Alianza internacional de apoyo a los trabajadores de Irán (IASWI)*
A l’encontre, 5-3-2026
Traducción de Correspondencia de Prensa, 7-3-2026
La Alianza Internacional de Apoyo a los Trabajadores en Irán (IASWI, por sus siglas en inglés), con sede en Canadá, es una campaña independiente y no afiliada a ningún partido político creada en 1999 con el propósito de fortalecer la solidaridad entre los trabajadores y las trabajadoras en defensa de los derechos y las luchas de los trabajadores y las trabajadoras en Irán. La IASWI está integrada por voluntarios y no recibe financiación de ningún gobierno ni empresa. Rechaza las sanciones económicas y las intervenciones militares imperialistas, y sus posiciones se basan en la oposición a la explotación capitalista y la promoción de la solidaridad internacional de la clase trabajadora.
La siguiente declaración de la IASWI fue publicada a raíz de los mortales y horribles bombardeos perpetrados por Israel y Estados Unidos. En ella se afirma, en términos claros e inequívocos: «Esta guerra devastadora no tiene como objetivo liberar al pueblo iraní. Por el contrario, distorsiona, socava y destruye las propias luchas por la libertad, la igualdad, los derechos de los trabajadores y las trabajadoras y la justicia social y económica en Irán».
Se trata de un compromiso firme y valiente a favor de la resistencia, la lucha y la esperanza. Es una crítica severa al apoyo oportunista y caricatural del Gobierno canadiense del primer ministro Mark Carney al ataque militar conjunto del presidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu contra Irán. La guerra no respeta los procedimientos internacionales oficiales de intervención militar a través de los órganos de las Naciones Unidas a los que Canadá dice suscribir.
El llamado a la solidaridad con los trabajadores y trabajadoras de Irán, frente a los ataques basados en la hipocresía, es claro y estimulante. Subraya un punto esencial: la resistencia del pueblo al régimen corrupto del «capitalismo clerical» no justifica en modo alguno la guerra desatada contra el Estado iraní. El llamado rechaza los esfuerzos por imponer al supuesto Sha, Reza Pahlavi, hijo del antiguo dictador y Sha derrocado. Reafirma que la independencia y la legitimidad de la resistencia de los pueblos no pueden ser socavadas por los esfuerzos de Israel y Estados Unidos por acabar con ella. Afirma: «La clase obrera iraní ha sido clara: ni las bombas, ni las sanciones económicas, ni el régimen autoritario traerán la igualdad y la libertad. El camino hacia la liberación reside en el poder colectivo independiente de los trabajadores, las mujeres, los estudiantes y las mismas comunidades oprimidas».
La IASWI hace un llamado a los trabajadores, a los socialistas y, de manera amplia, a todos los demás a que manifiesten su solidaridad con el pueblo iraní en términos bien claros. Condenamos esta guerra ilegal contra Irán y el abandono de las negociaciones diplomáticas, bajo la presión del Estado de Israel y de sus aliados al interior del Estado estadounidense. Ya estamos siendo testigos de posibles crímenes de guerra con la masacre de escolares y el bombardeo de hospitales, los que deben ser objeto de una investigación inmediata.
La intervención de Estados Unidos e Israel extiende aún más la guerra y la destrucción por todo Oriente Medio, en línea con los objetivos expansionistas y diplomáticos de Israel, con graves consecuencias para la región y el mundo. El impacto en los trabajadores de todo el mundo del aumento de los costos energéticos, el constante incremento del gasto militar y el refuerzo permanente de las medidas de austeridad en el ámbito social ya se está sintiendo con crudeza. Es necesario insistir en que el Gobierno canadiense evite cualquier implicación directa o indirecta en el conflicto, prosiga con la reanudación de los esfuerzos diplomáticos y elabore propuestas para un Oriente Medio libre de armas nucleares, que incluyan la inspección exhaustiva y el desarme de los arsenales nucleares de Israel.
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¡NO a la guerra!
La Alianza Internacional de Apoyo a los Trabajadores de Irán (IASWI) condena enérgicamente la guerra desatada el 28 de febrero de 2026 por los gobiernos de Estados Unidos e Israel contra el territorio iraní. Presentada, entre otras mentiras, como un «ataque preventivo» y como «apoyo al pueblo iraní», esta agresión demuestra claramente que la vida de los civiles, su seguridad y sus aspiraciones democráticas son la última de las preocupaciones de los regímenes de Trump y Netanyahu. Durante las primeras horas del bombardeo, más de 150 escolares de Minab, así como trabajadores de la educación, fueron asesinados, muchos otros resultaron heridos y hospitales y barrios civiles fueron atacados en Teherán y otras ciudades del país.
