

Reflexiones a propósito de la coyuntura política, más allá de los resultados del Plebiscito del 2 de octubre

Daniel Libreros Caicedo *

Bogotá, 17 octubre de 2016

El primer aspecto a tener en cuenta en el resultado del plebiscito realizado el 2 de octubre, es el de que las fuerzas gubernamentales lo redujeron al apoyo al Presidente Santos quien en medio de una crisis de legitimidad y con encuestas de favorabilidad escasas, pretendía salir a flote, ganar los aplausos de la comunidad internacional y colocar condiciones hacia las presidenciales del 2018 con la culminación exitosa del proceso de negociación política mediante la consulta  plebiscitaria. Una aprobación sin mucho ruido, con mayorías parlamentarias adocenadas y con giros presupuestales, no era suficiente. Incluso, el mecanismo plebiscitario no era una exigencia jurídica para culminar el proceso aprobatorio de los acuerdos negociados en La Habana .

Por estas mismas razones colocó como coordinador de campaña al expresidente Cesar Gaviria quien, entre otros antecedentes, además de haber oficializado las reformas neoliberales en los inicios de la década de 1990, dio orden en ese entonces de bombardear a la dirección de las FARC  en “Casa  Verde”.

El diseño de la campaña internacional en favor del Sí, a la medida del gobierno, fue el de presentarle a los capitalistas foráneos las bondades del acuerdo para futuros negocios. Este mensaje anunciaba nuevos  espacios de inversión para el extractivismo y la agroindustria en  las zonas en las que el enfrentamiento bélico no lo había  permitido y la supuesta mejora de los indicadores económicos del país con esas inversiones.  .

A los capitalistas internos les ofreció las mismas posibilidades de negocios y en particular la aprobación de una reforma tributaria que les preocupa por cuanto la vienen exigiendo desde hace varios meses las  “calificadoras internacionales de riesgo” a causa de la caída en los precios del petróleo. En el último Congreso de la Asociación Nacional de Industriales-ANDI- Santos se comprometió a implementarla  reduciéndoles los  impuestos en tiempos de paz, bajo el criterio de años atrás, cuando se requirió la modernización de las Fuerzas Armadas por las exigencias de la guerra, y que aportaron un monto importante de recursos (caso Impuesto al Patrimonio).

Este tipo de presentaciones públicas logró un consenso mayoritario en las elites empresariales y financieras a la estrategia gubernamental pacificadora, al tiempo que develaba que la verdadera intención del equipo     santista, en el plano económico era la de legitimar una nueva fase de profundización del neoliberalismo, particularmente en los espacios rurales aún inexplotados. Pero ese discurso a la población no le decía nada.   Santos confió en que las virtudes de la propuesta de paz en un país que lleva décadas en guerra, el apoyo de la comunidad internacional, la movilización de la izquierda y las organizaciones sociales que  mayoritariamente lo acompañaban, tal y como había ocurrido en la segunda vuelta de la última campaña presidencial, le darían el triunfo en el plebiscito. La apuesta resultó equivocada.

* Investigador y docente en la Universidad Nacional de Colombia. Coordinador del Grupo de Estudio Economía Digna de la Universidad Nacional. Escribe para diversas publicaciones de izquierda sobre política y economía.. Es miembro del Movimiento Ecosocialista de Colombia.

Ver documento aquí:

coyuntura-politica-libreros