Dos consecutivas catástrofes, acontecimientos inmersos en la totalidad de lo social, han hecho temblar los pilares del sistema político financiero en poco más de una década, mostrando el fracaso del modelo civilizatorio en el que vivimos.
Dos consecutivas catástrofes, acontecimientos inmersos en la totalidad de lo social, han hecho temblar los pilares del sistema político financiero en poco más de una década, mostrando el fracaso del modelo civilizatorio en el que vivimos.