Esta guerra se inscribe en un programa más amplio de cambio de régimen impulsado por Estados Unidos e Israel, únicamente en su propio interés estratégico y sin ninguna relación con las aspiraciones del pueblo iraní de un futuro mejor. Mientras pretenden apoyar la libertad en Irán, los gobiernos de Trump y Netanyahu han saboteado y puesto en peligro sistemáticamente las manifestaciones populares y los movimientos sociales independientes imponiendo sanciones económicas devastadoras y promoviendo a figuras como Reza Pahlavi, el cual apoya abiertamente esta guerra.
¿De nuevo el Sha?
Reza Pahlavi, hijo del derrocado Sha de Irán, declaró: «Mi corazón sangra por los tres héroes estadounidenses asesinados y los cinco heridos por el régimen [iraní]. El pueblo iraní les estará eternamente agradecido. A sus familias en duelo: por favor, acepten nuestro inmenso amor, nuestro más sincero pésame y nuestra eterna gratitud». También declaró de manera vergonzosa: «Los iraníes agradecen a Donald Trump por atacar al régimen opresivo y ofrecer una oportunidad para la libertad. Ha llegado el momento de que un liderazgo fuerte y estable aproveche esta oportunidad histórica». Mientras tanto, guardó silencio sobre la masacre de escolares y otros civiles.
Esta guerra devastadora no tiene como objetivo liberar al pueblo iraní. Por el contrario, distorsiona, socava y destruye las propias luchas por la libertad, la igualdad, los derechos de los trabajadores y las trabajadoras, y la justicia social y económica en Irán.
Los trabajadores y trabajadoras están en contra de las guerras imperialistas
Las organizaciones sindicales y populares independientes de Irán —en particular, las asociaciones de docentes, los trabajadores del transporte público, los trabajadores del petróleo y la petroquímica, los metalúrgicos, los trabajadores de la caña de azúcar, los jubilados y las organizaciones de mujeres y estudiantes— siempre se han opuesto a las guerras imperialistas, al militarismo y a la represión ejercida por el régimen iraní. Arraigadas en los lugares de trabajo, las escuelas y las comunidades, han alertado repetidamente de que la agresión militar extranjera y las políticas autoritarias nacionales socavan sus luchas por el pan, la libertad, la igualdad de género y los derechos democráticos.
La clase trabajadora iraní ha sido clara: ni las bombas, ni las sanciones económicas, ni el régimen autoritario traerán la igualdad y la libertad. El camino hacia la liberación reside en el poder colectivo independiente de los trabajadores, las mujeres, los estudiantes y las propias comunidades oprimidas. Instamos a los movimientos sindicales y socialistas de todo el mundo a que sigan apoyando a la clase trabajadora iraní en sus esfuerzos por organizarse contra las políticas capitalistas y represivas de la República Islámica, que ha encarcelado a militantes sindicales, aplastado a los sindicatos independientes, masacrado a manifestantes, ejecutado a presos políticos e impuesto políticas económicas neoliberales y corruptas que han devastado a los trabajadores.
Hacemos un llamado a todos los trabajadores y trabajadoras, a todas las organizaciones y a todas las personas comprometidas con la justicia y la libertad para que exijan con urgencia:
-Un alto el fuego inmediato e incondicional.
-El fin de todos los bombardeos y operaciones militares estadounidenses e israelíes, así como de las represalias de las fuerzas militares iraníes.
-La protección de los civiles y el acceso humanitario completo, incluida la liberación inmediata de los presos políticos [52 000 en total] cuyas vidas corren grave peligro.
Además, exhortamos a los trabajadores y trabajadoras, a los sindicatos, a los socialistas y a las organizaciones progresistas contra la guerra, así como a los militantes internacionales, a que se hagan eco de las voces y reivindicaciones de las bases en Irán: -Reforzando la solidaridad internacional contra el militarismo, el imperialismo, el capitalismo, el autoritarismo y la represión.
-Apoyando las luchas del pueblo iraní por la libertad, la igualdad y la autodeterminación sin ninguna injerencia por parte de gobiernos extranjeros.
El pueblo iraní y la región no necesitan bombas ni belicistas, sino la solidaridad de los trabajadores y las personas de convicciones de todo el mundo.
¡Estados Unidos e Israel deben cesar inmediatamente los bombardeos contra Irán!
¡No a la guerra contra Irán!
¡No a la guerra!
¡Alto el fuego inmediato!
¡Viva la solidaridad internacional!
-Artículo original en inglés, The Bullet, 4-3-2026
*La Alianza Internacional de Apoyo a los Trabajadores de Irán (IASWI) es una campaña independiente y progresista, con sede en Canadá, entre otros países, que defiende los derechos y las luchas de los trabajadores y trabajadoras de Irán. Su sitio web es workers-iran.org (temporalmente indisponible).
