Durante unos veinte días el presidente menospreció la dolencia asociándola a una campaña mediática para generar "neurosis". Pero el miércoles, cuando el número de muertos subió de uno a cinco en 48 horas (este viernes la cifra de fallecimientos llegó a once), se presentó en el Palacio del Planalto junto al ministro de Salud, Luiz Henrique Mandetta, y otros funcionarios. Para dar más teatralidad lucía un barbijo blanco...
