La declaración de la Reserva Federal del 23 de marzo de que tenía la intención de otorgar préstamos a corporaciones no financieras fue decisiva como señal de que la Fed asumía el liderazgo del rescate corporativo del gobierno. Apuntaba lo que se esperaba del Congreso y del Tesoro. También especificó el nivel de apoyo previsto para las grandes empresas en la crisis económica del coronavirus.
