Una encuesta recientemente publicada estima que -al menos- entre 30 y 50 millones de trabajadores migrantes perdieron su trabajo a finales de marzo de 2020 y que, seguramente, a mediados de mayo al menos 20 millones no habían podido volver a trabajar. Los que pudieron encontrar trabajo han ganado, en general, salarios más bajos y han tenido que soportar condiciones de trabajo mucho más precarias...
