La elección de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos es un punto de inflexión brutal y peligroso, no sólo para los Estados Unidos, sino para el mundo entero. Este punto de inflexión decisivo representa el fracaso final de los partidos de centro-derecha y de izquierda en los países capitalistas avanzados como consecuencia de la gran recesión (2007-2009), que abrió la vía para el triunfo de un candidato que utiliza el populismo de derecha para reforzar el racismo, la xenofobia y la reacción...