El 27 de julio, las fuerzas de seguridad abrieron fuego contra miles de manifestantes desarmados que marchaban hacia la localidad de Rawalakot, matando a veintiuna personas. Al día siguiente, otras catorce fueron abatidas a tiros en Rawalakot, Mirpur y otras localidades, mientras que dos manifestantes más fueron asesinados el 29 de julio, con lo cual la cifra de muertos por la más reciente represión ascendió a al menos treinta y siete.
