El pasado viernes 27 de octubre el gobierno de Temer licitó, bajo el nuevo régimen, la explotación de ocho áreas delimitadas del presal. De ellas seis cayeron en manos extranjeras. Sin la obligatoriedad de que Petrobras participe de los consorcios contratistas, las principales zonas quedaron así bajo absoluto dominio extranjero, y el gobierno no tendrá ningún control sobre ellas...