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Declaración de Solidarité Socialiste avec les travailleurs d’Iran (SSTI) y RSISL
¡Ni guerra imperialista contra los pueblos de Irán!
¡Ni República Islámica de Irán!
¡Apoyo a las luchas de los pueblos de Irán por la justicia social, la igualdad y la libertad!
¡Los pueblos de Irán son quienes deben decidir su futuro!
Estados Unidos y el Estado de Israel han desencadenado una nueva guerra en Medio Oriente, y nadie puede medir hoy el alcance de sus dramáticas consecuencias para Irán y toda la región.
La campaña de ataques lanzada contra Irán es devastadora para la población civil. Donald Trump y Benjamín Netanyahu ya anunciaron su intención de continuar con los bombardeos en los próximos días.
Es cierto que estos ataques han provocado la eliminación de dirigentes destacados del régimen dictatorial, entre ellos el líder supremo Alí Jamenei y altos responsables de los Guardianes de la Revolución.
Es cierto que el dictador supremo ya no está, pero la dictadura no caerá bajo las bombas. Los pueblos de Irán quieren poder juzgar por sí mismos a sus verdugos, responsables de más de cuarenta y siete años de represión, masacres y opresión.
La historia lo ha demostrado: las guerras imperialistas nunca han liberado a los pueblos. La eliminación física de dictadores como Saddam Hussein o Gadafi no significó la liberación de los pueblos iraquí o libio. Por otra parte, ese no es el objetivo de Trump y Netanyahu, que no son aliados de los pueblos ni defensores de la libertad.
– Netanyahu es responsable del genocidio en Gaza y de las repetidas guerras contra los pueblos palestino, libanés y sirio.
– Trump, por su parte, acelera una política imperialista y belicista destinada a reforzar la hegemonía de los Estados Unidos e imponer a dirigentes sometidos a sus intereses.
Su objetivo no es la emancipación de los pueblos, sino la reconfiguración de las relaciones de poder geopolíticas en el mundo y en Medio Oriente, al servicio de su orden imperialista, colonialista y capitalista.
Por su parte, la República Islámica de Irán responde amenazando con cerrar el estrecho de Ormuz y lanzando misiles contra Israel y contra los países de la región que albergan bases militares estadounidenses.
Más allá de su carácter mortífero, esta nueva guerra supone un riesgo enorme para las poblaciones. La República Islámica de Irán va a utilizar esta guerra para intensificar aún más la represión contra los sectores en lucha en Irán. El régimen va a aprovechar esta guerra para imponer su versión de los hechos sobre las movilizaciones populares de enero, explicando que fueron fomentadas por Israel y Estados Unidos.
Esta guerra relega a un segundo plano la masacre perpetrada por la República Islámica de Irán el pasado mes de enero. Esta guerra le pone un freno a las luchas que se venían desarrollando, particularmente en las universidades.
Ni las intervenciones militares imperialistas ni la República Islámica defienden los intereses de los pueblos de Irán. La emancipación solo puede venir de las luchas emprendidas por los pueblos de Irán.
La única vía para liberarse tanto del yugo imperialista como de la dictadura de los mulás y los Guardianes de la Revolución, de la explotación y la opresión, reside en la organización independiente de los trabajadores, las mujeres, los jóvenes y las minorías oprimidas.
Apoyamos el fortalecimiento de las movilizaciones populares que tienen como objetivo derrocar la República Islámica y abrir el camino a una sociedad basada en la justicia social, la igualdad real y la libertad.
Las corrientes reaccionarias, en particular los monárquicos, apoyan la intervención de Trump y Netanyahu con la esperanza de volver al poder gracias a esta guerra criminal. Cuentan con el apoyo de los medios de comunicación dominantes para promover a Reza Pahlavi como alternativa política.
Su proyecto contradice totalmente las aspiraciones democráticas y sociales de los pueblos de Irán. Reza Pahlavi nunca rompió con el legado dictatorial de la monarquía de su padre. Su orientación proimperialista, pro sionista, ultraliberal y autoritaria no puede representar a los trabajadores, las mujeres, los jóvenes y las minorías nacionales.
La sociedad iraní lleva años luchando por acabar con la República Islámica. Lucha por la justicia social, la igualdad, la libertad y el derecho a la autodeterminación. Estas aspiraciones son incompatibles con cualquier restauración monárquica y con el regreso de las antiguas «élites» derrocadas en 1979.
Reafirmamos nuestra plena solidaridad con todas aquellas personas que, en Irán, luchan por derrocar la República Islámica y construir desde abajo una sociedad democrática, igualitaria y libre.
¡Cese inmediato de la guerra imperialista!
¡Abajo la República Islámica de Irán!
¡Solidaridad con los trabajadores, las mujeres, la juventud y los pueblos de Irán!
¡Viva la justicia social, la igualdad y la libertad!