De un lado, un PT fundado en 1980. Del otro, una coalición formada por el ANC (Congreso Nacional Africano) fundado en 1912 y, digamos, “refundado” en 1955 alrededor de la Carta de Libertad como nuevo programa y del Partido Comunista creado en 1921, estalinista de pies a cabeza. De un lado una llegada al poder de forma electoral en el plano nacional (elección de Lula como presidente en 2002), pero tras victorias locales y regionales en los años precedentes. Del otro, una muy larga lucha de liberación que desembocará en largas negociaciones, la puesta en pie del principio “una persona, un voto” y un gobierno ANC en 1994. En los dos casos, por el contrario, hay algo en común: direcciones políticas que se reclaman del progresismo y del pueblo. En los dos casos se apoyan en poderosas organizaciones sindicales, la CUT en Brasil y el COSATU (Congreso de Sindicatos Sudafricanos) en África del Sur...