La ocupación nació el 3 de marzo del 2019 cuando 150 indígenas venezolanos, entonces en situación de calle, entraron a un predio abandonado conocido como “Club del Trabajador”. Entre la maleza descubrieron a un puñado de familias –también venezolanas pero criollas– que vivían escondidas. En ese encuentro pactaron una convivencia que dura hasta el presente...
