El mismo lunes, hubo también un paro en Instacart, una plataforma que permite hacer sus compras en línea.

Le Monde, 31-3-2020

Traducción de Correspondencia de Prensa, 31-3-2020

Este lunes 30 de marzo, trabajadores de las plataformas de distribución Amazon e Instacart se declararon en paro, en pleno período de confinamiento en Nueva York y San Francisco, acusando a las empresas respectivas de no protegerlos suficientemente contra el nuevo coronavirus.

Varias decenas de trabajadores del depósito neoyorkino de Amazon en Staten Island, al sur de Manhattan, abandonaron sus puestos de trabajo el lunes al mediodía. Se reunieron frente al depósito de Amazon, con máscaras o bufandas cubriéndoles la boca, dispersándose en el parking, lejos unos de otros, respetando el distanciamiento social necesario.

Bajo un cielo gris, agitaban sus pancartas: “Nuestra salud es esencial”, “Traten a sus empleados como a sus clientes”. O también: “Es difícil cerrar un negocio durante tres o cuatro semanas. ¡Pero es aún más difícil cerrar para siempre el ataúd de un ser querido! QUÉDATE EN CASA.”

Según el grupo, cargos “infundados”

Mientras que en la región, que se ha convertido en el epicentro de la epidemia en los Estados Unidos, la contención es obligatoria, los trabajadores acusan al gigante estadounidense de no tomar las medidas necesarias para protegerlos.

“Hay personas que han dado positivo pero siguen trabajando en este depósito y propagando [el virus] a cientos de otras personas”, dice una cuenta de Twitter creada recientemente y llamada @Shut_downAmazon.

“Estas acusaciones son sencillamente infundadas”, dijo Amazon en una declaración a la Agencia France-Presse (AFP). “Hemos tomado medidas extremas para garantizar la seguridad de las personas, realizando una limpieza profunda con una frecuencia tres veces mayor de lo habitual, hemos comprado equipos de seguridad y modificado los procedimientos para garantizar distancias de seguridad”, dijo oficialmente el grupo.

“También queremos proteger a nuestros clientes”.

Los trabajadores de Whole Foods, una cadena de tiendas de productos de alta calidad, propiedad de Amazon, llamaron también a un paro de actividades este martes 31 de marzo, y exigen igualmente medidas de seguridad más estrictas así como aumentos de salarios.

En Instacart, una plataforma que funciona en base a un sistema de compradores-repartidores [“personal shopper”, que son trabajadores independientes] y que permite encargar comestibles y hacer compras en general por Internet, también hubo paro de actividades este lunes con reclamos de mayor seguridad en el trabajo y mejores condiciones financieras.

Anuncian que dejarán de trabajar hasta que “se cumplan todos sus reclamos”, dijo a la AFP una portavoz del colectivo Gig Workers Collective. “No se trata sólo de nosotros, también queremos proteger a nuestros clientes. Los trabajadores están furiosos porque Instacart ni siquiera está haciendo lo mínimo requerido durante esta pandemia mortal”, añadió.

El Covid-19 ha afectado ya a casi 157.000 personas en los Estados Unidos hasta este lunes 30 y ha provocado la muerte de más de 2.880 personas, según la Universidad Johns Hopkins, que proporciona cifras serias.