Sector posee 907 casos activos del nuevo coronavirus; país es el 19º en el ranking global de infectados.

Praveen S. desde Nueva Delhi

Brasil de Fato, 24-6-2020

Traducción de Pilar Troya

Correspondencia de Prensa, 25-6-2020

La tasa de incidencia del nuevo coronavirus entre trabajadores de la minería en Sudáfrica es de 330 casos por cada 100 mil personas, más que el doble de la media registrada en el conjunto de la población del país – 160 infectados por cada 100 mil habitantes. De las 1.474 pruebas positivas obtenidas en las minas sudafricanas, 907 casos continúan activos, 563 pacientes están recuperados y cuatro murieron.

Las informaciones fueron proporcionadas este martes (22 de junio) por el Consejo de Minerales de Sudáfrica, que representa 90% de las empresas del sector que operan en el país. El índice de pruebas de los trabajadores de la minería, según el mismo informe, es de 3,4%.

Sudáfrica es rica en carbón, oro, platino y diamantes, explotados por multinacionales con sede en países como Canadá, Reino Unido y Australia. La minería corresponde a cerca de 10% del Producto Interno Bruto (PIB) y emplea 12% de la forza de trabajo sudafricana. También trabajan en el sector trabajadores migrantes de países vecinos, como Mozambique, Suazilandia, Botswana y Lesoto.

Las provincias Guateng y Noroeste concentran 1.237 mineros infectados con el nuevo coronavirus. En Gauteng, están localizadas las dos ciudades más importantes del país, Johannesburgo y Pretoria. Entre la población en general, la provincia más afectada por la pandemia es Cabo Occidental, en el extremo sur del país, con 47.600 mil casos.

Contexto

El gobierno de Sudáfrica decretó lockdown – cuarentena con bloqueo total de las actividades – el 27 de marzo para contener el avance de la covid-19. Por 40 días, apenas los sectores considerados esenciales continuaran en funcionamiento.

Las minas redujeron las operaciones, pero no interrumpieron sus actividades. Durante el bloqueo, el sector mantuvo entre 30% y 50% de la capacidad.

De acuerdo con el Sindicato Nacional de Metalúrgicos de Sudáfrica (NUMSA, en la sigla en inglés), los auxilios ofrecidos por el gobierno sudafricano fueron insuficientes para mantener a los trabajadores en casa durante la pandemia.

“Los trabajadores tienen noción de que son espacios extremadamente peligrosos, pero deciden arriesgarse simplemente porque no tienen condiciones de mantenerse aislados, alimentar sus hijos, sustentarse, sin la debida compensación”, afirma la portavoz de la organización, Phakamile Hlubi-Majola.

Salud versus lucro

La sindicalista resalta que no sólo los lugares de extracción de los minerales, sino también las condiciones de vivienda representan un riesgo para los trabajadores, porque no garantizan el distanciamiento social exigido por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Los trabajadores de las minas sudafricanas no viven en alojamientos adecuados, dentro de los estándares determinados. Ya era así antes del coronavirus”, alerta. “En el lugar de trabajo, es aún más difícil cumplir las exigencias sanitarias. Cuando entran en las gaiolas, para descender hasta el subsuelo, las compañías generalmente usan la capacidad máxima. Ellas no tomaron la decisión de reducir drásticamente el número de personas en las gaiolas. La capacidad debería reducirse por lo menos 50%”, recuerda la portavoz de NUMSA.SAFRICA-HEALTH-VIRUS-ECONOMY

La organización se ve obligada a asumir una responsabilidad que debería ser de los empleadores y del gobierno. “Como sindicato, necesitamos estar muy vigilantes y cumplir el papel de inspectores. No podemos depender del capitalismo, o de los capitalistas, para garantizar salud y seguridad. En su cabeza, adoptar medidas sanitarias significa gastar más dinero”, analiza.

Más del 89% de los infectados en la minería trabajan en la extracción de oro y platino, que están entre los metales más valiosos del mundo. Sólo en impuestos, el sector generó el equivalente a US$ 20.000 millones para las arcas del país en 2019. Para este año, debido a la pandemia, la perspectiva es de una caída significativa en la recaudación.

Para Hlubi-Majola, el gobierno no debería dudar en la elección entre salud y economía: “Incluso si la economía derrapar ahora, se va a se recuperar con el tempo. Es posible tomar medidas para eso. Pero, cuando las personas mueren, no hay plan B. No podemos resucitarlas”.

Contrapunto

El Consejo de Minerales de Sudáfrica afirma que hizo recomendaciones sanitarias a todos los empleadores del sector incluso antes del primer caso de covid-19 en el país.

“Apenas comenzó [la pandemia], elaboramos lo que se llamó ‘Plan de 10 puntos’, enumerando las medidas que las minas que continuaran operando deberían tomar”, enfatiza Alan Fine, portavoz del Consejo. “Apreciamos la transparencia y mantenemos informaciones y gráficos actualizados diariamente, en nuestra página, con el número de infectados en el sector”.

La entidad también difundió orientaciones sanitarias y de seguridad en las minas y en las comunidades donde viven los trabajadores, por medio de cartillas y posters.

“Se monitorea a cada uno de los mineros, cuando llega al trabajo por la mañana. Se le pregunta si tuvo tos u otros síntomas, y se toma la temperatura corporal de todos, para garantizar que nadie está con fiebre. Siempre que hay algún síntoma, se encamina a la persona a hacerse pruebas”, añade Fine.

El portavoz recuerda que el Consejo de Minerales no tiene la responsabilidad ni la estructura necesaria para realizar inspecciones y garantizar el cumplimento de las medidas sanitarias en las minas.

Brasil de Fato entró en contacto con el Departamento de Recursos Minerales, organismo público que tiene esa obligación, para confirmar posibles violaciones relacionadas a la salud y a la seguridad de los trabajadores durante la pandemia. No hubo respuesta hasta el cierre de este reportaje.

Perspectivas

La tasa de muertes entre aquellos que contrajeron covid-19 es menor en el sector de minería – 0,27%, contra 1,98% en el resto del país. Una de las hipótesis para este resultado seria la eficacia del aislamiento de los trabajadores enseguida de la comprobación de la enfermedad. Otro aspecto relevante es que el índice de pruebas entre los mineros es 45% mayor que en el conjunto de la población sudafricana.

Por otro lado, la tasa de recuperación de pacientes en el sector de minería es de 38,5%, mientras la media nacional es superior a 53%. Según la interpretación de NUMSA, el trabajo en las minas está asociado a una serie de enfermedades pulmonares, debido a la inhalación de polvo y sustancias tóxicas, y estos antecedentes dificultan la superación de enfermedades que se manifiestan en el sistema respiratorio, como la covid-19.

La portavoz del sindicato recuerda que el fin de la cuarentena coincide con el inicio del invierno en Sudáfrica, lo que tiende a aumentar el número de infectados y dificultar la prevención y el control de la enfermedad. Además de las medidas de distanciamiento social, ella propone que se haga pruebas a todos los trabajadores. Sin esa medida, no habría como garantizar un retorno seguro a las actividades.

Alan Fine concuerda que ese sería el escenario ideal, pero recuerda que el acceso a pruebas es restringido – debido al precio y a la disponibilidad global de los kits – y que cabría al Estado determinar que grupos deben ser examinados prioritariamente.

Sudáfrica es el 19º país en el ranking global de infectados, con 98 mil casos y 2 mil muertes como consecuencia del nuevo coronavirus.